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El 'influencer' fiscal de Latam: "Cada vez más españoles se plantean llevarse su patrimonio"
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Reacción al impuesto de solidaridad

El 'influencer' fiscal de Latam: "Cada vez más españoles se plantean llevarse su patrimonio"

Martín Litwak, fiscalista y experto en la gestión internacional de patrimonio, asegura que las medidas del Gobierno de Sánchez y UP están aumentando las consultas para sacar dinero y bienes fuera de España

Foto: Martín Litwak, abogado y fundador de Untitled SLC. (Cedida)
Martín Litwak, abogado y fundador de Untitled SLC. (Cedida)

Hace unos meses, y al calor del interés de las grandes fortunas latinoamericanas por España, el bufete especializado en la gestión internacional de patrimonios Untitled Strategic Legal Consulting (Untitled SLC) anunció su aterrizaje en Madrid. El despacho, liderado por el abogado argentino Martín Litwak, abría así su cuarta oficina en el mundo, tras las de Montevideo (Uruguay), Miami (EEUU) y Tortola (Islas Vírgenes Británicas). "Nuestro objetivo es trabajar en equipo para que cada decisión tomada sea implementada de la mejor manera posible desde el punto de vista patrimonial", ofrece la firma a sus potenciales clientes en su página web.

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Martín Litwak no es solo un abogado experto en tributación internacional y en la estructuración y preservación de patrimonios, también es escritor, conferenciante y docente. Además, es todo un 'influencer' en materia fiscal. Desde su cuenta de Twitter, que acumula casi 80.000 seguidores, defiende la seguridad jurídica y los impuestos bajos como los mejores instrumentos para atraer la inversión y generar crecimiento económico y riqueza. Unos principios, sin embargo, de los que cada vez encuentra más alejados a los gobiernos, no solo latinoamericanos, sino también europeos. Ejemplo de ello, subraya en videoconferencia con El Confidencial desde Miami, es el anuncio del Ejecutivo de Pedro Sánchez de aprobar un impuesto a los patrimonios de más de tres millones de euros, medida a la que no ahorra ninguna crítica.

PREGUNTA. ¿Qué impacto ha tenido el anuncio del Gobierno español de aprobar el denominado impuesto de solidaridad?, ¿ha recibido ya alguna llamada al respecto?

RESPUESTA. Por supuesto. Apenas salió la noticia en los medios ya recibí la llamada de algún cliente. El impacto del anuncio es doble, y no solo entre los ciudadanos españoles, también entre los de otros países. En primer lugar, hay gente que quería mudarse a España y que ahora puede replanteárselo y cambiar su destino a Portugal, Uruguay, Estados Unidos u otro país que sientan que es más amable con ellos. Por otro lado, también traslada un mensaje político de que se va a por las grandes fortunas, y eso puede generar inseguridad jurídica.

Yo no soy un experto en la política española, pero sí conozco la fiscalidad del país. Cuando se dice que se podrá descontar del nuevo impuesto lo que se pague por patrimonio en las comunidades en donde no esté bonificado, lo que se está indicando es que se va a aplicar con mucha más fuerza en aquellas autonomías en las que este no se tributara, como Madrid. Ese es un mensaje muy delicado. Cuando alguien se muda a otro país, busca tranquilidad, seguridad jurídica y, además, impuestos bajos. España siempre fue un país respetuoso con la normativa tributaria autonómica, y una ley como la que se ha anunciado supone una señal de alarma. No es que sea algo tremendamente grave, pero sí enciende una luz amarilla en el camino.

P. Es decir, que puede ser peor el mensaje que traslada a la concreción económica del impuesto.

R. Así es. Uno de los efectos que dejó la pandemia fue, justamente, la demonización de la riqueza y la idea de que es justo exigir a los ricos que se hagan cargo de todo porque están mejor posición que los demás. Pero se trata de consignas bastante vacías. Cuando un país abraza esta tendencia, está enviando un mensaje que dice mucho de él. También he visto en las últimas horas una discusión sobre si es más o menos moral subir los impuestos a los ricos. Y estas cuestiones no pueden tratarse en estos términos. No se trata de hablar de moralidad o inmoralidad, sino de pensar qué incentivos crea un determinado tributo.

Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (d), y el presidente de Andalucía, Juanma Moreno (i). (EFE/Mariscal)

P. ¿Qué incentivos o desincentivos genera, en su opinión, el nuevo impuesto a las grandes fortunas?

R. El impuesto de solidaridad español genera dos problemas importantes. El primero es que desincentiva y castiga el ahorro, la inversión y, por ende, la competitividad. Y todo ello es lo que genera crecimiento y trabajo, factores que a quienes más afecta es a los pobres, no a los ricos. Eso es importante tenerlo en cuenta: son quienes menos tienen los que acaban sufriendo este tipo de impuestos a la riqueza. El segundo problema es que se trata de una medida poco inteligente, porque quienes tienen grandes patrimonios lo tienen muy fácil para irse a otro país, que es lo que va a suceder. Así que tampoco es que vaya a recaudarse mucho con él.

P. Por las consultas que llegan a su oficina en Madrid, ¿hay ciudadanos españoles que estén planteando llevarse su patrimonio fuera del país?

R. Sí, los hay. Y cada vez son más. La idea original de nuestro despacho, cuando abrimos en Madrid, era acompañar el flujo de latinoamericanos que querían instalarse en España. Sin embargo, cuando llegamos allá, vimos que también existía en algunos ciudadanos inquietud por trasladarse a otras jurisdicciones. España, dentro de la Unión Europea, es un país de alta tributación. Además, es el único de los Veintisiete que tiene impuesto de patrimonio, por lo que, con este nuevo tributo, estaríamos hablando de un doble impuesto al patrimonio.

En total, en América y Europa hay unos 80 países, y, de entre ellos, solo siete tienen este impuesto. Ninguno de la UE, salvo España; en el Viejo Continente, Noruega y Suiza, y en Latam, Argentina, Colombia, Bolivia y Uruguay. Eso quiere decir que, incluso antes del denominado impuesto de solidaridad, allá tienen una situación anómala en relación con la tributación del patrimonio, y ello provoca que la gente se plantee una mudanza internacional; es decir, darse de baja en un país para instalarse en otro con mejor tratamiento impositivo. Se habló mucho de esta cuestión con los 'youtubers' y Andorra, pero no solo ellos se han planteado irse de España para pagar menos impuestos.

P. ¿Diría que son muchos o pocos los que tienen sobre la mesa el abandonar el país por la presión fiscal?

R. De momento, son más bien pocos, pero van creciendo. Hoy lo que más hay es gente recabando información y analizando cómo sería el trasladarse a otra jurisdicción. Hay una cuestión innegable, que es que España tiene una altísima calidad de vida, con poco estrés, comida deliciosa y seguridad. Todo ello es un importante factor de retención para muchos ciudadanos. Es decir, que, a la hora de tomar una decisión así, influyen más cuestiones que solo el tema político. En todo caso, aunque sea poca gente, hace 10 años esto no se lo planteaba nadie y ahora sí.

placeholder Martín Litwak. (Cedida)
Martín Litwak. (Cedida)

P. ¿Las grandes fortunas son sensibles a quien esté al frente de los gobiernos?

R. Sin duda. El surgimiento de partidos más extremistas es una grieta que antes no existía. En España siempre ha habido una tradición de centroizquierda, pero ahora lo que hay es un partido de izquierdas y otro muy a la izquierda. También teníais fuerzas conservadoras, pero en ese lado también ha aparecido un movimiento más extremo. En este sentido, que el PP esté recuperando cierta fortaleza es buena noticia para el país. Pero, como le decía, la pandemia ha supuesto un 'reset' para mucha gente que está comenzando a analizar otras cuestiones y es ahí en donde muchos españoles han empezado a pensar en proteger lo que tienen mudándose al exterior. Esta reacción está estrechamente relacionada con la aparición de gobiernos de corte populista y con que, tras el covid, mucha gente ha empezado a pensar más en su libertad y en que no quieren que el Estado interfiera tanto en su vida.

