NEGOCIACIONES PARA EL DESBLOQUEO POLÍTICO

Sánchez se ve con el Rey en Marivent bajo la amenaza de nuevas elecciones en noviembre

Pedro Sánchez ha llegado a su cita con Felipe VI en Palma unos 50 minutos más tarde del horario previsto, por lo que la reunión de las 13 horas ha comenzado casi una hora después

Foto: El rey Felipe VI y el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en la entrada del Palacio de Marivent. (EFE)
El rey Felipe VI y el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en la entrada del Palacio de Marivent. (EFE)

Con casi una hora de retraso, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha llegado al Palacio de Marivent de Palma para celebrar el habitual despacho de verano con el rey Felipe VI bajo la amenaza latente de unas nuevas elecciones en noviembre. Lo que ha causado el retraso ha sido la reunión que tenía previamente agendada Sánchez a las 9:30 en Madrid con colectivos de la Industria y el Turismo junto a la ministra del ramo, Reyes Maroto, de la que ha salido poco antes de las 12.00 horas.

El presidente en funciones ha entrado en el recinto en coche oficial alrededor de las 14 horas y ha sido recibido por el Rey, al que ha saludado estrechando la mano frente a los medios de comunicación.

Su deber es mantener vivo el discurso público de que hará todo lo posible hasta el último minuto, pero lo cierto es que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, hará un alto en su agenda de citas con los colectivos de la sociedad civil para visitar al Rey convencido de que es difícil evitar elecciones en noviembre. No será una simple visita de cortesía al Palacio de Marivent en el actual contexto político. Sánchez acude al encuentro, según fuentes próximas al presidente, convencido de que “hoy por hoy” la investidura no es posible y enfilando el camino hacia unas nuevas generales.

El líder del PSOE se encontrará con el monarca después de que este, en el posado oficial a su llegada a Mallorca, mostrara su deseo de que se alcance un acuerdo que evite otros comicios. “Lo mejor es encontrar una solución antes de ir a elecciones”, señaló Felipe VI, trasladando un mensaje en el que insisten la mayoría de las asociaciones y colectivos que ya han hablado con Sánchez y en el que insistirán los sindicatos y la patronal, citados el jueves.

Desde Moncloa aseguran que será el presidente en funciones quien trasladará directamente en una comparecencia pública los asuntos que despache con el Rey, sin querer anticipar qué planteamientos lleva en la agenda. Lo que su entorno sostiene es que el candidato socialista se mantiene firme en su intención, anunciada, de no volver a someterse a una investidura si no tiene los apoyos amarrados. Es decir, no pedirá una segunda convocatoria en septiembre si no está garantizado que vaya a ser investido presidente, trasladan quienes han estado cerca de las negociaciones.

Sin diálogo con Iglesias

La presión se redobla conforme avanza agosto y se consume el tiempo para cerrar un acuerdo que "en este momento" está “muy alejado”, admiten fuentes socialistas. Hasta la fecha, el Ejecutivo se ha mantenido inamovible en su mensaje de que el Gobierno de coalición con Unidas Podemos, que estuvo sobre la mesa hasta el último momento, no es ya una oferta que pueda recuperarse o esté viva. En esa línea se manifestó públicamente la vicepresidenta, Carmen Calvo, e insisten desde Moncloa.

Esa oferta ha decaído, avisan, mientras que Unidas Podemos, que ha parado su actividad política, tampoco se mueve de sus posiciones. El secretario de Organización de este partido, Pablo Echenique, trasladó en su cuenta de Twitter un mensaje donde aseguraba que “el ultimátum/amenaza de Pedro Sánchez” es ir a un Gobierno en solitario o “llevar España a elecciones de nuevo”. Consideró la ronda de reuniones del presidente en funciones “adornos” o “relato”.

Dentro del PSOE crece el convencimiento, pese a las dudas y temores de algunos dirigentes, de que la agenda emprendida por Sánchez es más un camino hacia la campaña, intentando dejar claro que él sí intentó hasta el último minuto el diálogo, que una nueva ronda encaminada realmente a obtener el Gobierno en septiembre.

