LLEGÓ A PESAR 233 KILOS

Adelgazó 152 kilos después de que tuviera que pesarse en una báscula industrial

Una combinación de dieta, ejercicio, cirugía y, sobre todo, de esfuerzo mental ha llevado a una mujer de sólo 26 años a poder disfrutar de nuevo de la vida

Foto: Brittany tiene más de 145.000 seguidores en Instagram, donde comparte imágenes como ésta
Brittany tiene más de 145.000 seguidores en Instagram, donde comparte imágenes como ésta

Si a Britanny May le daban una gran alegría, lo celebraba comiendo; si le daban una mala noticia, se lamentaba comiendo; si tenía algo que le ponía nerviosa, pasaba el trago comiendo… Su vida giraba en torno a la comida y una relación insana que provocó que a sus 24 años pesara la impresionante cifra de 233 kilos.

Britanny ha querido contar a Women’s Health su caso para intentar ayudar a otras personas que, como ella, se encuentran en una espiral de perdición arrastradas por la comida. Ahora ha conseguido adelgazar y quitarse de encima nada menos que 152 kilos para quedarse en unos fantásticos 80 kilogramos, pero para conseguirlo ha tenido que pasar por una una larga travesía.

Desde pequeña siempre había sido la más rellenita de la clase. Según creció el michelín fue dando paso a una obesidad que desembocó en que alcanzó los 233 kilos. Pero, sin duda, hubo un antes y un después: el día en el que, para pesarse, tuvo que usar una báscula industrial en vez de una normal para personas. Eso le cambió la vida.

Consiguió su sueño

Britanny había logrado un sueño: se había preparado en la universidad y había conseguido su objetivo profesional de convertirse en profesora de agricultura. Pero cuando se puso a trabajar se dio cuenta de que su peso también le iba a provocar problemas en su nueva faceta laboral: no podía dar las clases con normalidad, no podía llevar a los estudiantes de excursión por culpa de su peso… En definitiva: no podía enseñar bien.

Un día después de trabajar un compañero le habló de un método que podía ayudarla a adelgazar: se llama Optavia y decidió que no tenía nada que perder por probar un mes. Se trata de ver la comida desde otro punto de vista, como la energía que tu cuerpo necesita para funcionar cada día, pero no como el refugio donde ahogar las penas y disfrutar las alegrías.

Brittany cambió su modo de vida e introdujo poco a poco algunos hábitos que le convirtieron en una mujer más saludable. Dejaba el coche más lejos en el parking para tener que andar; daba una vuelta más al patio en el recreo para que el paseo fuera más largo; comenzó a ir al gimnasio y a caminar también en sus ratos libres. Y su peso comenzó a descender.

Si le daban una gran noticia, lo celebraba comiendo; si era mala, se lamentaba comiendo; si tenía algo que le ponía nerviosa, pasaba el trago comiendo

Dejó de ver el gimnasio como un castigo y ahora es un lugar donde conoce a gente y lo pasa bien. Primero con ejercicios de cardio, después con clases grupales. Incluso se ha apuntado a campamentos deportivos para poner su cuerpo a punto. Fue bajando su peso hasta que se dio cuenta de que el problema ya no era el peso sino la piel que se le había quedado fofa.

Operación necesaria

Brittany tenía un enorme excedente de piel sobrante que intentaba ocultar cuando se vestía, pero consultó hasta con cuatro cirujanos distintos para ver cuál era la mejor solución a su problema. Tenía piel colgada por casi todas las partes de su cuerpo, pero su obsesión era el vientre y la cara interna de sus muslos así que tenía que llegar a una solución con su médico.

Al final, entre ambos decidieron hacer un lifting corporal que eliminaría el exceso de piel acumulada en la zona central y, además, otra incisión para acabar con la piel sobrante de sus muslos. La decisión estaba tomada y en enero de 2019 se sometió a una cirugía que duró más de 13 horas: el resultado es que eliminaron otros 6 kilos de piel sobrante de su cuerpo.

En total, Brittany ha perdido 152 kilos a lo largo de casi dos años, entre su dieta, el ejercicio que hizo y la operación para eliminar la piel sobrante. Ahora es una persona nueva que ya no está obsesionada con adelgazar pero, sobre todo, esta mujer de solo 26 años ha dejado de mirar los toros desde la barrera y disfruta cada día de todo lo que la vida le puede ofrecer, subiéndolo a su cuenta de Instagram, donde acumula más de 145.000 seguidores.

El antes y el después de Brittany May (Foto: Instagram)
El antes y el después de Brittany May (Foto: Instagram)

Por si fuera poco, Brittany ha recuperado las ganas de ser madre algún día: cuando pesaba 233 kilos ni siquiera se lo planteaba, pero ahora que se ve fuerte, no quiere renunciar al hecho de poder tener hijos. Asegura que no le desea a nadie pasar por lo que ella pasó, pero está feliz de todo aquello que ha conseguido, huyendo de la obesidad mórbida a la que llegó y convirtiéndose en una mujer nueva y feliz.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios