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Hice la dieta del ayuno durante una semana y esto es lo que pasó

Shani Hillian era una amante confesa del snack. Gracias a su determinación y a una inquebrantable fuerza de voluntad logró su objetivo

Foto: Shani Hillian en una foto propia. (Pop Sugar)
Shani Hillian en una foto propia. (Pop Sugar)

Perder peso es una tarea harto complicada por las múltiples tentaciones gastronómicas a las que te enfrentas. Que se lo digan a Shani Hillian, una "enamorada del snack de largo recorrido" como le gusta definirse. Resistir el impulso de llevarte cualquier cosa a la boca estando a dieta puede llegar a ser una misión imposible. Sin embargo, tiene sus grandes beneficios comprobados a lo largo del tiempo.

"Después de hacer una extensa investigación sobre el ayuno, descubrí que me deparaba muchísimas cosas buenas, como la pérdida de la grasa del abdomen inferior, la disminución del azúcar en sangre, la mejora de la salud cognitiva o de la memoria, el aumento de energía y algo realmente bueno: dormir mejor", comenta en un artículo publicado en 'Pop Sugar'.

Es positivo tomarse un descanso tras haber estado una temporada comiendo mucho

Hay muchos planes de adelgazamiento válidos que te pueden servir para perder peso. Antes de nada, deberás consultar con tu nutricionista personal para que te aconseje de primera mano sobre los pasos que has de seguir. A Shani Hillian parece que le funcionó el llamado 16:8 (16 horas de privación y ocho horas de comer). "Si comemos de forma constante, nuestro cuerpo siempre pedirá más", afirma Sydney Axelrod, una dietista reputada a 'Pop Sugar'. "Es bueno tomarse un descanso de tanto comer para que nuestro cuerpo pueda enfocarse en otros procesos, como la regulación de hormonas o la disminución del estrés".

Para una persona como Hillian, que comía cada hora, esto le supuso un gran desafío. ¿Cómo lo hizo? A continuación viene su plan y diario de abstinencia para que no te sientas tan solo en la lucha por acabar con el hambre de forma compulsiva.

Día 1

Lo primero que Hillian sintió fue la repentina angustia de ser consciente que no podía comer nada hasta el mediodía. "Me levanté a las cinco de la mañana con la firme intención de aprovechar correctamente mi tiempo, por lo que me metí en un taller de yoga hasta las nueve". Buena elección, ya que lo más importante es mantener la mente relajada. "Ello me ayudó a engañar a mi estómago para que no pensara en deglutir alimentos. Al mediodía, comió un sándwich de aguacate y huevo acompañado de mucha agua y frutos secos". A las ocho de la tarde, tomó su último bocado con una taza de té y patatas fritas. "Así sobreviví a mi primer día. Sigo viva después de ello".

Día 2

Hillian asegura que se levantó estrepitosamente de la cama por agudos dolores de cabeza. "Traté de beber más agua, lo que no me ayudó para nada. De hecho, empeoró la situación, ya que me tenía que levantar cada 15 minutos de la cama para ir al baño". Una vez despierta, desayunó unas cuantas tostadas de aguacate con la esperanza de que el dolor remitiera, pero todo fue en vano. "El dolor de cabeza me ganó la batalla. Tomé un batido para almorzar con algunos puñados de nueces. En realidad, no sentía mucho hambre, algo que me asombró. Tan solo escuché mi cuerpo y comí lo que sentí que me apetecía en ese momento". Para cenar, ingirió una ensalada ligera de espinacas con huevos, pepino rallado, queso y semillas mezcladas en aceite de oliva y raspas de limón.

Día 3

Por fin, una sensación de alivio. "Me desperté sintiéndome increíble. Me sentí fresca y descansada, lo cual para mí resultó genial porque siempre tuve problemas para dormir por la noche. De los dolores de cabeza, ni rastro, creo que se debió a que dejé de comer en los instantes anteriores a acostarme en la cama". Hillian se quedó sorprendida sobre todo por su falta de apetito. "Para mí, que me considero una acérrima de los snacks y el picoteo, el hecho de que no tuve un solo impulso de agarrar una bolsa de lo que sea me pareció del todo increíble".

Día 4

Después de dos días a base de zumos, fruta, verduras, ensaladas y frutos secos, Hillian reconoce que se despertó llena de energía. Tanto es así, que realizó una sesión de ejercicios rápidos de alta intensidad (HIIT). "Dudaba sobre si debía realizar un entrenamiento pesado con el estómago vacío. Tuve la mente abierta y me sorprendió la enorme cantidad de energía que tenía. Sin aturdimiento, sin malas sensaciones, como Hulk". De menú, optó por comer tostadas de aguacate y salmón con huevo, espinacas y queso de oveja en una baguette de pan.

Ahora duermo mejor. Tengo sueños más vívidos porque mi mente está más clara

Días 5-7

Una vez dentro de la rutina, Hillian pudo completar sin ningún problema su reto. "Mi energía se mantuvo en el 100% y me sentía mucho más ligera. Ahora soy más consciente de qué y cuándo como, lo cual es un cambio de juego. Aprendí a controlar mis deseos y a mantenerme en dura disciplina. Tener el estómago vacío me hace ser más consciente de lo que como durante el día". A su vez, eso la sirvió para disfrutar mucho más la comida. "No perdí peso, pero sí noté que mi cuerpo estaba mucho más delgado y tonificado. De hecho, gané un poco más de músculo. Ahora duermo mejor. Tengo sueños más vívidos porque mi mente está más clara. Los resultados están ahí, no lo puedo negar".

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