En precampaña electoral

Sánchez incluso trasladó telefónicamente a sus barones que deben prepararse para nuevas elecciones. Aunque existe el riesgo de que el electorado de izquierdas opte por la abstención como castigo a la falta de entendimiento entre el PSOE y Unidas Podemos, la lectura interna que predomina en las filas socialistas, a la luz de proyecciones y encuestas, es que el PSOE y el PP son posiblemente los que más tengan que ganar en nuevos comicios, y Unidas Podemos y Ciudadanos quienes más arriesgan.

No se sabe cuánto hay de verdad y cuánto de lectura interesada y de mensajes destinados a redoblar la presión sobre Unidas Podemos, pero lo cierto es que tanto en el entorno del Gobierno como del PSOE la impresión es que Sánchez se mantiene firme en su oferta de un acuerdo programático sin retomar la propuesta de un Gobierno de coalición, que fue rechazada por Pablo Iglesias el pasado julio. "Si ya la rechazaron, ¿cómo van ahora a decir que sí la aceptan?", se preguntan de forma retórica en las filas socialistas para dejar claro que ni contemplan, por ahora, ese escenario.

Sánchez se ve con el Rey en Marivent bajo la amenaza de nuevas elecciones en noviembre

De la "fantasía" al "chiste"

Tampoco ven posible que PP o Cs condicionen su apoyo al PSOE a que Sánchez retire su candidatura y dé paso a otro dirigente socialista. “Sánchez ganó las elecciones y ese escenario ni va a darse ni va a estar sobre la mesa”, zanjan desde el partido. Ya la propuesta del PP de que se dé paso a Pablo Casado fue tildada por los socialistas de “chiste”, “fantasía” o “ejercicio de diletantismo”.

La oferta de una vicepresidencia para Irene Montero con una comisión delegada de Asuntos Sociales para coordinar todas las políticas junto a tres ministerios, los de Sanidad y Consumo, Vivienda e Igualdad, que cambiaron en el último minuto por Universidad y Ciencia como concesión a Unidas Podemos, “no va a volver a estar sobre la mesa”, insisten fuentes próximas al líder del PSOE. Todas las vías de acuerdo en este momento están cegadas.

El líder socialista ha trasladado la reflexión de que un Gobierno con UP abocaría a elecciones a corto plazo, dando preferencia a nuevos comicios

Sánchez ha trasladado además la reflexión de que una alianza en los términos actuales con Unidas Podemos no será ninguna garantía de estabilidad ni blindará una legislatura para cuatro años. Los suyos ya verbalizan y han interiorizado que para tener elecciones en pocos meses por los choques y roces en un Ejecutivo de coalición es mejor repetir directamente las generales.

Sin certezas

Aunque no hay certezas en el actual clima político español, la versión dentro de las filas de Sánchez es que la negociación con Unidas Podemos fue muy complicada y acrecentó la “desconfianza” y las “dudas” de Sánchez de un Gobierno de coalición, fórmula con la que nunca estuvo del todo convencido. Los socialistas aseguran tener la sensación de que Iglesias, que renunció a estar en el Gobierno tras el veto de Sánchez, nunca renunció a la idea de dos gobiernos. “Esa negociación no se va a volver a repetir”, insisten desde el entorno del presidente.

Sánchez insiste públicamente en la necesidad de evitar nuevas elecciones, mantendrá activa su agenda política todo el mes de agosto, salvo el puente del 15, única semana en la que no se celebrará el Consejo de Ministros, y seguirá viajando para encontrarse con representantes políticos y recibiendo a representantes de la sociedad civil y el mundo económico. Ya se ha citado con Compromís, el próximo encuentro cerrado será con el PNV y no volverá a descolgar los teléfonos para retomar las conversaciones con Unidas Podemos hasta pasar el ecuador de agosto, a partir del día 19, según informó el Gobierno.

En estos momentos no hay ningún tipo de diálogo ni conversación abierta con el único partido que tiene en su mano salvar la investidura, Unidas Podemos, ya que está descartado que Cs o el PP se muevan hacia la abstención para desbloquear el panorama político. Ni siquiera hay conversaciones abiertas en los segundos niveles. Desde el Gobierno, Sánchez confió el grueso de la negociación a las ministras Carmen Calvo y María Jesús Montero. Desde Podemos, Iglesias designó interlocutores a Pablo Echenique y Ione Belarra. Esas conversaciones están paralizadas desde que se frustró la investidura en el Congreso y solo ha existido algún cruce de mensajes informal.

Andalucía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
17 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios