PREVISIONES DE LOS ANALISTAS

¡Hagan juego! Los analistas afinan sus apuestas de cara a un 2020 de alto voltaje

Diciembre llega con una cascada de previsiones económicas bajo el brazo que marcarán las estrategias de los inversores de cara a los próximos doce meses

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Si a finales de 2018 el horizonte se dibujaba muy negro, después de que los peores augurios no se hayan cumplido, el mundo no haya caído en recesión y, además, las bolsas hayan terminado en máximos, el escenario que dibujan los analistas para 2020 es más esperanzador, sin dejar de mostrar una dosis elevada de riesgo.

Y es que los grandes 'melones' que había hace un año siguen abiertos. El primero y fundamental es la guerra comercial entre Estados Unidos y China, a la que se le suma una variable adicional como son las elecciones presidenciales de noviembre que van a marcar, sin duda, la hoja de ruta de las negociaciones.

“Seguirá habiendo mucha volatilidad en 2020 y mucho lenguaje agresivo en torno al acuerdo”, aseguran en este sentido desde IG. “El reciente anuncio de paz es más un alto el fuego que una decisión duradera y las elecciones en Estados Unidos serán sin duda un elemento fundamental en el tablero, ya que a China no le interesa que Donald Trump siga como presidente”. De hecho, desde la firma de análisis no descartan que las negociaciones se pospongan hasta después de las elecciones.

Algo más optimista se muestran desde UBS, que considera que el último anuncio sobre un acuerdo marca, probablemente, un “punto de aranceles máximos” y “podría constituir el inicio de una serie de reducciones graduales que podrían liberar un mayor potencial alcista de los mercados de renta variable”.

Por ello, ante una moderación de los riesgos bajistas para el sector manufacturero y la confianza del consumidor mundial, la respuesta del banco de inversión es “aumentar la exposición a activos de riesgo en nuestras carteras”.

Aumentar la exposición a activos de riesgo en nuestras carteras

En lo que sí ha cambiado el consenso es en su percepción sobre la economía global. Se ha pasado de la recesión inminente a la desaceleración. En este sentido, la hipótesis principal de Jeff Schulze, director de estrategia de ClearBridge, filial de Legg Mason, es la de “una ralentización en el marco de la expansión económica actual” y, si bien prevé que la contracción del sector manufacturero se acentuará a medida que la guerra comercial lastre la confianza empresarial y reduzca la inversión, “el consumo debería mantenerse en unos niveles lo suficientemente sólidos como para evitar una recesión”.

Además, aunque la volatilidad seguirá siendo elevada, desde la gestora descartan caídas del mercado el año que viene. De hecho, según apunta Schulze, “en los últimos 19 ciclos de elecciones presidenciales en EEUU, la renta variable solo ha sufrido pérdidas en dos ocasiones en los 12 meses anteriores al día de los comicios y ha arrojado una rentabilidad media del 8%.

El Brexit pierde fuerza

En cuanto al Brexit, que ha sido otro de los focos de incertidumbre en este 2019, desde Julius Baer consideran que el resultado de las elecciones del pasado 12 de diciembre “no ofrece mucho respiro a los mercados, en tanto que muchas incertidumbres se van a mantener el próximo año”. Sin embargo, este foco ha perdido peso en las previsiones de los analistas, más centrados en la guerra comercial, en la campaña electoral en EEUU o en el devenir de la política monetaria.

De hecho, los bancos centrales también tienen un hueco de honor en los informes de los expertos, en tanto que, en general, fue el gran error de las previsiones de hace un año cuando auguraban el final del 'dinero gratis'.

En este sentido, desde Schroders apuntan que “a pesar de los recortes de tipos que se han producido hasta ahora en 2019, EEUU es una de las pocas economías desarrolladas con margen para seguir bajándolos”, mientras que en otras zonas en las que los tipos de interés se encuentran ya en negativo, serán las medidas fiscales y el aumento del gasto las palancas para estimular el crecimiento.

Es el caso de la Eurozona, donde la atención estará puesta en el primer año del Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo después de que su predecesor, Mario Draghi, ya le marcada la hoja de ruta hacia un mayor protagonismo de los Gobiernos en materia de política fiscal.

“Con el cambio de presidencia en el BCE creemos que la institución va a girar políticamente a mejor”, explican desde A Global Flexible Sicav. “Lagarde no deja de ser una gran política económica y su gran misión será convencer y negociar una política fiscal común, aprovechando la supuesta vulnerabilidad alemana actual”.

Con todo, en términos generales, los expertos recomiendan diversificación para protegerse frente a la volatilidad pero, por ejemplo, UBS afina y dentro de la renta variable recomienda “optar por la calidad y los dividendos en un contexto de final de ciclo con bajos rendimientos”; en cuanto a la renta fija, sugieren una postura intermedia en vista de los muy bajos rendimientos de la deuda más segura y del aumento del riesgo del crédito. “Nos inclinamos por la deuda soberana de mercados emergentes, títulos selectos en el segmento crossover en Europa y emisores de más calidad dentro de la deuda asiática de alta rentabilidad”, afirman.

Por otro lado, Shroders va un paso más allá y apunta hacia las bolsas europeas, en tanto que “siguen estando más baratas que sus homólogas estadounidenses en general” y considera que “las acciones cíclicas parecen atractivas, en tanto que han sido infravaloradas y, en especial, la banca. “Nos gustan especialmente los bancos europeos con franquicias fuertes y una cuota de mercado decente"

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