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El Gobierno que Vladímir Putin salvó y que ahora le deja en visto
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Tokáyev está jugando con fuego

El Gobierno que Vladímir Putin salvó y que ahora le deja en visto

El Gobierno de Kazajistán sobrevivió gracias a la intervención de Putin en enero pero, desde el inicio de la invasión en Ucrania, mantiene una posición ambigua con respecto a la guerra

Foto: Vladímir Putin y Kassym Jomart Tokáyev, en junio de 2020. (Reuters/Sputnik/Alexei Nikolskyi)
Vladímir Putin y Kassym Jomart Tokáyev, en junio de 2020. (Reuters/Sputnik/Alexei Nikolskyi)

"Me gustaría expresar unas palabras especiales de agradecimiento al presidente de la Federación Rusa, Vladímir Putin, por su comprensión y la rápida resolución del problema del envío del contingente de mantenimiento de la paz a Kazajistán". Estas palabras fueron pronunciadas en enero de 2022 por un entonces debilitado presidente kazajo, Kassym Jomart Tokáyev, después de unas intensas protestas que pusieron su Gobierno en vilo y que llegaron a su fin tras la intervención de Rusia, que envió 2.500 soldados a la república centroasiática.

Esta muestra de agradecimiento se contrapone, casi un año después, al debilitamiento de las relaciones políticas entre los dos países que para muchos analistas es motivo de alerta. Las señales empezaron a llegar poco después de la invasión, cuando Putin no vio en Tokáyev un aliado incondicional de su invasión. En marzo, por un momento, saltaron las alarmas. "La zona de desmilitarización y desnazificación para proteger los intereses de seguridad de Rusia debería incluir a Kazajistán", dijo el diputado ruso Sergey Savostyanov en un programa de televisión en referencia al argumento ruso para invadir Ucrania.

Foto: El presidente de Rusia, Vladimir Putin (D), con el presidente de Kazajistán, Kasim Jomart Tokayev. (EFE)

Otras declaraciones, esta vez de Dmitry Medvedev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, sugerían que, después de Ucrania, Moscú podría centrar su atención en el norte de Kazajistán. La cuerda volvió a tensarse después de la opinión de la élite política rusa que evidenció que, al menos en algún momento, Rusia pudo haber tenido el ojo puesto en Kazajistán. Es posible, sin embargo, que el capítulo más importante de las relaciones entre la ex república soviética y Rusia sea el momento en que Tokáyev se negó a reconocer las autoproclamadas repúblicas de la región del Donbás.

Esta postura es, por un lado, peligrosa, porque los dos países, que comparten una de las fronteras terrestres más largas del mundo, son también los aliados más fuertes de la región de Asia Central. Por otro lado, era esperable. "Esta postura no es nada nuevo, corresponde a la política exterior que los kazajos llaman multivectorialidad, que fue primero de Nursultán Nazarbáyev [presidente de 1990 hasta 2019] y que supone tener buenas relaciones con todas las potencias", explica Mira Milosevich, investigadora principal para Rusia, Eurasia y los Balcanes del Real Instituto Elcano, a El Confidencial.

Foto: Tropas rusas en la ceremonia de retirada de la OTSC. (EFE)

Kazajistán ha tomado el mismo camino político y diplomático que en 2008, cuando rechazó el reconocimiento de la anexión de Osetia del Sur después de la guerra de Georgia y Rusia. Sin embargo, en un momento en que Rusia ha retirado sus tropas de Jersón y se enfrenta a una dura contraofensiva ucraniana, la respuesta de Putin ante lo que puede considerar un desplante puede ser más imprevista que en ocasiones anteriores.

¿Morder la mano que te da comer?

El presidente Tokáyev le debe al líder ruso su vida política después de las protestas de enero de 2022, pero también depende de Rusia en materia económica. Una quinta parte del comercio exterior total de Kazajistán depende de Rusia y, además, el 80% de las exportaciones de petróleo del país se realiza a través del Caspian Pipeline Consortium (CPC), en el que Rusia tiene una participación del 31%.

