El secreto está en un componente

Cómo perder muchos kilos con la dieta de los carbohidratos buenos

La mayoría de regímenes huyen de los hidratos de carbono, sin embargo, un tipo particular ayuda a adelgazar muy rápidamente. Una nutricionista basa su propuesta en ellos

Foto: Algunos alimentos ricos en este nutriente. (iStock)
Algunos alimentos ricos en este nutriente. (iStock)

Tras 16 años experimentando, la dietista Tanya Zuckerbrot dice haber dado con la dieta que posee la fórmula ideal para perder mucho peso en poco tiempo. “Quienes la siguen aseguran que no se sienten con hambre”, declara a ‘Woman’s World’.

Autora del método F-Factor, Zuckerbrot ha elaborado un plan con el que promete que “una persona media será capaz de perder hasta 5 kilos en dos semanas”. ¿Cuál es la clave de su solución? Incorporar de manera contundente a los menús diarios el que ella define como el carbohidrato milagroso: la fibra.

Este carbohidrato sacia rápidamente, acelera el metabolismo y ocasiona que el organismo absorba menos calorías

“La fibra es un tipo de carbohidrato resistente a la digestión. Cuantos más estudios se hacen sobre ella, más beneficios descubrimos”. La razón por la que el organismo no puede procesarla se debe a que el aparato digestivo no dispone de las enzimas necesarias. La Organización Mundial de la Salud establece que la cantidad de fibra diaria recomendada es de unos 25 gramos. Superando, sin embargo, tales indicaciones, la propuesta de la experta alza la marca hasta un mínimo de 35.

Los fundamentos del régimen

La premisa desde la que parte Zuckerbrot es que “de manera intuitiva, todos entendemos que una dieta construida alrededor de la fibra es mucho más saludable que una dieta fundamentada en comida congelada o en grandes cantidades de carne”, algo que, por desgracia, sucede en los regímenes de una buena parte de la población con sobrepeso. Lo que se plantea es sustituir ciertos alimentos y snacks como los cereales de trigo inflado del desayuno, las patatas de la comida o incluso el pan blanco por alternativas cargadas de fibra, como, por ejemplo, las frutas, las verduras o los crackers enriquecidos con ella, que se deben acompañar, además, con ciertas porciones de proteínas y grasas.

Zuckerbrot expone varias razones por las que la fibra es gran un aliado para adelgazar. La primera es que el organismo al intentar tratarla, provoca automáticamente que el metabolismo se acelere quemando así calorías extra. La segunda, como explica la nutricionista, es que la fibra soluble “se convierte en una masa de gel en el interior del tracto digestivo”. Dicho gel ocasiona que ciertas calorías no acaben siendo absorbidas. De hecho, según un estudio llevado a cabo por el departamento de agricultura de los Estados Unidos, aquellos que pasaban de ingerir 12 gramos diarios a 24 logran consumir hasta 90 calorías menos.

Bebe mucha agua para potenciar su efecto y haz ejercicio moderado. La actividad física intensa queda desaconsejada porque abre el apetito

¿Más motivos aún? El poder saciante que tiene el “carbohidrato mágico” sobre el que tanto se ha hablado y el hecho de que gracias a la fibra el cuerpo necesita menos insulina para mantener unos correctos niveles de azúcar en sangre. Hay que considerar que cuanta menor cantidad de insulina genere el cuerpo, menos grasas se acabarán acumulando.

El programa para dos semanas

Si quieres darle una oportunidad al plan, te presentamos la propuesta completa para 14 jornadas (cada día puedes elegir una de las opciones que se presentan en cada comida). Solo dos consideraciones más antes de comenzar con ella. Bebe mucha agua para hacerla más efectiva. Puedes incluir té y café si lo deseas y cualquier aderezo que sea bajo en calorías, como las especias, el vinagre o el zumo de limón. También está permitida una copa de vino al día. El ejercicio moderado es una buena ayuda, pero se desaconsejan los entrenamientos particularmente intensos, ya que estimulan el apetito haciendo más difícil que nos acabemos ateniendo al plan.

Desayuno

1. Un tazón de cereales con alto contenido en fibra (mínimo 10 gramos por cada porción) con yogurt griego y medio tazón de macedonia con canela o el edulcorante artificial sucralosa (Splenda).

2. Cuatro claras de huevo revueltas con guarnición de verduras y queso bajo en grasas. Una fruta como acompañamiento.

Comida

1. Hamburguesa con 150 gramos de carne de pavo, 25 gramos de queso bajo en grasa, mostaza, lechuga, tomate, cebolla y la cantidad que desees de vegetales cocinados al vapor.

2. Un tazón de sopa de verduras junto con una ensalada compuesta por 150 gramos de pollo a la plancha, nueces, aceite de oliva, vinagre y verduras de hoja verde.

3. 170 gramos de fiambre magro con 50 gramos de queso bajo en grasas enrollados en hojas de lechuga y mostaza. Se pueden incorporar los vegetales crudos que se deseen y una pequeña porción de guacamole.

Snacks

1. Cuatro crackers con alto contenido en fibra acompañados de media lata de atún, 2 cucharadas de mayonesa baja en grasas y verduras cortadas.

2. Cuatro crackers con alto contenido en fibra con 85 gramos de fiambre magro, verduras y mostaza.

3. Cuatro crackers con alto contenido en fibra con dos quesitos o una pequeña porción de queso cottage y rodajas de tomate.

Cena

1. Consomé con un filete de pescado blanco, pechuga de pollo o cualquier otra carne blanca con verduras al vapor o a la parrilla como acompañamiento.

2. 170 gramos de pescado a la plancha acompañado de una ensalada de hoja verde con aceite de oliva, vinagreta y alcachofas.

3. Tacos realizados con largas hojas de lechuga, con 120 gramos de carne de vacuno, queso bajo en grasa, rodajas de tomate y pimientos, cilantro y crema agria.

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