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El PSOE andaluz, entre la depresión y el enfado por la condena de Griñán y Chaves
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Un partido en horas bajas

El PSOE andaluz, entre la depresión y el enfado por la condena de Griñán y Chaves

Los socialistas reciben un nuevo mazazo anímico tras la derrota electoral del 19-J. El actual líder regional del partido fue consejero con ambos expresidentes, igual que la ministra María Jesús Montero

Foto: Juan Espadas, junto al grupo parlamentario socialista en la Cámara andaluza. (EFE/Julio Muñoz)
Juan Espadas, junto al grupo parlamentario socialista en la Cámara andaluza. (EFE/Julio Muñoz)
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Del enfado a la indiferencia, pasando por la tristeza. El abanico de sensaciones que se respiraban este martes en el PSOE andaluz era amplio, pero hay acuerdo en señalar que la confirmación de las penas a Manuel Chaves y José Antonio Griñán por el caso ERE es un mazazo a un partido que pasa por sus horas más bajas. Y al componente puramente electoral hay que sumar el personal, ya que no pocos dirigentes de la actual cúpula de San Vicente trabajaron codo con codo con los dos expresidentes.

El propio Juan Espadas fue consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en el último Ejecutivo de Chaves y en el primero de Griñán. Se entiende así su intervención, visiblemente afectado, en la que ha desgranado la tesis del partido: los dos exlíderes socialistas, que han sido ministros y presidentes federales del PSOE, son personas "honorables" que no se han llevado "ni un euro en su bolsillo". Y, de fondo, el convencimiento de que el fallo del Tribunal Supremo, que asume las tesis de la Audiencia de Sevilla, es injusto.

Foto:  Los expresidentes andaluces Manuel Chaves (i) y José Antonio Griñán (d) durante el juicio celebrado en 2018. (EFE)

Para justificar esa idea, Espadas se apoya en el voto particular de Ana Ferrer y Susana Polo, las dos magistradas que han rechazado la confirmación de las penas de prevaricación para cinco altos cargos, entre los que se encuentra José Antonio Griñán. De haber prosperado las tesis de Ferrer y Polo, el expresidente, dos de sus consejeros más cercanos —Carmen Martínez Aguayo y Francisco Vallejo— y otros dos ex altos cargos no tendrían pena de cárcel. Y es la entrada en prisión de estas personas lo que más afecta en lo anímico.

"Esto es durísimo", cuenta un miembro de la ejecutiva de Juan Espadas. "La gente está mal por el tamaño de la injusticia", apunta otra fuente socialista que fue muy cercana al exmandatario. Este dirigente del PSOE andaluz habla de un "infierno personal" para personas como Griñán, el último paso de un calvario judicial que ha reconocido hasta el presidente de la Junta, Juanma Moreno, en sus reacciones al fallo del Supremo.

Foto: Los expresidentes de la Junta de Andalucía Manuel Chaves y José Antonio Griñán. (EFE/Raúl Caro)

El rejonazo en la moral del PSOE andaluz, que acumula una caída en votos desde los tiempos de Chaves, llega poco más de un mes después de su peor resultado en unas elecciones autonómicas. Los socialistas están en pleno proceso de reflexión para analizar las causas de su declive. Espadas ya admitió en un comité director que el problema es "profundo" y no precisamente nuevo. De hecho, gran parte de la sangría procede directamente de la pérdida de credibilidad que se desató con el caso de los ERE.

Hay quien piensa que el batacazo judicial de este martes no redundará en peores números en las próximas elecciones. Primero, porque ya está amortizado después de más de una década de corrupción. Y segundo, por los malos datos en que se mueve ahora el PSOE andaluz. Hay voces dentro del partido que abogan por mirar hacia delante para evitar el sangrado, pero es complicado si se tiene en cuenta que todavía hay muchos dirigentes del PSOE que trabajaron con Chaves y Griñán.

Espadas, Mario Jiménez y Montero

Es el caso de Espadas, pero también el de Mario Jiménez. El onubense no tiene cargos en el organigrama, pero sí es el diputado con más experiencia del grupo parlamentario. Fue portavoz con Griñán y formó parte del triunvirato de jóvenes que rodearon al expresidente junto con Rafael Velasco y Susana Díaz. Tampoco se puede perder de vista a la ministra María Jesús Montero, que, como Espadas, fue consejera de Salud con Chaves y Griñán. El PP no perdió oportunidad de recordar esta parte del currículo de la ahora número dos del PSOE y del secretario general andaluz cuando sus nombres saltaron a la palestra para la candidatura que, finalmente, encabezó el exalcalde de Sevilla.

El Supremo confirma las condenas a Griñán y Chaves

Es complicado disociar la carrera política de los actuales líderes del PSOE de los dos máximos dirigentes condenados por el Supremo. Sobre todo si se tiene en cuenta que los dos han dirigido Andalucía durante más de la mitad del periodo autonómico. Primero Chaves, entre 1990 y 2009, y luego Griñán, hasta 2013. El madrileño aseguró que dejaba el puesto para facilitar un relevo generacional en el PSOE, pero después confesó que lo hizo en un intento de poner un cortafuegos en la formación para evitar su erosión por el caso de los ERE. Sin mucho éxito, como se ha comprobado después.

Foto: El expresidente andaluz, Manuel Chaves. (EFE/Emilio Naranjo)

Esta situación, reforzada por la campaña del PP en la oposición, que hizo de la corrupción del PSOE un argumento constante, se deja notar en las campañas electorales desde hace ya casi una década. Los socialistas tienen problemas para reivindicar su herencia, aunque Espadas ha dejado claro este martes que "las páginas más brillantes" de la historia de Andalucía las ha firmado su partido. Y que "el progreso" de la comunidad llegó de la mano de los dos expresidentes. Pero es complicado hacer eso mismo durante una campaña electoral. La muestra es que tuvo que ser José Luis Rodríguez Zapatero, en un mitin en Granada, quien reivindicó y citó textualmente los nombres de Chaves y Griñán.

Generó críticas entre el resto de partidos, pero la reacción de los socialistas fue positiva. De hecho, tanto Chaves como Griñán esperaban que su sentencia fuera favorable para poder salir del ostracismo en el que cayeron. En el caso de Griñán, más discreto, no habría grandes cambios, pero el expresidente nacido en Ceuta tenía pensado reactivar su vida pública. Nunca ha dejado de participar en política, con artículos publicados en medios de comunicación, pero entre sus planes estaba sacar pecho por los logros alcanzados durante su mandato. Y no era el único optimista, ya que incluso en el seno del actual Gobierno andaluz, donde aseguran que no harán sangre por la sentencia, pensaban que Griñán no tendría pena de prisión tras la revisión del Supremo.

Del enfado a la indiferencia, pasando por la tristeza. El abanico de sensaciones que se respiraban este martes en el PSOE andaluz era amplio, pero hay acuerdo en señalar que la confirmación de las penas a Manuel Chaves y José Antonio Griñán por el caso ERE es un mazazo a un partido que pasa por sus horas más bajas. Y al componente puramente electoral hay que sumar el personal, ya que no pocos dirigentes de la actual cúpula de San Vicente trabajaron codo con codo con los dos expresidentes.

José Antonio Griñán Manuel Chaves Caso ERE PSOE
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