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Sánchez asume el libro fiscal de Podemos: más presión a los ricos y a las rentas del capital
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Paquete de medidas

Sánchez asume el libro fiscal de Podemos: más presión a los ricos y a las rentas del capital

Hacienda toma como propias algunas de las propuestas que sus socios ya le trasladaron en agosto. El Gobierno cree que las CCAA gestionadas por el PSOE "se calmarán" tras desvelar sus medidas fiscales

Foto: Yolanda Díaz y María Jesús Montero, este jueves, en el Congreso. (EFE/Fernando Villar)
Yolanda Díaz y María Jesús Montero, este jueves, en el Congreso. (EFE/Fernando Villar)

Lo que hace tres meses era inconcebible para Pedro Sánchez, que no quiso ni debatir en el Congreso de los Diputados el impuesto a las grandes fortunas que proponían sus socios de gobierno, hoy es una promesa en firme. Y, como esta medida, la parte socialista del Ejecutivo asume como propios algunos de los planteamientos que Unidas Podemos les trasladó en agosto. Es aproximadamente en esa fecha cuando, según fuentes de la coalición, Hacienda empezó a esbozar el paquete fiscal temporal (2023-2024) que ha presentado este jueves, sobre el que ha mantenido un silencio sepulcral, solo roto en ocasiones con mensajes ambiguos. El saldo que espera recaudar, descontando el impacto de las bajadas fiscales, es de 3.144 millones en dos años.

La puesta en escena de su rueda de prensa, en el Ministerio de Hacienda y sin la presencia de sus socios, estaba pensada para concentrar todo el protagonismo en la ministra del ramo, María Jesús Montero, que convocó a los medios de comunicación mientras Unidas Podemos aseguraba que aún no había acuerdo. Desde este departamento, llegaron a afirmar que, de no haber pacto, presentarían estas medidas como propias. Lo cierto es que, con Sánchez recluido en la Moncloa por su positivo en covid-19, Montero ha llevado la voz cantante del Gobierno (y del PSOE, como número dos) durante toda la semana. Podría haber presentado estas actuaciones cuando lleve los presupuestos al Consejo de Ministros, previsiblemente el martes 4, pero ha justificado la puesta en escena por la envergadura de los anuncios y porque juntar ambas cuestiones habría hecho su comparecencia casi interminable.

Más allá del 'impuesto de solidaridad' que quieren aprobar, que preven servirá como dique de contención frente al 'dumping fiscal' de las CCAA gobernadas por el PP, medidas como la subida del IRPF de uno a dos puntos —para rentas del capital de más de 200.000 euros— ya estaban entre las propuestas planteadas por Unidas Podemos en agosto. "Nos han comprado casi todas nuestras recetas", apuntan los morados fuera de la Cámara. Hacienda modifica los umbrales de aplicación o los tipos impositivos que le plantearon, pero sigue la línea de estos planteamientos. Para el socio minoritario, esto supone un paso más en el giro a la izquierda decidido por Sánchez hace dos meses. "La parte fiscal la trabaja Hacienda", contrarrestaban desde la parte socialista.

En Unidas Podemos se atribuyen, también, la modificación del impuesto de sociedades para las grandes empresas, que les limita al 50% la posibilidad de compensar pérdidas de sus filiales. Se aplicará a algo más de 3.600 grandes corporaciones, para recaudar 2.439 millones, y figura entre las propuestas que trasladaron al PSOE hace un mes y medio. De hecho, también está entre sus reclamaciones la rebaja del impuesto de sociedades para las pymes que facturen menos de un millón de euros, que pasan a tributar dos puntos menos, de un tipo del 25% a un 23%. Esta última y la subida del IRPF a las rentas del capital sí figuran en el acuerdo de coalición, cuando los socialistas no quisieron contemplar el impuesto a las grandes fortunas, a la banca o a las energéticas. Hoy, los dos últimos ya están en tramitación.

Foto: La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE/Fernando Alvarado)

El pacto rubricado entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias sí contempla una bajada del IVA de los productos de higiene femenina, aceptada este jueves, pero también compromete una reducción de este tributo para los servicios veterinarios, una de las peticiones de Unidas Podemos que el PSOE no ha aceptado. Como tampoco se plantea rebajarlo en los productos alimentarios para celíacos o en los productos básicos de alimentación como el pescado, una reclamación lanzada públicamente por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, el miércoles.

Lo cierto es que las propuestas de Unidas Podemos para incrementar la presión fiscal a los ricos eran más ambiciosas. En el caso del IRPF de las rentas del capital, reclamaban tomar como umbral los 130.000 euros, no los 200.000 adoptados finalmente. Y su socio no quiere plantearse que el impuesto a las grandes fortunas pueda ser permanente, como le reclama Unidas Podemos. No, al menos, con su redacción actual. Montero sí quiere avanzar en la armonización de impuestos como el de patrimonio, pero lo hará más adelante y en el marco de la reforma de la financiación autonómica, una vía que hoy se antoja muerta.

Foto: María Jesús Montero y Yolanda Díaz. (EFE/Javier López)

Tras los anuncios, además, el Ejecutivo cree que los barones del PSOE "se calmarán", después de una tensa semana en la que el disparo que hizo blanco era fuego amigo, de Ximo Puig. En un contexto de preocupación por las encuestas, en pleno año de elecciones municipales, autonómicas y generales, cada uno de sus cargos públicos se centra en buscar sus propios réditos para revalidar sus mandatos.

La bajada de impuestos para los salarios de menos de 60.000 euros anunciada por el presidente valenciano descolocó al Ejecutivo y desató presiones de otros barones, pero Hacienda niega que estas llamadas de atención hayan influido en su trabajo. De no querer hablar de modificar el IRPF, el Gobierno ha pasado a rebajar la presión fiscal a quienes cobran menos de 21.000 euros, el salario mediano. Esto es, a la mitad de los trabajadores del país.

Foto: Ximo Puig, en el debate de política general en las Cortes valencianas. (EFE/Manuel Bruque)

Todo, horas después de afirmar que habría que "penalizar" a los países que reduzcan impuestos en el contexto actual, o de cargar contra las bajadas "masivas", pero dejando la puerta abierta a actuaciones "quirúrgicas", adjetivo que aplican a medidas que supondrán recaudar 1.881 millones menos en dos años (la rebaja fiscal para los salarios más bajos).

Después de mantener bloqueada durante una semana la mesa de negociación presupuestaria, el foro en el que abordaron con sus socios estos cambios fiscales, Hacienda y los representantes de Unidas Podemos se enfrascaron en una negociación que se prolongó durante casi toda la noche del miércoles al jueves, y que estuvo precedida por el caos.

Foto: La ministra de Economía y Hacienda, María Jesús Montero. (EFE/Fernando Alvarado)

Nadie sabía explicar qué contemplaba la hoja de ruta de Hacienda y nadie ha sabido aclarar qué impidió cerrar un acuerdo entre los socios hasta las 11:30, el momento exacto en que la ministra María Jesús Montero tenía previsto comparecer. En el PSOE aludían a una estrategia negociadora por parte de los morados, y en Unidas Podemos les afeaban lo mismo, después de haber concentrado en una tarde, una noche y una mañana las negociaciones que deberían haberse desarrollado durante la última semana.

Lo cierto es que en la parte socialista del Gobierno insistían estos días en que no había escollos en la parte fiscal y situaban estos nudos en apartados concretos de la negociación de los presupuestos para 2023, aún por cerrar. En cualquier caso, la lectura de ambos socios tras desvelar su paquete fiscal venía a ser unánime este jueves: bien está lo que bien acaba.

Lo que hace tres meses era inconcebible para Pedro Sánchez, que no quiso ni debatir en el Congreso de los Diputados el impuesto a las grandes fortunas que proponían sus socios de gobierno, hoy es una promesa en firme. Y, como esta medida, la parte socialista del Ejecutivo asume como propios algunos de los planteamientos que Unidas Podemos les trasladó en agosto. Es aproximadamente en esa fecha cuando, según fuentes de la coalición, Hacienda empezó a esbozar el paquete fiscal temporal (2023-2024) que ha presentado este jueves, sobre el que ha mantenido un silencio sepulcral, solo roto en ocasiones con mensajes ambiguos. El saldo que espera recaudar, descontando el impacto de las bajadas fiscales, es de 3.144 millones en dos años.

Ministerio de Hacienda María Jesús Montero IRPF IVA
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