contado en primera persona

El secreto de los carbohidratos para cambiar tu cuerpo y adelgazar

Haley Madigan se ha convertido en una estrella del 'fitness' gracias a no rechazar los hidratos y, en definitiva, a no seguir las dietas convencionales

Foto: Haley Madigan. (Instagram)
Haley Madigan. (Instagram)

Cuando nos proponemos adelgazar de una vez por todas, lo primero que nos viene a la cabeza es la cantidad de alimentos de los que nos tendremos que despedir. Adiós, grasas. Adiós, carbohidratos. Hasta nunca. La despedida es triste, agotadora y en cierto modo traumática, sobre todo si se hace de golpe. Sin embargo, cada vez más estudios demuestran que para transformar nuestro cuerpo de forma saludable no hace falta eliminarlos de la dieta por completo. Un claro ejemplo de ello es el cambio de Haley Madigan, una veinteañera inglesa que ha seguido fiel a sus gustos por la comida y ahora, luciendo un cuerpo escultural, se ha convertido en toda una estrella virtual del 'fitness'.

Vivimos en una sociedad que se debate entre el preocupante auge de la obesidad y la obsesión por el estilo de vida saludable y el ejercicio. Y las redes sociales (sobre todo Instagram) dan buena cuenta de ello, siendo la plataforma perfecta para que muchas personas puedan compartir sus progresos, formar comunidad, motivarse y hasta ganarse la vida así. No obstante, de toda esta vorágine de selfies de espejo, comidas 'trendy' y vientres planos podemos sacar conclusiones de provecho. Durante años, los carbohidratos han sido considerados como el enemigo número uno de la industria de la comida saludable. Pero, como demuestran los hábitos que Madigan describe en 'Daily Mail', el diablo está en los detalles.

Siempre tuve miedo a los carbohidratos, así que los evitaba hasta que me daba un atracón. Ahora sé que me ayudan a estar delgada

En efecto, hay carbohidratos buenos y otros malos. Para distinguirlos hay que acudir al incide glucémico (IG). Todos terminan transformándose en glucosa (que, simplificando, es el combustible que necesita nuestro cuerpo), lo que pasa es que unos tardan más en procesarse que otros. En el caso que nos ocupa, queremos los de absorción lenta, con los que no corremos el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina ni tenemos subidones de azúcar en sangre con peligrosos efectos secundarios como la acumulación de grasa abdominal, problemas cardiovasculares o la diabetes tipo 2.

Las comidas serán más saludables cuanto menor sea su IG. En este sentido, son especialmente recomendables los procedentes de cereales integrales, la fruta o las legumbres, y, por ende, hay que evitar las calorías vacías derivadas del azúcar. En concreto, Madigan introdujo en su dieta alimentos con bajo IG como el pan integral, la quinoa y la avena: “Siempre tuve miedo a comer carbohidratos, así que los evitaba hasta que ya no podía más y me daba un atracón el domingo. En cambio, ahora disfruto mucho comiéndolos, pues sé que los necesito para mi entrenamiento y para mantenerme delgada”. Cuando la inglesa dice “delgada” no hace referencia a bajar de peso necesariamente, pues nunca había pesado tanto, sino que significa encontrar la medida más saludable para tu cuerpo, en función del ejercicio que hagas.

Asimismo, introdujo más grasas buenas (como los frutos secos, el chocolate negro, el aguacate y el salmón) y se aseguró de que comía proteínas suficientes (pescado, claras de huevo, quesos y yogures). Estos cambios en su dieta, asegura, han sido clave para lograr resultados (antes no solo no había, sino que se restrigía mucho, acababa comiendo en modo atracón y, a la postre, engordando) y convertirse ahora en una gurú del 'fitness'. El suyo forma parte de esa gran variedad de cuerpos e historias que se ven en las redes y que en cierta forma consiguen que uno acepte de forma saludable el propio.

El de Madigan tampoco es el de una típica 'influencer', pues se parece más al de una culturista. Aun así, dice que en el gimnasio a menudo la subestiman, como al resto de mujeres, sugiriendo que las máquinas son demasiado para ella: “Me gusta demostrar que nunca debes juzgar a alguien por el exterior. Tan pronto empiezo a levantar pesas, la gente se sorprende”. Es en este momento cuando asegura sentirse imparable: “Creo que los entrenamientos de fuerza, especialmente como mujer, te hacen sentirte segura, tanto en el interior como en el exterior. Cuando estoy en un gimnasio levantando pesas, me siendo empoderada, llena de autoestima y quiero que otras mujeres sepan cómo es sentirse fuerte”.

Me gusta demostrar que nunca debes juzgar a alguien por el exterior. Tan pronto empiezo a levantar pesas, la gente se sorprende

¿De dónde saca tanta motivación? Madigan recomienda en una entrevista al portal 'Sofeminine' formar un grupo de gente con objetivos similares en el gimnasio y entrenar juntos varios días a la semana, con el fin de motivarse. “Cuando entreno sola, siempre trato de recordar esa sensación de después, cuento te sientes feliz y emocionada por la liberación de endorfinas. Eso es lo que me empuja. Eso, y la comida que me espera”.

Alma, Corazón, Vida

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