La dependencia de Kazajistán en este aspecto no le pone las cosas fáciles a Tokáyev, que en algunas ocasiones parece estar jugando a dos bandas con Rusia. Después de rechazar un apoyo incondicional a Putin en esta guerra, el kazajo decidió que su primer viaje como mandatario reelegido este noviembre sería al Kremlin. Puso así de relieve que los acuerdos comerciales y económicos entre los dos países no pueden olvidarse tan fácilmente. Es más, hasta presumió de la cooperación entre los dos países y culpó a los líderes occidentales de iniciar una crisis comercial global al imponer sanciones a Rusia. Tokáyev anunció también un nuevo acuerdo "más ambicioso" que los anteriores y que afecta especialmente a los mercados del petróleo, el gas y la electricidad.

Foto: kazajistan-criptomonedas-uranio-petroleo-putin

"La visita fue significativa porque muestra los vínculos fuertes que han existido siempre. Primero en el imperio zarista, luego en el soviético. Hay vínculos culturales y hasta familiares, porque muchos kazajos se fueron como guestworkers a Rusia", explica Mira MIlosevich en entrevista con este periódico. Además, en Kazajistán, cerca del 25% de la población es étnicamente rusa y muchos rusos se han ido a vivir a este país después de la invasión. “El único momento en el que puede tener problemas es si el país dice que quiere entrar en la OTAN. Rusia empezaría a buscar instrumentos de presión y argumentos para justificar un conflicto, una invasión. Pero es poco probable porque Kazajistán no puede permitirse esa enemistad con Rusia, afectaría a su política interior y no le interesa”, zanja Milosevich.

Por ahora, el Gobierno de Tokáyev no ha dado signos de que quiera unirse a la OTAN, aunque la cooperación con la Unión Europea se ha intensificado desde la invasión de Ucrania. A pesar de que no hay que nada que pueda reemplazar el nivel de las exportaciones de Kazajistán con Rusia, el primer ministro kazajo, Alikhan Smailov, anunció que "se está trabajando para expandir y aumentar las capacidades de exportación de petróleo en todas las direcciones".

Además, Tokáyev pidió antes del verano que se priorizara la ampliación del oleoducto Transcaspio que transporta el petróleo hasta Europa sin pasar por Rusia, después de que un tribunal ruso ordenase el bloqueo por 30 días del oleoducto Caspian Pipeline Consortium (CPC) del Caspio por "problemas ecológicos". "Encargo (…) preparar su variante óptima de realización, incluyendo la posibilidad de atraer inversores del proyecto Tenguiz", señaló.

placeholder Kassym Jomart Tokáyev, presidente de Kazajistán, y su homólogo francés, Emmanuel Macron, el 29 de noviembre en París. (EFE/Teresa Suárez)
Kassym Jomart Tokáyev, presidente de Kazajistán, y su homólogo francés, Emmanuel Macron, el 29 de noviembre en París. (EFE/Teresa Suárez)

Un funcionario del Gobierno kazajo dijo a Reuters bajo condición de anonimato que Tokáyev quiere demostrar que puede liderar su país sin un patrocinador, en este caso Rusia, en un intento de desvincularse de su predecesor, Nazarbáyev. Por otro lado, un artículo del periódico alemán Handelsblatt apuntaba a las medidas que está tomando Kazajistán para distanciarse de Moscú y buscar nuevos aliados. "Cuanto más se adentra Moscú en una confrontación con Occidente y la comunidad internacional, más preparado está Kazajistán para deshacerse de Rusia en la medida de lo posible mientras trata de evitar incurrir en pérdidas como resultado del descontento de Moscú", sostiene Temur Umarov, miembro del Carnegie Endowment for International Peace, a Foreign Policy.

Esas pérdidas podrían ser devastadoras. Aunque la sangre no llegue al río y la relación entre Rusia y Kazajistán no llegue a un conflicto abierto, el descontento de una parte de la élite política del Kremlin puede provocar que el Ejecutivo kazajo tenga que pagar por alguna de sus opiniones sobre la guerra de Ucrania. Sobre todo si llegan a confirmarse rumores que circulan en canales de Telegram y que indican que Kazajistán podría estar ayudando a Ucrania con el envío de armas para afianzar sus relaciones con Occidente.

