EL IBEX TOTAL RETURN EN MÁXIMOS HISTÓRICOS

Los bancos centrales inyectan más máximos a las bolsas pese al azote del coronavirus

Decía el refrán que las bolsas suben por la escalera y los precios bajan por el ascensor… Pero en este arranque de 2020 los inversores están recuperando el tiempo perdido en apenas pocas sesiones

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Las bolsas ‘pasan’ del coronavirus. Arropados por el apoyo férreo de los bancos centrales, los índices bursátiles siguen subiendo como la espuma pese a preocupaciones como la epidemia originada en Asia en el arranque del año. Si bien ha habido pequeñas correcciones (y algunas señales de preocupación por parte del mercado), los índices se han empeñado en recuperar el tiempo perdido en apenas pocos días y pulverizar sus propios máximos sesión tras sesión.

"Decía el refrán que las bolsas suben por la escalera y los precios bajan por el ascensor… pero ahora se está dando al revés", explica Luis Benguerel, consejero de Anattea Gestión. Es decir, en este arranque de 2020 los inversores están recuperando el tiempo perdido en apenas pocas sesiones. Tras los baches de principio de año con temas como Irán o el propio coronavirus, el mercado aprovecha por volver a llenarse los bolsillos de acciones disparándose y recuperando lo caído en menos tiempo del que lo perdió.

“El trasfondo hoy por hoy es que los mercados no han reaccionado de forma más negativa en las últimas semanas por las ingentes cantidades de liquidez aportadas por los bancos centrales, con el chino a la cabeza”, explica Gonzalo Lardiés, gestor de renta variable española de A&G Banca Privada. El regulador monetario chino volvió a bajar los tipos de interés este lunes con una inyección de 200.000 millones de yuanes (26.315 millones de euros) y un recorte de los tipos de interés a medio plazo de 0,10 puntos básicos hasta el 3,15%.

También Luis Buceta, director de Inversiones del Banco Alcalá (Grupo Crédit Andorrà) ve el dopaje de los bancos centrales como apoyo de estas subidas sostenidas. “La principal causa es los bajos tipos de interés en todo el mundo desarrollado y la extrema afluencia de liquidez en los mercados financieros”, argumenta el experto. “Desde un punto de vista de valoración, si se considera que este entorno de tipos ultra bajos va a permanecer en el tiempo, puede justificar múltiplos muy por encima de las medias históricas”.

“También ha influido de manera extraordinaria lo que se conoce como TINA (There is no alternative – No existe ninguna alternativa), que representa el flujo de fondos que huye de rentabilidades negativas o inexistentes en el universo de renta fija hacia la renta variable”, considera Buceta.

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“Como desde hace unos años nos hemos vuelto ya tan locos en los mercados con el tema de los bancos centrales que las bolsas tardan más en bajar que en subir cuando hay un revés, a la simple corrección o sustillo rápidamente entra el dinero”, explica Benguerel. “Como los inversores saben que los bancos centrales están detrás apoyando todo, la renta variable, renta fija, al simple 'sustillo', entra el dinero — lo vimos tras noviembre y diciembre de 2018, cuando los mercados se recuperaron en enero —”. Benguerel considera que en una situación normal, el hecho de que tantas fábricas queden cerradas por una epidemia serían motivo de preocupación para el inversor por el potencial parón económico, sobre todo en un contexto en el que un país como Japón ya llega a la situación en recesión económica.

Atrás queda la ‘peor semana’ del Ibex 35 de entre el 20 y 25 de enero, cuando el índice llegó a caer un 3% en cinco días. Hoy el selectivo acumula una ganancia del 3,4% en 2019 gracias al alza de casi el 7% en solo lo que va de enero, volando ya por encima de los 10.000 puntos. Esto constituye unos máximos de mayo de 2018 — de hecho, si se analiza el Ibex 35 incluyendo los dividendos, este se encuentra en máximos históricos gracias a una subida de más del 5% en lo que va de año.

Una tendencia que también se ha dado en el Eurostoxx 50, en máximos de 2015, gracias a una carrera de casi el 6% en febrero, mientras que el DAX 30 alemán, índice de la llamada ‘locomotora europea’ sigue superando su propio récord histórico.

También al otro lado del ‘charco’ los inversores están de fiesta, con Wall Street marcándose un triplete a principios de mes: tanto el Nasdaq, como el Dow Jones y el S&P 500 alcanzaron máximos históricos. Unas subidas que ignoran fenómenos también del mercado como la curva invertida de los bonos del gobierno, que por lo general suele desatar fuertes caídas en las bolsas por ser un fuerte augurio de recesión.

¿Hay razones para que sigan subiendo? “Parece que los miedos a una desaceleración de la última parte del año pasado van quedando atrás, y algunos riesgos han ido perdiendo protagonismo como es el caso de la guerra comercial o un Brexit desordenado. Pero por encima de todo esto están las políticas de los bancos centrales, que han dado una vuelta de tuerca más a unas condiciones financieras que ya eran de por sí muy laxas”, explica Lardíes. “Debemos tener en cuenta que en la última parte de 2018 se esperaban dos o tres subidas de tipos para 2019 por parte de la Fed, y que finalmente fueron tres, pero bajadas”.

Ahora los mercados bajan por la escalera y suben por el ascensor

“Antes de que apareciera el coronavirus, estábamos asistiendo a una mejora de las perspectivas económicas con revisiones al alza por parte de los principales economistas en el mundo, principalmente por el impacto de las bajadas de tipos de interés por parte del 80% de los bancos centrales del mundo, ayudadas de la reactivación de los programas de QE en Estados Unidos y Europa”, resume a su vez Buceta. “Por otro lado, existe una cierta probabilidad de que se implementen políticas de expansión fiscal en buena parte del mundo, y si a esto se le suma que la incertidumbre sobre el conflicto entre China y Estados Unidos se atenúa, que el Brexit va por un camino decente y que los resultados empresariales que se están publicando son razonablemente positivo, el entorno para la renta variable en el corto plazo no es negativo”.

De todas formas, el gestor de Banco Alcalá recuerda que “el principal es el posible problema generado en la cadena de suministro mundial por el parón en China". “Otro foco con el que el mercado estará atento será una eventual victoria de Sanders en Estados Unidos, o para el caso concreto del Ibex 35, unas medidas de política económica por parte del nuevo gobierno que no gusten al mercado son capaces de arruinar el escenario anterior”.

Aunque cree que en el largo plazo es un juego peligroso y un riesgo, Benguerel sí considera que la inyección de liquidez de los bancos centrales y, por ende, las subidas bursátiles continuarán en el corto plazo y por eso apuesta por mantener en renta variable, aunque a la hora de comprar ve valor en activos de correlacionados de los índices, como el oro o el petróleo. De todas formas, mantiene cautela en sus análisis a futuro ya que afirma que no se ve "capacitado en apostar contra los bancos centrales”. “Llevamos más de una década con la inyección de los bancos centrales y no sabría predecir cuándo van a cambiar de rumbo”, asevera.

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