Génova estrecha el cerco: demostración de fuerza en Sevilla y aviso en Málaga
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CONGRESOS PROVINCIALES

Génova estrecha el cerco: demostración de fuerza en Sevilla y aviso en Málaga

El pulso abierto entre la dirección nacional y la andaluza va a más. Madrid ve un desafío la petición de Bendodo en Málaga y advierte de que tumbará a su número dos

placeholder Foto: Pablo Casado, junto a Juanma Moreno Bonilla. (EFE)
Pablo Casado, junto a Juanma Moreno Bonilla. (EFE)

Los congresos provinciales siguen elevando el tono del pulso abierto en el Partido Popular entre la dirección andaluza de Juan Manuel Moreno y la nacional de Pablo Casado. En Sevilla, donde hay una guerra abierta con dos candidatos en liza de la regional y Génova, ya hay un primer recuento de apoyos. Gana, por goleada, Madrid.

Virginia Pérez, presidenta del PP de Sevilla y candidata con el aval de la dirección nacional, presentó el pasado viernes más de 3.000 avales. El alcalde de Carmona, Juan Ávila, que se presentó a la contienda con el empuje del presidente andaluz, ha entregado este domingo "casi 1.500 avales reales" reunidos en tres días, destaca su equipo en una nota de prensa. Agregan que ha sido "heroico" y acusan a la actual dirección de llevar meses preparando el congreso "con información privilegiada". Descartan su retirada e insisten en que los avales no cuentan, sino que lo hace el voto de los militantes en urnas.

Hasta el último momento, una parte del PP, que asiste atónita al espectáculo abierto, confiaba en que entre la dirección nacional, que capitanea en tema de congresos el secretario general, Teodoro García Egea, y la regional de Juan Manuel Moreno hubiera un armisticio que evitara llegar al choque de trenes en Sevilla. Sin embargo, lejos de apagarse el incendio interno, las llamas son cada vez más vivas. Si no paran, el cónclave, el 27 de marzo, dejará un perdedor y un ganador, y los focos están en Moreno y Casado.

Foto: El presidente del Partido Popular, Pablo Casado (d), camina junto al presidente del PP-A y jefe del Ejecutivo regional, Juanma Moreno. (EFE)

La exhibición de fuerzas en Sevilla deja claro que la actual presidenta del partido, Virginia Pérez, camina hacia las primarias ante el congreso provincial en clara posición de ventaja. Ha reunido el doble de avales. Eso, a pesar de que, desde que convocó la junta directiva que dio luz verde al cónclave, la dirección andaluza no ha cejado en su empeño de cortarle el paso. La acusan de llevar meses maniobrando a espaldas de la ejecutiva andaluza y concertada con la dirección de Pablo Casado para atrincherarse en el poder. En Andalucía, creen que Génova está aprovechando las fisuras que ve en los congresos provinciales para hacerse con el control y blindar el poder del actual presidente del partido en tiempos difíciles.

Nada que ver con la versión que ofrecen desde la dirección de Sevilla o la de Madrid, donde creen que la responsabilidad única de la escalada de tensión reside en Andalucía, por dejación de la ejecutiva de la región, señalan, o bien porque hay un intento de desestabilizar la dirección de Pablo Casado. Idea que empieza a extenderse cada vez con más fuerza. Génova insiste en su respeto a los presidentes provinciales y acusa a la dirección andaluza de haberse saltado el acuerdo adquirido de forma previa a la celebración de los congresos: serían en primavera y se trabajarían desde la unidad y el consenso. No se ha cumplido, apuntan fuentes de la dirección nacional, ni en Sevilla, ni en Almería ni tampoco, advierten ahora, en Málaga.

"Pulso" de Bendodo

Este es el segundo capítulo de un fin de semana muy movido para el PP. Elías Bendodo, el presidente del PP de Málaga y consejero de Presidencia, el hombre del partido con más poder ahora mismo en Andalucía tras el presidente, revalidó su cargo en el congreso de su provincia con una petición a Génova que la dirección nacional interpretó como un paso más en el pulso interno. Esta misma semana, era la vicesecretaria de Organización, Ana Beltrán, la que enviaba una circular a los dirigentes provinciales recordando las incompatibilidades recogidas en los estatutos del partido. Las reglas impiden, salvo excepciones que debe conceder Génova, ocupar cargos en las direcciones del partido si se tiene acta de diputado nacional u se ocupa un alto cargo del Gobierno.

