una marca registrada

La sigilosa creación de Más Madrid: del registro al pacto de las empanadillas

Carmena ya mostró su intención de superar las siglas de Ahora Madrid en septiembre. Unas semanas después encallaban sus conversaciones con Podemos y le abría la puerta a Íñigo Errejón

Foto: La alcaldesa Manuela Carmena en su despacho del Palacio de Cibeles junto a su jefe de gabinete, Felipe Llamas. (Ayuntamiento de Madrid)
La alcaldesa Manuela Carmena en su despacho del Palacio de Cibeles junto a su jefe de gabinete, Felipe Llamas. (Ayuntamiento de Madrid)

La tarde del 15 de noviembre de 2018, un asesor del grupo municipal de Ahora Madrid en el ayuntamiento registró 'Más Madrid' en la Oficina Española de Patentes y Marcas y pagó los 625,24 euros correspondientes a la solicitud del nombre comercial. Una semana después, el día 22 del mismo mes, minutos antes de las ocho de la tarde, se precipitaba el lanzamiento público de este proyecto político con un video de la alcaldesa Manuela Carmena, grabado en la cocina de su casa, que arrancaba así: "¡Qué alegría! Acabo de descubrir que ya está. Que la plataforma Más Madrid ya está". "Un milagro de la noche a la mañana", añadía acto seguido.

Al grupo promotor, formado tan solo por el entorno más cercano a la alcaldesa, se sumaron entonces los equipos del resto de concejales que conformarían su lista, sus asesores y vocales vecinos y militantes afines, hasta sumar los cerca de dos centenares que se juntaron en el encuentro fundacional celebrado en el centro cultural Casa de Vacas. Un "milagro de la noche a la mañana" a pesar de que casi dos meses y medio antes, el 10 de septiembre, la alcaldesa confirmaba en rueda de prensa la información adelantada por este diario de que se presentaría a la reelección y que lo haría con otras siglas distintas a las de Ahora Madrid y al margen de los partidos políticos.

Ya entonces se habían colocado los cimientos de este nuevo proyecto político. Desde la vuelta de las vacaciones en septiembre, cuando comenzaron a encallar las conversaciones con la dirección estatal de Podemos, que Íñigo Errejón seguía de cerca por su voluntad expresada desde hacía meses de hacer tándem electoral con Carmena.

La cena en casa de la alcaldesa entre su equipo y Errejón, donde cerraron el acuerdo de concurrir juntos a las elecciones del próximo 26 mayo bajo el paraguas de Más Madrid, creado al margen de Podemos e IU, se produjo el 22 de diciembre. El 'pacto de las empanadillas' se producía cuatro semanas después del lanzamiento público de la plataforma y 26 días antes de que Carmena y Errejón diesen cuenta de sus intenciones a través de una carta. "Esta mañana me ha llamado Íñigo Errejón para informarme de que inicia un nuevo proyecto político personal junto a Manuela Carmena, con una nueva marca electoral. Pocos minutos después de la llamada, la carta de Manuela y de Íñigo estaba en todos los medios de comunicación y en las redes sociales", respondía unas pocas horas después Pablo Iglesias.

Se consumaba la ruptura con una sensación de traición que no se escondió, ante lo que se calificó como un "movimiento secreto". Momentos antes de la reunión del máximo órgano de dirección de Podemos, el Consejo Ciudadano Estatal, convocado de urgencia para abordar la crisis interna generada tras esta escisión, el secretario general volvía a remarcar su posición: "Hacer las cosas en secreto, por sorpresa y sin contar con los espacios colectivos me parece incompatible con formar parte de Podemos y sus espacios colectivos". Asumía asimismo que "por la vía de los hechos consumados, haya compañeros que abandonen nuestra formación". Carmena iniciaba y cerraba un ciclo en el denominado espacio del cambio.

Foto: EFE
Foto: EFE

La sigilosa construcción de Más Madrid comenzó por tanto en septiembre y la propia alcaldesa ya mostró entonces su intención de superar las siglas de Ahora Madrid e incluso deslizó la posibilidad de presentarse bajo la fórmula jurídica de la agrupación de electores, aunque finalmente lo hará como partido político. Pocas semanas después se registraba el logotipo que consistiría, según la descripción proporcionada a la oficina de patentes y marcas, en una "letra 'M' mayúscula con acento gráfico. Al lado y en dos líneas la secuencia de letras 'Más Madrid', con letra mayúscula en la M inicial de ambas palabras y el resto de letras en minúscula".

Las diferencias sobre la integración de miembros de Podemos en la lista de Carmena venían arrastrándose desde hacía tiempo, siendo la posición del exJemad y líder del partido en Madrid, Julio Rodríguez, uno de los principales escollos. Con el lanzamiento de Más Madrid, desde el equipo negociador de Podemos se interpretaba, con cierta resignación, que al tener Carmena "su propio partido", al menos se comenzarían a aclarar las cosas debido a que todos los actores ponían las cartas boca arriba para determinar las cuotas.

"Es lo de menos que (Julio Rodríguez) sea el dos, el tres, el cuatro o el cinco. Lo fundamental es que ganemos las elecciones en Madrid y que Manuela sea alcaldesa", afirmaba Iglesias en los micrófonos de la cadena Ser a finales de noviembre. Se intentaba firmar un armisticio después de que la concejala de Derechos Sociales en el Ayuntamiento de Madrid, Marta Higueras, se impusiese al exJemad y líder municipal de Podemos en la batalla por la sucesión al trono capitalino. Sin embargo, Carmena y su equipo optaron por no hacer prisioneros y buscar la victoria total. En los últimos días se visualizaría que Izquierda Unida tampoco entraba en los planes de la plataforma Más Madrid.

Errejón siempre puso sobre la mesa la necesidad de empotrar la campaña autonómica de Podemos a la municipal de Carmena, apostando para ello superar las siglas e incluso tender la mano tanto a PSOE como a Ciudadanos. Una aproximación para la que ya fue preparando su argumentario, por ejemplo, en lugar de recurrir a "la triple alianza" o el "bloque dinástico" utilizado por los dirigentes de Podemos, en referencia a PP, PSOE y Cs, el que fuera número dos de Podemos elegía un concepto con un significado completamente opuesto: "Las fuerzas democráticas", en las que incluía a su formación, junto a socialistas y naranjas. Una forma de tender puentes entre los bloques en la que también insistía este viernes el concejal de Economía y Hacienda, Jorge García Castaño, en una entrevista con el diario 'El Economista': "Vamos a hablar y negociar con todo el mundo. Cs no debería cerrar las puertas".

El ahora candidato de Más Madrid ya reconoció que las discrepancias con la dirección de su partido "no son nuevas y no son un secreto", al iniciarse en 2016 cuando apostaba por facilitar la investidura de Pedro Sánchez, tras el pacto de legislatura de este con Albert Rivera, mediante una abstención de Podemos. Unas diferencias que se resolvieron convocando una consulta a los inscritos, que decidieron mayoritariamente votar en contra de la investidura. "El partido nuevo que ha creado con Manuela le permite tener vía libre para este tipo de pactos, ya no tiene que someterlos a consultas a los inscritos, ya puede decidirlos él solo, a su criterio personal", explica un miembro de la dirección de Podemos. El 'pacto de las empanadillas' permitirá por tanto a Errejón desplegar la campaña electoral con la libertad y los términos políticos que siempre reclamó, además de conducir los pactos postelectorales con la puerta abierta a Ciudadanos.

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