Cambio radical

La dieta con la que adelgazó 60 kilos: "Como carne y huevos, y me gusta"

Tyler Segraves soñaba con una vida alejada de los carbohidratos. Un día se apostó dinero con un amigo y emprendió el camino de la dieta keto, logrando su objetivo

Foto: Foto: Men's Health.
Foto: Men's Health.

Tyler Segraves siempre fue de su pandilla "el niño más gordo". Pasó toda su vida ingiriendo carbohidratos. En la escuela y en la universidad, el joven llevaba una vida disoluta en la que le importaba lo más mínimo comer bien. Su afición a los partidos de fútbol tampoco ayudaba. Sus domingos consistían en ir a los campeonatos que disputaba el equipo de su ciudad, Oklahoma City, para después ir a los puestos de comida rápida a engullir 'hot dogs', hamburguesas y patatas fritas. Alimentos hipercalóricos que no hacían nada por paliar la grave obesidad que sufría.

"Probablemente me podrías encontrar en un bar deportivo o en el estadio, inflándome de comida", agregó. Todo cambió una tarde, mientras apuraba unas cervezas con su mejor amigo de la infancia, quien en tono muy serio, le incitó a dar un giro de 180 grados a su vida y apostar por el cambio. Tanto es así que para convencerle de que de verdad lo haría se apostó a que le daría 2.000 dólares (1.764 euros aproximadamente) si resultaba exitoso.

Probablemente me podrías encontrar en un bar deportivo o en el estadio, inflándome a 'hot dogs', hamburguesas y patatas fritas

Hasta 60 kilos. Segraves adelgazó y ahora, además de parecer otra persona, se siente muchísimo mejor consigo mismo. No solo a nivel físico, sino también mental, ya que tal pérdida de peso le ha realzado la autoestima que antes estaba sepultada entre montañas de perritos calientes y fritos. "Llegar hasta aquí fue toda una batalla", admite en 'Men's Health'.

Después de acabar la universidad, Segraves consiguió un trabajo como promotor de ventas para una empresa local, lo que le hacía pasarse la mayor parte del día sentado en su coche o yendo de casa en casa y de barrio en barrio. Los bocadillos constituían la mayor parte de su dieta. "Bebía refrescos azucarados, ingería patatas fritas y alimentos procesados", asegura. "Después simplemente me acostumbré a ello. Me habitué a ese régimen y alcancé el mayor peso de mi vida: 150 kilos".

"Yo reaccioné como: 'Venga va, seguro que lo consigo'", narra Segraves. "Pero también había estado bebiendo, con lo que en ese momento me sentía capacitado para hacer cualquier cosa". En definitiva, aceptó la apuesta. Pero no fue hasta unos meses después cuando el joven decidió ponerse manos a la obra. Una mañana en la que había quedado con un cliente, tuvo que subir unas escaleras, lo que le dejó sin aliento. Le dio tanta vergüenza llegar a la entrevista y que este viera el sudor corriendo por su frente, que se retrasó alegando que tenía que ir al baño.

Tan solo estaba intentando mejorar mi vida. Nunca creí que pudiera llegar a pesar menos de 100 kilos

"Me senté en el retrete para tratar de recuperar mi respiración antes de la reunión", relata. "De lo contrario, no habría podido hablar con él". Después de dicha reunión, a Segraves se le iluminó la bombilla. Basta ya. Era hora de cambiar de hábitos e invertir en salud. Para ello, comenzó por cortar con el alcohol de raíz. Hasta el punto de que no ha tomado nada desde entonces. También eliminó todos los refrescos y ahora solo bebe agua y café.

Para seguir comiendo y no tener hambre, se decantó por la dieta keto, que es alta en grasas buenas y baja en carbohidratos. El objetivo de dicho régimen es hacer que tu cuerpo queme lípidos, en lugar de carbohidratos. "Con la keto puedo comer carnes y huevos, y eso me gusta", afirma. Además, se impuso una rutina de ayuno intermitente.

Después de cambiar su alimentación, Segraves decidió ir al gimnasio por primera vez en su vida. Cuatro días a la semana en la máquina elíptica en sesiones de 45 minutos. El primer mes bajó 13 kilos. Poco a poco fue agregando ejercicios de fuerza. "Tan solo trataba de mejorar mi vida", asegura. Ahora pesa 87, un número que nunca pensó alcanzar. "Nunca creí que podría llegar a pesar menos de 100 ", señala. ¿Qué consejo daría a todas esas personas que están intentando algo parecido? "Solo tienes que ir a por ello. Ten en cuenta que tu vida debe mejorar y avanzar".

Alma, Corazón, Vida

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