SE ACABÓ LA COMPLACENCIA

¿Es Oriente Medio el cisne negro de 2020? El mercado aguanta la respiración ante Irán

Parecía que los inversores habían dejado atrás las preocupaciones geopolíticas, pero las tensiones en Irán han activado de nuevo las alarmas 'risk off' en el mercado

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Tan pronto se despejan las viejas preocupaciones de 2019 como aparecen nuevas razones para desinvertir en 2020. El viernes, los inversores se despertaron con la noticia de que Estados Unidos había asesinado al general Qasem Soleimani, figura clave en la geopolítica iraní. Una noticia que activó las alarmas 'risk on' del mercado y que avista el auge de las tensiones en una región clave para el precio del petróleo, la estabilidad militar del continente y, por ende, la economía mundial y sentimiento de los inversores.

El llamado 'oro negro' reaccionó de forma directa al asesinato de Soleimani. El West Texas Intermediate subió un 2,4% hasta los 62,7 dólares, mientras que el Brent ganó un 3,2% hasta los 68,7 dólares. Pese a la tensión geopolítica, lo cierto es que en lo fundamental el mercado de petróleo no había sufrido cambios —a diferencia, por ejemplo, de cuando se produjo en septiembre el ataque con drones a una base de Aramco en Arabia Saudí que afectó a la producción de un 5,6% del suministro global y que, por ende, propició una subida del 20% al Brent—.

De todas formas, hay analistas que consideran que los inversores llevan unos meses siendo demasiado complacientes con los precios del petróleo. Justo después del pico de septiembre, el gobierno saudí convenció a los mercados de que la situación estaba de nuevo bajo control y que los daños habían sido contenidos, devolviendo al crudo a su horquilla de precios habitual. Los analistas de la gestora Wisdom Tree achacaron entonces esta flexibilidad de los mercados a la aparente tranquilidad que llevaba viviendo entonces el llamado 'oro negro' desde, por lo menos, el segundo trimestre.

Una visión que la firma recomendaba entonces cambiar. "Aunque una disrupción material de la oferta —como la causada por el potencial cierre del estrecho de Ormuz a un tercio del mercado de petróleo mundial que actualmente pasa por ahí— no es nuestro caso base, creemos que los inversores deberían estar pidiendo una prima mayor por el riesgo político que refleje las tensiones de la región. Esperamos que esto pase el año que viene y que lleve el precio del Brent a un rango más justo de entre 70 y 75 dólares por barril", decían los analistas en su informe de perspectivas para 2020.

¿Podría el asesinato de Soleimani estar adelantando esta tendencia? Los analistas de la plataforma de divisas Monex recuerdan que el propio ataque a la planta de Abqaiq fue supuestamente perpetrada por milicias apoyadas por Irán por lo que el asesinato del general más poderoso de Irán arriesga una escalada seria de la tensión entre EEUU e Irán. De hecho, respecto al tema del crudo, este viernes la senadora Lindsey Graham, cercana al presidente de EEUU, Donald Trump, dijo que el ataque debería ser entendido como un aviso y que "si Irán continúa atacando a América y nuestros aliados, debería pagar un precio más alto, lo cual incluye la destrucción de sus refinerías de petróleo".

"En el asesinato de Soleimani, el caso es más difícil de medir", explica Dave Lafferty, estratega jefe de la gestora Natixis. "En el caso de los ataques de septiembre las dinámicas de la oferta se reconocieron rápidamente, pero, en este caso, las implicaciones sobre la oferta están menos claras", argumenta el experto, que cree que "la reacción de Irán y una posible respuesta probablemente se calculen meticulosamente y se produzcan en un periodo de tiempo más largo".

Asimismo, Lafferty defiende que es muy probable que la prima en el precio del petróleo por el riesgo geopolítico se mantenga elevado en las próximas semanas. "El riesgo de una confrontación directa entre EEUU e Irán es pequeña, pero está creciendo", considera el estratega, que prevé que Irán despliegue una serie de ataques a lo 'toma y daca'. "Como siempre, el verdadero 'as bajo la manga' del Oriente Medio es a quién van a arrastrar al conflicto", zanja Lafferty.

En este sentido, Michel Salden, senior portfolio manager en la gestora Vontobel, cree que "Irán tiene muchas maneras y medios impredecibles para devolver el golpe en las diversas guerras de poder en las que está involucrado con los EEUU y sus aliados: como un ataque a Israel, el desencadenamiento de una guerra civil entre suníes y chiítas en Irak, los ataques a las instalaciones petroleras y la logística en el Oriente Medio...". "Obviamente todos ellos introducen más alzas en los precios del petróleo y después del rally intradía del viernes, los inversores pueden darse cuenta de que no están protegidos contra cualquier choque geopolítico", subraya el gestor.