Foto: José María Aznar y Pablo Casado. (EFE)

En esa circunstancia está el presidente del PP malagueño, Elías Bendodo, que recibió autorización para que, de forma excepcional, pueda ocupar este cargo y la Consejería de Presidencia. Sin embargo, Génova insistió después en advertir de que no habría más excepcionalidades. Pese al aviso, Bendodo aprovechó el congreso del domingo para pedir públicamente a la dirección nacional que permita que su número dos siga siendo Patricia Navarro, que a la vez es delegada de la Junta en Málaga.

Desde la ejecutiva de Casado, interpretaron que se trata de "un pulso", "un desafío", en un momento delicado de las relaciones internas. Fuentes de la dirección avanzaron a este diario que si Bendodo confirma la petición de dispensa para su número dos —se tiene que formalizar en una junta directiva del PP de Málaga—, recibirá un no por respuesta. Advierten de que la incompatibilidad es muy clara. "No será posible eso que pide Bendodo, es faltar la palabra de los estatutos del PP, en su artículo 10, del régimen de incompatibilidades y del propio Juanma Moreno", advierten fuentes de la dirección nacional. "La incompatibilidad fue introducida en los estatutos del partido en el congreso de 2017 precisamente por una enmienda presentada por el propio PP de Málaga", recuerdan desde la ejecutiva de Casado. Insisten en que si algún militante decidiera impugnar la situación de Bendodo, también tendría que verse en el comité de derechos y garantías, y podría suspenderse la autorización para que compagine todos sus cargos.

Foto: El líder del PP, Pablo Casado, y el presidente de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE)

Génova avanza su no

Aun conociendo la misiva de la vicesecretaria de Organización, Bendodo anunció que quiere que Patricia Navarro sea secretaria general. Lo dijo, por cierto, después de la intervención del vicesecretario de Comunicación, Pablo Montesinos, que pidió "unidad" por encima de todo y justo antes de que tomara la palabra la vicesecretaria de Organización, Ana Beltrán, que ya avanzó la posición de Génova: "Queremos un partido a tiempo completo", dejando claro, avisan, que es "incompatible". Fuentes del PP de Málaga presumen de la exhibición de unidad en torno a Bendodo, dejando constancia de su fortaleza con vídeos numerosos y mensajes en las redes de reconocimiento de su figura política, y de la imagen de “modernidad y renovación” brindada en el congreso provincial: "Pocos congresos habrá en España como este", deslizan sacando pecho frente a Madrid.

Ha sido una sorpresa. No había indicios visibles previos, la guerra abierta entre Andalucía y Génova, con dos direcciones enfrentadas en un momento delicado para Casado, cuando muchos se preguntan hacia dónde debe caminar para conseguir la reconstrucción del centro derecha en España y conjurar la amenaza de Vox. La foto electoral andaluza es igualmente mala, pero el partido lo vive de forma muy diferente porque encara un momento histórico dulce: el PP preside la Junta de Andalucía después de 37 años de oposición y con una figura política, la de Moreno, que está consolidándose, o eso dicen las encuestas. Moreno preside el Gobierno en coalición con Cs y con el apoyo parlamentario de Vox, hasta ahora.

placeholder La vicesecretaria general de la Organización del PP, Ana Beltrán. (EFE)
La vicesecretaria general de la Organización del PP, Ana Beltrán. (EFE)

En Andalucía, aún quedan por celebrar los congresos de Almería, Cádiz, Huelva, Jaén y Sevilla, todos con las espadas en alto. También queda Córdoba, pero allí hay unidad. Ya han concluido Granada y Málaga.

Desde el PP andaluz, aseguran que este clima "incómodo" es fruto de los congresos provinciales y responde a un momento "coyuntural". Insisten en que las aguas se reconducirán en un par de semanas. Creen que hasta ahora no ha habido “ningún problema” y que la dirección nacional siempre ha valorado "la habilidad" de Elías Bendodo para solucionar los conflictos en el partido, sin que supusiera un problema su cargo en la Junta de Andalucía. "El problema es Sevilla", apuntan desde el PP andaluz. Lo cierto es que la tensión se extiende como una mancha de aceite y con gran velocidad a otros territorios, y Génova teme que haya "una maniobra" interna de más largo recorrido que no piensa tolerar.

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