WESTMINSTER FUERZA VOTAR PLANES ALTERNATIVOS

Batalla final: UK se prepara para elecciones anticipadas y desbloquear el Brexit

Los diputados han arrebatado al Gobierno el control del Brexit y los ministros tienen cada vez más asumido que las elecciones anticipadas son prácticamente inevitables

Foto: Manifestantes contrarios al Brexit se manifiestan ante el Parlamento británico, en Londres. (Reuters)
Manifestantes contrarios al Brexit se manifiestan ante el Parlamento británico, en Londres. (Reuters)

Downing Street es una bomba de relojería. Pese a los rumores, no parece que finalmente se vaya a materializar esta semana ningún complot contra Theresa May. Cambiar de inquilino en el Número 10, al fin y al cabo, no modificaría la aritmética en la Cámara de los Comunes. Pero los ministros tienen cada vez más asumido que las elecciones anticipadas son prácticamente inevitables.

Hasta ahora, sacar las urnas, siempre había sido un escenario que el Partido Conservador rechazaba a toda costa. La imagen de 2017 -cuando a pesar de comenzar la campaña con hasta 20 puntos de ventaja, acabaron perdieron la mayoría absoluta-, está aún muy reciente. Sin embargo, la opción de una prórroga larga toma cada vez más fuerza, ya que, ante la falta de apoyos, May se ha visto a obligada a posponer -de nuevo- su tercer intento de sacar adelante el Acuerdo de Retirada del Brexit.

La votación del documento -que ha sido rechazado ya en dos ocasiones en la Cámara de los Comunes- estaba prevista para este martes. Pero, en su lugar, los diputados han arrebatado al Gobierno el control del Brexit.

Sus señorías votarán el miércoles diferentes planes alternativos -que van desde una salida abrupta hasta dejar al Reino Unido dentro de la unión aduanera- después de que influyentes diputados de distintos partidos lograran sacar adelante una enmienda destinada a encontrar qué opción cuenta realmente con mayoría en la Cámara Baja. Tras un largo debate que se alargó hasta altas horas de la noche del lunes, la propuesta fue aprobada por 392 votos a favor frente a 302 en contra. En definitiva, un gran varapalo para la 'premier'. Hasta 30 tories votaron en contra y el secretario Estado de Negocios, Richard Harrington, llegó a presentar su dimisión.

En un principio, May se mostró bastante reacia. Es más, se especuló hasta el último momento con que el Ejecutivo iba a presentar una moción con la misma estrategia, en un intento por hacer ver que aún continúa llevando las riendas. Pero, finalmente, la 'premier' ofrecerá la oportunidad a sus señorías para que debatan las alternativas. Eso sí, se mostró “escéptica” sobre el proceso, ya que, a su entender “pueden llevar a un resultado que no sea negociable con la UE”.

Las enmiendas no son legalmente vinculantes, es decir, el Ejecutivo no tiene ninguna obligación de cumplir con el deseo de sus señorías. Sin embargo, si el pacto finalmente no se vota o vuelve a ser rechazado por tercera vez, las opciones que ahora cuenten con más respaldo entre los diputados podrían ayudar a redactar el Plan B que May debería presentar a Bruselas antes del 12 de abril.

La 'premier' recordó su compromiso de que, si el convenio no prosperara, se esforzará para lograr el consenso parlamentario sobre “el camino a seguir”. No obstante, pese al aparente tono conciliador, advirtió que aunque así lo decidiera la Cámara Baja, ella no podría apoyar una hoja de ruta que implicara mantener al Reino Unido en el mercado único o en una unión aduanera con la UE, ya que considera sería “traicionar el resultado del referéndum de 2016”.

La 'premier' Theresa May sale de Downing Street, en Londres. (Reuters)
La 'premier' Theresa May sale de Downing Street, en Londres. (Reuters)

El responsable de la cartera del Brexit, Stephen Paul Barclay, es el primero que ha advertido públicamente que, si el pacto no es ratificado, las elecciones anticipadas son cada vez más probables. “Podríamos llegar a un escenario en el que el Parlamento podría pedir al Gobierno que realizara algo contrario a lo que prometió para ser elegido”, recalcó en alusión al manifiesto del Partido Conservador, que prometía sacar al país del bloque y también del mercado único y la unión aduanera.

Durante la intensa reunión de Gabinete del lunes, el Fiscal General del Estado, el influyente Geoffrey Cox, le dio la razón, asegurando que, si finalmente los diputados exigen una prórroga larga que termine con un Brexit más suave, se tendrían que sacar las urnas. Algunos diputados señalan que el Acuerdo de Retirada podría aprobarse in extremis antes del viernes si May pone públicamente una fecha a su salida de Downing Street. Pero otros consideran que, ni siquiera en estos términos, se lograría ratificarlo.

El núcleo duro de los ¡tories¡ euroescéptico está muy dividido. Su cabecilla, Jacob Rees-Mogg se estaría planteando dar en última instancia su respaldo a la 'premier', si el DUP acepta el convenio. Pero las conversaciones con los norirlandeses -de cuyo apoyo depende el Gobierno en minoría- están estancadas. Por lo tanto, ante la incapacidad del Ejecutivo para lograr avances, habrá que esperar al miércoles para ver si realmente la Cámara Baja consigue reunir mayoría para alguno de los planes alternativos.

El grupo de influyentes diputados -entre ellos el 'tory' Dominic Grieve y el laborista Hilary Benn- plantea hasta seis opciones distintas: la revocación del artículo 50 (que supondría la cancelación del Brexit); celebrar otro plebiscito; aprobar el pacto dejando al Reino Unido dentro de la unión aduanera; aprobar el pacto dejando al Reino Unido dentro de la unión aduanera y el mercado único; apostar por un acuerdo de libre comercio al estilo de Canadá; salir del bloque sin ningún convenio.

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