Foto: Fuerzas de seguridad rusas en Almaty, Kazajistán, como parte del contingente enviado por la CSTO. (EFE vía Ministerio de Defensa ruso)

Una parte de ese precio lo podría estar pagando Kazajistán desde hace meses, por ejemplo, con los numerosos incidentes —más de cinco— relacionados con el oleoducto CPC y que han llevado a una interrupción total o una disminución sustancial de las exportaciones de petróleo de Kazajistán a Europa. "La cantidad máxima de petróleo que se puede exportar desde Kazajistán a Europa por la vía alternativa en el mar Caspio ronda los 100.000 barriles diarios, mientras que la CPC transporta más de un millón", explica Umarov.

La debacle de la 'OTAN rusa'

Por otro lado, añadió el experto, a Rusia tampoco le interesa tener a Kazajistán como enemigo. El aislamiento del país por la guerra de Ucrania ha convertido la ex república soviética en uno de los socios más importantes del Kremlin, sobre todo en un momento en que la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO) está de capa caída.

La alianza compuesta por Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Rusia fue creada por este último para mantener tanto su influencia política como su influencia militar en el espacio postsoviético. Sin embargo, la cohesión de la OTAN desde el inicio de la invasión de Ucrania y la abstención de los miembros de la CSTO a apoyar de manera significativa a Putin en su guerra amenazan con volverla ineficaz. "La preferencia geoestratégica de Moscú sería que los antiguos Estados soviéticos reconocieran a Rusia como hegemonía regional pero, a excepción de Bielorrusia, los miembros de la CSTO no han actuado como Estados amortiguadores obedientes", apunta Alexander E. Gale, analista especializado en seguridad y relaciones internacionales, en su análisis ¿Ha matado la guerra de Rusia en Ucrania a la CSTO?

Foto: Nikol Pashinián y Vladímir Putin en una imagen de archivo. (EF/Michael Klimentyev/Sputnik Kremlin Pool)

La imagen que valió más que mil palabras para explicar esta debacle fue el distanciamiento del presidente de Armenia, Nikol Pashinyan, de Vladímir Putin, en la última cumbre de la CSTO este pasado noviembre. Pashinyan, de manera simbólica, expresó su frustración por la falta de respuesta de la organización a que actuara en el conflicto del país en la frontera con Azerbaiyán, en una nueva escalada del conflicto en la zona de Alto Karabaj. También lo hizo de forma directa y se negó a firmar un acuerdo de defensa mutua entre los países que forman la CSTO. Además, Armenia pidió al presidente francés, Emmanuel Macron, que presida las conversaciones de paz con Azerbaiyán, una misión antes liderada por Rusia.

A pesar de las desavenencias, Gale afirma que es poco probable que la organización se desintegre porque Rusia sigue teniendo un papel clave en materia de seguridad, aunque esté debilitada por la guerra de Ucrania. El apoyo de Putin a su homólogo kazajo en las elecciones de 2022 es el mejor ejemplo. "Sin embargo, existe la posibilidad de que la CSTO permanezca demasiado dividida para cumplir con los intereses que se encuentran fuera de las fronteras de sus Estados miembros. Para gran decepción de Moscú, las perspectivas de que la CSTO actúe como contrapeso de la OTAN son increíblemente pequeñas", concluye el experto.

"Me gustaría expresar unas palabras especiales de agradecimiento al presidente de la Federación Rusa, Vladímir Putin, por su comprensión y la rápida resolución del problema del envío del contingente de mantenimiento de la paz a Kazajistán". Estas palabras fueron pronunciadas en enero de 2022 por un entonces debilitado presidente kazajo, Kassym Jomart Tokáyev, después de unas intensas protestas que pusieron su Gobierno en vilo y que llegaron a su fin tras la intervención de Rusia, que envió 2.500 soldados a la república centroasiática.

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