Cepsa saca al mercado más plantas de Torre Foster para subarrendarlas
Nuevo movimiento de Cepsa para rebajar el millonario y oscuro contrato de alquiler que heredó de su expresidente Khadem al Qubaisi, operación en el foco de la Audiencia Nacional
La Torre Foster de Pontegadea sobre el 'skyline' de Madrid.
Nuevo movimiento de Cepsa para rebajar el millonario alquiler que heredó de su expresidente Khadem al Qubaisi, en Torre Foster. La compañía ahora liderada por Suhail Al Mazroui ha decidido sacar al mercado otras dos plantas de su icónica sede para subarrendarlas, un movimiento que podría ampliar a más metros cuadrados si los potenciales inquilinos estuvieran interesados en contratar más espacio, según afirman fuentes conocedoras.
Con esta decisión, la petrolera sigue avanzando en su progresiva desvinculación del rascacielos, el segundo edificio más alto de Madrid, un símbolo que ha terminado convirtiéndose en una losa para su imagen y en un agujero para su bolsillo. Motivos de fondo que explican el interés de la compañía, ahora controlada por el fondo abudabí Mubadala y el gigante estadounidense Carlyle, en cerrar el surtidor.
Las mismas fuentes aseguran que la vocación de Cepsa es ir subarrendando y soltando plantas de manera paulatina durante los tres años de obligado cumplimento que todavía le quedan en el rascacielos, cuyo dueño es Pontegadea, el brazo inversor de Amancio Ortega. De hecho, a finales de 2022, trasladó a Torre Picasso a su división Química, que ocupaba una planta y media, espacio vacante que ahora ha decidido subarrendar.
De este modo, sin prisa, pero sin pausa, Pontegadea y Cepsa llevan seis años cerrando acuerdos con nuevos inquilinos y recortando la presencia de la petrolera. El bufete Pérez Llorca se ha hecho con cinco plantas, que suman 8.400 metros cuadrados, el gigante del comercio electrónico, Amazon tiene 12 pisos que superan los 20.000 metros cuadrados en su conjunto. Y la firma de alquiler vacacional Vbro (antigua Homeaway) ocupa otras tres plantas, con unos 5.500 metros en total.
Pontegadea y Cepsa llevan seis años cerrando acuerdos con nuevos inquilinos y recortando la presencia de la petrolera
La presencia de Cepsa empieza en la mitad de las 34 plantas diáfanas de oficinas que tiene la torre. En la planta 17 tiene la cantina y en la 18 el espacio dedicado a formación interna. De ahí salta a la 23 hasta la 34. Las dos plantas que ahora ha puesto en el mercado para subarrendar son la 23 y 24, que suman 3.600 metros cuadrados. Desde la petrolera, reconocen haber dado el mandato para alquilar estos espacios, pero descartan entrar a valorar ninguna especulación respecto a sus planes de futuro.
Vistas de Madrid desde las oficinas de Pérez Llorca en Torre Foster. (Ana Beltrán)
En 2013, cuando Al Qubaisi estaba al frente de Cepsa, firmó con Bankia (actual Caixabank) una opción de compra para adquirirle Torre Foster a través de su sociedad personal, Muscari Property. En paralelo, aprovechó la presidencia de Cepsa para trasladar la sede de la petrolera al rascacielos y firmar un alquiler un 35% por encima del precio de mercado de aquel momento.
Para entonces, hacía más de un año que Al Qubaisi había dejado la presidencia de Cepsa y había sido arrestado en Abu Dabi por su presunta implicación en un fraude multimillonario relacionado con el fondo soberano de Malasia 1MDB, detención que llegó un mes después de que el emirato le prohibiera salir del país y le bloqueara la libre disposición de todos sus bienes, lo que hizo tambalearse la venta.
Cuando Al Qubaisi firmó la opción de compra, la torre se valoró en 380 millones, frente a los 490 millones que había puesto ya sobre la mesa el dueño de Inditex. Una ganancia latente que Bankia dejó escapar porque temió que Al Qubaisi terminara siendo declarado inocente de la situación en la que se encontraba y adoptara acciones legales contra la entidad española.
Cuando Al Qubaisi firmó la opción de compra, la torre se valoró en 380 millones, frente a los 490 millones que había sobre la mesa
La apuesta de Bankia fue dejar vencer el plazo de ejecución de la opción, porque estimó que ningún banco iba a financiar al hombre de negocios árabe en esa situación. Pero se equivocó. Bankinter concedió un préstamo puente de 400 millones de euros, dinero que permitió al dubaití hacerse con el rascacielos a precio de ganga y revendérselo apenas unos minutos después a Pontegadea. La entidad siempre ha defendido que se cumplió con la legalidad y que la operación estaba avalada por los fondos del hólding gallego.
Su versión choca frontalmente con la resolución del Sepblac que multó a la entidad controlada por la familia de Jaime Botín por tres graves incumplimientos de la normativa sobre prevención de capitales y financiación del terrorismo: de la obligación de obtener información sobre el propósito e índole de la relación de negocios, de la obligación de examen especial y de la obligación de abstención de ejecución.
Torre Foster es uno de los cinco rascacielos que forman el complejo de las Cinco Torres, distrito de negocios que se levantó al norte de la capital, en los terrenos de la antigua ciudad deportiva del Real Madrid. Con 248,3 metros de altura es el segundo edificio más alto de Madrid, solo por detrás de Torre Cristal.
Nuevo movimiento de Cepsa para rebajar el millonario alquiler que heredó de su expresidente Khadem al Qubaisi, en Torre Foster. La compañía ahora liderada por Suhail Al Mazroui ha decidido sacar al mercado otras dos plantas de su icónica sede para subarrendarlas, un movimiento que podría ampliar a más metros cuadrados si los potenciales inquilinos estuvieran interesados en contratar más espacio, según afirman fuentes conocedoras.