A quiénes 'benefician' y 'perjudican' el voto en blanco, el voto nulo y la abstención
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Elecciones de Madrid 4-M

A quiénes 'benefician' y 'perjudican' el voto en blanco, el voto nulo y la abstención

En cada proceso de elecciones muchas personas se decantan por una opción de 'castigo', pero hay diferentes formas de ejercerla. ¿Cómo afecta al resultado final cada una de ellas?

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Elecciones. (EFE)

Las elecciones en la Comunidad de Madrid ya están aquí. Los electores madrileños están llamados a las urnas este martes después de que la presidenta en funciones, Isabel Díaz Ayuso, convocara elecciones el pasado 10 de marzo, después de la moción de censura en Murcia presentada por PSOE con el apoyo de Ciudadanos. Esto provocó un cambio en la estrategia de la presidenta, que rompió con su socio de Gobierno de la formación naranja, Ignacio Aguado, y llevó a la convocatoria de los comicios ante la posibilidad de una actuación igual en Madrid. La nueva legislatura durará hasta 2023, cuando habrá nuevamente elecciones municipales y autonómicas en España, salvo en Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía.

En este escenario, y aunque no son las primeras elecciones que se celebran desde que se inició la pandemia, muchos son los que especulaban con que la participación jugará un papel destacado, ya que la incidencia del covid puede provocar un miedo generalizado al contagio, por lo cual muchas personas podrían plantearse no acudir a sus respectivos colegios electorales para ejercer su derecho a voto. Además, el evidente desencanto en los últimos meses de la ciudadanía con la clase política, junto con la marcada polarización y trifulcas de las autoridades públicas, también genera muchas dudas en cuanto a qué pasará con sus elecciones. Ante este escenario, cabría preguntarse qué diferencias pueden marcar el voto en blanco, el voto nulo y abstención; y cómo afectan estos a los resultados finales.

Foto: Los miembros seleccionados en una mesa electoral deben acudir por ley, salvo por determinadas causas justificadas. Foto: Efe

¿Qué son los votos en blanco, nulos y la abstención?

Según la Ley del Régimen Electoral, un voto es en blanco cuando el sobre está vacío o si la papeleta no tiene ninguna indicación a favor de alguno de los candidatos, si bien, el voto en blanco es válido, por lo que sí computa en el recuento y tiene influencia en el reparto de escaños de cada partido. Dicha ley recoge otras modalidades como el voto nulo, que es aquel que se entrega en un sobre diferente al oficial o que lleva dentro una papeleta improcedente. Esto puede darse de diferentes maneras, yendo desde simples errores en el proceso de votación hasta presentarse conscientemente como muestra de desafección o protesta, por lo que la Junta Electoral considerará que no es válido y procederá a su nulidad.

Pero si hay una opción de la que siempre se habla y preocupa a los implicados en las elecciones, y más en estos momentos de pandemia, esa es sin duda la abstención. Esta se da simplemente cuando una persona que está llamada a las urnas no ejerce su derecho a voto, sea por el motivo que sea, desde problemas de horario, enfermedad o tan solo para mostrar su descontento. En algunos países esta práctica supone una penalización para quien la ejerza, aunque cabe aclarar que en España no, ya que los españoles no tienen la obligación como tal de acudir a las urnas.

¿Perjudican a alguien?

Para entender la repercusión de votar en blanco, nulo o abstenerse habría que partir de lo que estipula la ley D'Hondt, que es el sistema de cálculo proporcional que marca la representación dividiendo el número de votos emitidos hacia cada partido entre el número de escaños que puede decidir cada circunscripción. Una vez se obtienen los respectivos cocientes, los representantes se asignan a las cifras más altas. El mínimo para obtener representación es el 3% de los votos, por lo que entra la consideración de que esta modalidad de reparto puede perjudicar a los partidos pequeños en las circunscripciones que tienen menos escaños en juego.

De esta forma, los votos en blanco, que se consideran válidos, se sumarían a los obtenidos por las candidaturas para hacer el cálculo y repartir los escaños, significando esto que las candidaturas necesitarían más votos para lograr uno. Así, los partidos de menos envergadura tendrían más dificultad para llegar al mínimo del 3%. En cuanto a los votos nulos y las abstenciones, no habría suma al recuento, por lo que se puede determinar que no afectan al resultado final directamente, sin beneficiar ni perjudicar a ninguno.

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