"En Latinoamérica, los grandes competidores de España para atraer patrimonios son Uruguay y Panamá. En Europa, Portugal e Italia"

P. ¿Con qué países compite España en la atracción o retención de patrimonios e inversiones?

R. Entre los clientes latinoamericanos, que son quienes más están yendo hacia España, diría que sus grandes competidores en las Américas son Uruguay y Panamá, que, hoy por hoy, son quienes ofrecen un mejor 'combo' para este tipo de inmigración. En Europa, Portugal e Italia son los siguientes países preferidos en la lista. Obviamente, también está ahí Estados Unidos y otras opciones de tipo 'offshore' como pueden ser Andorra o Malta. Pero quien tenía claro que quería ir a España, en caso de cambiar de opinión, su opción preferida suele ser Portugal.

P. ¿Sigue siendo nuestro país atractivo para los patrimonios y los 'family offices' latinoamericanos, o las últimas decisiones del Gobierno pueden empeorar nuestra imagen en este sentido?

R. España sigue siendo una opción muy fuerte para los latinos, y a buen seguro que van a seguir llegando más. Porque, si bien España se ha deteriorado un poco por todo esto que estamos hablando, el deterioro en Latinoamérica es mucho mayor. A los venezolanos y argentinos que pusieron rumbo hacia el país en los últimos años, ahora hay que sumar mexicanos, peruanos y colombianos. Aún hay mucha gente por acá que sigue mirando a España con cariño.

Foto: Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, saluda a Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía. (EFE/Naranjo)

P. En España existe una auténtica batalla por los modelos fiscales de las distintas comunidades autónomas. ¿Perciben fuera del país esa disputa?, ¿hay regiones preferidas por los patrimonios extranjeros o estos no distinguen con tanta precisión?

R. Las ciudades preferidas son Madrid, Barcelona y Valencia. Madrid está a la cabeza, pero Barcelona, aunque es un infierno tributario a nivel local, sigue gustando a muchísima gente en el continente. Valencia también es una ciudad muy atractiva, es una ciudad con puerto y a muchos argentinos les recuerda a Mar del Plata o Bahía Blanca. Esos tres son los puntos por los que más nos preguntan.

"Muchos piensan que lo que más valoran los grandes patrimonios es la presión fiscal, pero lo más relevante es la seguridad jurídica"

P. ¿Qué es lo que más valora un ciudadano cuando se plantea llevar su patrimonio a otro país? O, dicho de otro modo, ¿qué debe hacer un Estado para resultar atractivo?

R. Aunque la gente tiende a pensar que la prioridad es la presión impositiva, lo principal es la seguridad jurídica. Lo que más valoran las personas es tener tranquilidad sobre lo que tienen y saber que nadie lo va a atacar; que van a poder seguir generando riqueza o transmitírsela sin complicaciones a sus herederos. Y quien tiene un negocio manejarlo con la seguridad de que no se lo van a confiscar o cerrar, o que no le van a cambiar las reglas. La seguridad jurídica es lo más importante y, ya después, ser competitivo desde el punto de vista tributario.

P. La estabilidad en las reglas del juego es más importante que unos impuestos bajos.

R. Sin ninguna duda. En mis charlas siempre digo que prefiero un país con reglas malas pero claras que con un paquete de normas fantásticas, pero que esté cambiando constantemente.

Hace unos meses, y al calor del interés de las grandes fortunas latinoamericanas por España, el bufete especializado en la gestión internacional de patrimonios Untitled Strategic Legal Consulting (Untitled SLC) anunció su aterrizaje en Madrid. El despacho, liderado por el abogado argentino Martín Litwak, abría así su cuarta oficina en el mundo, tras las de Montevideo (Uruguay), Miami (EEUU) y Tortola (Islas Vírgenes Británicas). "Nuestro objetivo es trabajar en equipo para que cada decisión tomada sea implementada de la mejor manera posible desde el punto de vista patrimonial", ofrece la firma a sus potenciales clientes en su página web.

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