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Borràs movilizará en septiembre a las bases de JxCAT para romper la Generalitat
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Tras la crisis del Parlament

Borràs movilizará en septiembre a las bases de JxCAT para romper la Generalitat

La expresidenta del Parlament pretende impulsar un aluvión de consultas en las agrupaciones locales del partido para que voten sobre si deben salir este otoño del Gobierno catalán. Su objetivo es muy complicado

Foto: La expresidenta del Parlament Laura Borràs. (EFE/Marta Pérez)
La expresidenta del Parlament Laura Borràs. (EFE/Marta Pérez)

Laura Borràs cuenta con movilizar en septiembre a las bases de JxCAT para romper el Gobierno de coalición de la Generalitat. Se trataría de forzar una consulta interna dentro del partido para obligar a los 'consellers' de Junts a salir del Ejecutivo y hacer pagar a ERC que se viese obligaba a dejar la presidencia del Parlament como consecuencia de la apertura de juicio oral, acusada de fragmentar contratos públicos cuando presidía el Institut de les Lletres Catalanes.

La idea de los partidarios de Borràs es que haya un aluvión de peticiones de consulta desde las agrupaciones locales. Las que ya se han pronunciado a favor de revisar la coalición de la Generalitat son Riera de Gaià, Creixell, El Catllar y El Vendrell (estas tres de Tarragona), junto con las de Igualada y Vilafranca, Argentona y Les Corts (Barcelona). Son pocas por ahora, pero la expresidenta del Parlament espera que en septiembre se repitan las votaciones y terminen arrastrando iniciativas similares de manera masiva por todo el partido, según avanzan fuentes de JxCAT.

Foto: Josep Rull, nuevo presidente del consell nacional de JxCAT (i); la presidenta del partido, Laura Borràs, y el secretario general, Jordi Turull. (EFE/Toni Albir) Opinión

De nuevo, Laura Borràs pretende llevar la partida a su terreno: las bases contra la dirección del partido. Ahí cree que puede ganar. Pero la mayor parte de la dirección se muestra partidaria de seguir en el Govern. El primero es el secretario general, Jordi Turull, que considera que la formación debe seguir en la Generalitat para no perder visibilidad política y mediática antes de las elecciones municipales de mayo de 2023, tal como apuntan miembros del órgano de dirección de Junts.

El tirón inicial no augura que haya muchas agrupaciones que se sumen, pero los seguidores de Borràs están intentando calentar el ambiente en redes sociales. Sin embargo, puede ser dudoso que la influencia de la expresidenta del Parlament en Twitter pueda exportarse a la maquinaria interna del partido. Turull y el grueso del aparato tampoco quieren empujar a ERC a un Gobierno con los comunes y apoyados desde fuera por el PSC.

Foto: Laura Borràs (d), junto al secretario de JxCAT, Jordi Turull. (EFE/Quique García)

Junts cuenta con cuatro diputados en el Parlament, incluyendo a la propia Borràs. Pero si rompiesen el grupo parlamentario, solo podrían ser diputados no adscritos. Ni siquiera podrían quedarse en el grupo mixto, que ahora copa el PP con los tres representantes que encabeza Alejandro Fernández, ya que el reglamento de la Cámara catalana marca que el diputado que abandona o es expulsado de un grupo pasa a ser considerado no adscrito. Para conseguir otro tipo de estatus, precisaría de un acuerdo de la Mesa del Parlament, la misma que despojó a Borràs de sus atributos de presidenta y diputada.

Borràs prefiere dar la batalla en el seno del partido que en el grupo parlamentario, consciente de que está perdida

Descartado el campo de batalla parlamentario, a Borràs le queda el seno del partido que preside: JxCAT. Lo que antes de irse de vacaciones Pere Aragonès denominó, de manera despectiva, “batallitas”. ERC es consciente de que lo están utilizando en las disputas internas de un partido ajeno. La cúpula de los republicanos hace tiempo que tiene a Borràs amortizada y que no cree que tenga futuro político, vaya como vaya el juicio en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. La expresidenta del Parlament ya perdió ante Esquerra en las elecciones generales y en las autonómicas. Pero Turull no quiere correr el riesgo de que la formación se rompa. Prefiere incluso perder la presidencia de la Cámara y que Borràs caiga por su propio peso en una guerra larga y de desgaste.

Acto en Ripoll

Ante de irse de vacaciones, el 1 de agosto, Laura Borràs compareció en un acto público en Ripoll, donde diversos artistas actuaron para protestar contra la “represión en Cataluña” y arroparon a la expresidenta del Parlament. Acudieron el vicepresidente de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Pesarrodona, el diputado Francesc de Dalmases y el alcalde de Ripoll y diputado, Jordi Munell, uno de los pocos de JxCAT que, 'a priori', tienen asegurada la reelección en las próximas municipales. Ese evento, donde Borràs reclamó su "dignidad", es una muestra de los apoyos con que puede contar para romper el partido.

Foto: La presidenta del Parlament, Laura Borràs. (EFE/Marta Pérez)

Son las bases más radicales de JxCAT; la candidatura alternativa de la ANC, que ya ha anunciado que quieren presentarse al margen de los partidos políticos; sectores de comarcas y alguna figura fuera de Cataluña, tipo Clara Ponsatí. Pero esa aventura es muy costosa. Y es la última bala en la recámara de Borràs, la que más teme Turull, que prefiere su apuesta por la guerra de desgaste.

Laura Borràs cuenta con movilizar en septiembre a las bases de JxCAT para romper el Gobierno de coalición de la Generalitat. Se trataría de forzar una consulta interna dentro del partido para obligar a los 'consellers' de Junts a salir del Ejecutivo y hacer pagar a ERC que se viese obligaba a dejar la presidencia del Parlament como consecuencia de la apertura de juicio oral, acusada de fragmentar contratos públicos cuando presidía el Institut de les Lletres Catalanes.

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