Salden anima también a mirar a Oriente Medio en su conjunto, avisando también de los desarrollos que se están dando paralelamente en Libia. "Al mismo tiempo, Turquía dijo que enviaría tropas a Libia después de que el gobierno de Trípoli solicitara apoyo", narra el gestor. "El gobierno libio está en una lucha de poder con el comandante rebelde Haftar, cuyas tropas atacaron Trípoli y las instalaciones petroleras en el oeste. La presencia de botas turcas en el terreno (hasta ahora Turquía solo actuó en la guerra de aviones no tripulados) podría llevar a una mayor escalada de la guerra de poder con Qatar y Turquía por un lado y los Emiratos, Egipto y Rusia por el otro (apoyando a Haftar)". "La producción de petróleo de Libia ha aumentado constantemente y ha superado la cotización de la OPEP en los últimos 24 meses, pero el riesgo para la producción es inminente", defiende Salden.

Unos precios del petróleo más altos conllevan un abanico variado de consecuencias para la economía, desde la subida de la inflación (en un entorno de recesión económica, estanflación) hasta caídas en bolsa debido al efecto de los costes empresariales sobre los beneficios de las compañías. Ya en septiembre, Nouriel Roubini avisaba de que uno de los posibles detonantes de la próxima crisis estaba en el petróleo: "un conflicto militar entre EEUU e Irán impulsaría a los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, desatando la estanflación como pasó en 1973, 1979 y en los 90", narraba el economista.

Recogida de beneficios

En el plano de los mercados, los analistas concuerdan en que, después de unos meses de 'rally' en los activos de riesgo, este nuevo frente de incertidumbre le da a los inversores una razón para deshacer posiciones y recoger beneficios antes de que los mercados se vuelvan a agriar.

Valentin Marinov, investigador en el departamento de divisas del banco de inversión Crédit Agrícole, cree que el momento de estos desarrollos ha sido "poco afortunado" ya que podría "socavar las esperanzas de un repunte en la economía global, que todavía tiene que superar el halo de la guerra comercial entre EEUU y China". El analista resalta que el 'risk on' de los mercados será frágil también porque, en este entorno, los bancos centrales entrarán al rescate de forma más lenta que el mercado.

Los inversores apuntaban a esta tendencia el viernes. Mientras el oro recuperaba máximos de cuatro meses (llevaba subiendo desde el asalto a la Embajada de EEUU en Teherán) y el yuan y franco suizo se reforzaban gracias a su calidad de activos refugio, los bonos subían en rentabilidad —el Bund cayó hasta un tipo del -0,28%— y las bolsas cedían terreno —el S&P 500 cayó un 0,4%, el Eurostoxx 50 se dejó un 0,66% y el Ibex 35 perdió un 0,46%—.

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"Si miramos los episodios recientes de las tensiones entre Irán y EEUU vemos que estas no han resultado en una escalada material; pero aun si surgiese una resolución benigna de la crisis, la demanda de bonos soberanos e EEUU y Alemania podría todavía durar hasta la semana que viene", explica Antoine Bouvet, investigador jefe en materia de política monetaria y renta fija en el banco ING Groep.

Para Lafferty, "la demanda de bonos por la huida del 'risk on' es un poco exagerada". "Hasta que veamos cuál es la reacción de Irán (si es que la hay) hay pocas razones para creer que esto mermará a la economía real", explica el estratega de la gestora francesa. "En el caso del mercado de la renta variable, el asesinato de Soleimani parece una excusa conveniente para recoger beneficios ahora que este tipo de activo ya ha vivido una buena racha y cuyas valoraciones están tan altas".

[Cuidado con el miedo: esto fue lo que les pasó a los que vendieron en las caídas]

De todas formas, hay quien habla de la volatilidad actual como si de agosto se tratase. "Podríamos estar pasando de un modelo 'proxy' de Irán vs. Arabia Saudí y EEUU a un enfrentamiento directo entre EEUU y las fuerzas armadas de Irán… Sin embargo, no veo lo que Irán podría realmente hacer contra EEUU", defiende Kay Van-Petersen, estratega de macroeconomía en el banco de inversión Saxo Bank. "De todas formas, la gente todavía no habrá vuelto a sus oficinas del todo hasta la próxima semana o mitades de enero, así que la iliquidez podría darnos la sensación de que el mercado está sobrerreaccionando a la baja", matiza Van-Petersen.

Asimismo, los analistas recomiendan esperar a ver cómo se desarrolla la situación en las próximas horas. Respecto a largo plazo, queda en el aire ya no solo el poder de represalia de Irán frente a EEUU, sino que también la incógnita de si a Irán le interesa realmente plantarle cara al poder hegemónico o usar esos desarrollos en otros frentes. Tal como explica Suzanne Maloney, experta en Irán en el 'think tank' Brookings, "Teheran jugará con las noticias del asesinato de Soleimani como una oportunidad para motivar al nacionalismo y reforzar el apoyo público (que se ha debilitado significativamente) para sus campañas militares a nivel regional".

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