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Las grandes fortunas ahorrarán impuestos al invertir desde sociedades patrimoniales
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ANTE LA SUBIDA DE LAS RENTAS DEL CAPITAL

Las grandes fortunas ahorrarán impuestos al invertir desde sociedades patrimoniales

La subida en las rentas del capital puede provocar distorsiones como desincentivar la apuesta por dividendos o invertir desde sociedades patrimoniales

Foto: María Jesús Montero, ministra de Hacienda. (EFE/Fernando Villar)
María Jesús Montero, ministra de Hacienda. (EFE/Fernando Villar)
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Los teléfonos de los despachos de fiscalistas y bancas privadas echan humo. Los grandes patrimonios quieren minimizar el impacto de las nuevas medidas fiscales de Hacienda junto a asesores, y entre ellas está la subida a las rentas del capital. Todo un incentivo para que los inversores muevan ficha e inviertan a través de sociedades y rehúsen cobrar dividendos.

El paquete de medidas fiscales que presentó Hacienda el jueves, tras un acuerdo 'in extremis' entre los socios de Gobierno, eleva las rentas del capital más altas. Sube del 26% al 27% el tramo de 200.000 euros a 300.000 euros, y hasta el 28% a partir de este umbral. Hacienda calcula que habrá 17.814 contribuyentes afectados y que el incremento recaudatorio en 2024 será de 204 millones. El objetivo, justifica, es "reducir la brecha de tributación entre las rentas del trabajo y las del capital".

Foto: Juanma Moreno y Ximo Puig en una imagen de archivo. (EFE/Raúl Caro)

Lo que también sucede con este incremento es que aumenta la brecha entre las rentas del capital más altas y el tipo impositivo estándar por sociedades, que está en el 25%, y que incluso será del 23% en las pymes con los últimos cambios. Sin conocer el detalle, se da por hecho que se evitará que se acojan a esta medida las sociedades patrimoniales.

Aun así, el nuevo marco fiscal hace que estas figuras sean más atractivas para invertir que hacerlo como persona física. En caso de generar beneficios por venta de acciones, fondos u otros productos, o cobrar dividendos, la sociedad patrimonial tendrá que tributar por su beneficio al 25%. Mientras que la persona física, para cantidades superiores a los 300.000 euros, lo hará al 28%. Por lo tanto, si no necesita rentas a corto plazo, un gran patrimonio podría preferir invertir a través de la primera opción. También será así para las sociedades de inversión de capital variable (sicav) que no cumplan el nuevo criterio para tributar al 1% y no se hayan liquidado, como la de Sandra Ortega.

Este es un ejemplo del diferencial que ya ven fiscalistas que asesoran a grandes patrimonios. Si Ortega invierte a nivel personal, tributará al 28% por beneficios superiores a los 300.000 euros, como plusvalías con acciones o dividendos. Pero, si lo hace con su sicav, el coste fiscal será del 25%. Eso sí, cuando su sicav le transfiera rentas por disolución o dividendos, pasará por caja como persona física, pero mientras habrá podido disfrutar de este diferencial de tipos impositivos, difiriendo la imposición y generando más beneficios.

Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (d), y el presidente de Andalucía, Juanma Moreno (i). (EFE/Mariscal)

Esto afecta a grandes fortunas, a las que, de hecho, el Gobierno ha impuesto el nuevo impuesto de solidaridad, que es una enmienda a las bonificaciones autonómicas por patrimonio para personas con más de tres millones de activos netos. En el caso de rentas del capital, suponiendo una rentabilidad del 10%, habría que tener tres millones para generar 300.000 euros. Si es una inversión de largo plazo que se ha duplicado, podría afectar a alguien que invirtió 300.000 euros, con lo que ya se podría hablar de golpe para contribuyentes de clase media o clase media alta.

Sin embargo, estos no tienen a su disposición hacer sociedades patrimoniales que no tumbe Hacienda con sanción, ya que la Inspección de la Agencia Tributaria tiene en el foco desde hace años atacar las sociedades instrumentales. Esto es, la creación de sociedades pantalla para tributar por sociedades en vez de por IRPF o rentas del capital. En el último caso, son sociedades patrimoniales, y se necesita estructura que las justifique.

Dicho de otra manera, supone un coste de mantenimiento, que tiene sentido para patrimonios elevados por su volumen y complejidad. Por lo tanto, son las grandes fortunas las que podrían beneficiarse de este diferencial para sortear el alza de las rentas del capital. Además, la propia brecha entre tipos puede cubrir parcial o totalmente los costes de mantener una sociedad patrimonial.

Ahora va a ser más interesante hacer las inversiones a través de entidades jurídicas en vez de como persona física

"Ahora va a ser más interesante hacer las inversiones a través de entidades jurídicas en vez de como persona física para que remanse ahí el dinero, como hace una típica patrimonial", arguye Antonio Cendán, socio de Zadal. "La sociedad patrimonial tiene que tener estructura para que no se considere una sociedad interpuesta. Esa diferencia de tipos te permite costear la estructura", añade.

Por otro lado, supone un cambio sustancial que podría modificar estrategias empresariales y de inversión. En el primer caso, en sociedades familiares, evitar el pago de dividendos a los accionistas y subirlos a la matriz cuando es posible. Y, en el segundo, incrementar la preferencia por inversiones que no paguen dividendos o generen rentas. Por ejemplo, fondos sin distribución de dividendo o acciones de empresas con más potencial de crecimiento que rentabilidad por dividendo.

Foto: La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE/Martín)

Asimismo, "no hay que descartar que personas que, en los próximos meses o años, prevean un aumento de sus rentas de capital —principalmente por venta de activos inmobiliarios o financieros— reestructuren su patrimonio", destaca Pablo Romá, socio de Romá Bohorques.

"Las subidas de tipos marginales de gravamen en rentas del ahorro de IRPF incrementa el atractivo de vehículos que permitan al inversor diferir la tributación (como fondos o 'unit link')", arguye Jose Luis López Hermida, director en el área de Cliente Privado y Empresa Familiar de KPMG. También, prosigue, "puede afectar a personas físicas que no dispongan de un 'holding', y que participen en sociedades que reparten dividendos que ellos no puedan controlar en su cuantía o momento de distribución".

El objetivo generalizado en la planificación patrimonial va a ser el de "minimizar las estructuras de rendimientos financieros", indica Javier Morera, socio de Broseta. "Habrá menos dividendos y más plusvalías a más de un año para poder reducir el impacto del nuevo impuesto a las grandes fortunas por operativa del límite conjunto de IRPF y patrimonio (escudo fiscal), que asumimos que no lo tocarán", apostilla.

Los teléfonos de los despachos de fiscalistas y bancas privadas echan humo. Los grandes patrimonios quieren minimizar el impacto de las nuevas medidas fiscales de Hacienda junto a asesores, y entre ellas está la subida a las rentas del capital. Todo un incentivo para que los inversores muevan ficha e inviertan a través de sociedades y rehúsen cobrar dividendos.

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