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Feijóo confirma su desconfianza en Sánchez tras la 'encerrona' en Moncloa
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REUNIÓN "POCO FRUCTÍFERA"

Feijóo confirma su desconfianza en Sánchez tras la 'encerrona' en Moncloa

Malestar en el PP por las "formas" del presidente del Gobierno y su desinterés en el plan económico, que despachó "en pocos minutos". Las tres horas de reunión que alejan la opción de grandes pactos

Foto: El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. (EFE/Chema Moya)
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. (EFE/Chema Moya)

Sánchez y Feijóo han naufragado en el primer intento por “recuperar consensos”. Ni los más pesimistas esperaban que la primera reunión entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo tuviera un balance tan negativo. No es una cuestión de contenido sino de cómo el equipo del nuevo líder del PP ha constatado algo que ya venía padeciendo el anterior. "Sánchez no es de fiar", advertían fuentes del partido, que reconocían cierto malestar por cómo había manejado el Gobierno el encuentro. En las filas populares se ha instalado la sensación de que la primera audiencia del gallego como jefe de la oposición en Moncloa —que se alargó más de tres horas— no ha hecho más que incrementar el clima de desconfianza que ya existía en el PP y alejar toda oportunidad de acercar grandes pactos de Estado. El sentimiento en Génova es que la cita fue una 'encerrona' y el presidente ejerció de líder de la oposición a la oposición. Su propuesta de pacto económico la despachó Sánchez en "pocos minutos".

Los motivos del enfado popular son múltiples, pero el primero tuvo que ver con las "formas". Feijóo no había puesto un pie en Moncloa y ya había denunciado el primer desplante de Sánchez, lo que en el partido lleva a pensar que la oportunidad abierta por el cambio de liderazgo en el PP no se materializará en la inauguración de una nueva etapa en las relaciones entre PSOE y PP. El líder gallego desayunó este jueves con el decálogo de los temas que Pedro Sánchez le iba a presentar. Durante varios días, el gabinete del gallego había solicitado el orden del día sin obtener respuesta. No era un buen principio. Hubo "cordialidad" en el trato, pero, según avanzaban en la reunión, Feijóo constató que Sánchez "solo buscaba un titular", y no un acuerdo real, lamentan en el PP.

Foto: Alberto Núñez Feijóo. (EFE/Julio Muñoz)

A la hora de abordar los temas, según relatan fuentes populares, Sánchez tenía muy claras cuáles eran sus prioridades. Se interesó especialmente por retomar la negociación para desbloquear el Consejo General del Poder Judicial y asuntos en clave electoral, como el voto rogado. Feijóo escuchó y se mostró dispuesto a desbloquear el CGPJ, pero, cuando le llegó su turno, el popular propuso cerrar un gran acuerdo con medidas para paliar la inflación, con la rebaja fiscal como principal reivindicación, a las que el Gobierno ya ha dado portazo.

Las palabras que terminaron de encender la mecha en el seno del primer partido de la oposición fueron las que pronunció la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, al término de la reunión. "Buena disposición, poca concreción y ninguna documentación", resumió la dirigente socialista, en rueda de prensa en sustitución de Pedro Sánchez, que partió inmediatamente a su cita en Rabat. "Pero ¿qué documentación le va a entregar?", se escandalizaban en el PP. Los de Feijóo defienden que, pese a acudir a la cita a ciegas, el líder gallego presentó una serie de iniciativas económicas que Sánchez se negó a discutir. "Feijóo ha venido con propuestas concretas y se ha encontrado con generalidades", critican los populares.

"Ha sido una reunión muy cordial, pero menos fructífera de lo que me hubiese gustado".

En el PSOE elevaron aún más el tono y, con el paso de las horas, incidieron en la poca predisposición del primer partido de la oposición para llegar a acuerdos, lo que eleva la tensión en las filas del PP. El mensaje más incendiario fue el que vertió la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, en redes sociales. "Cambian de gato, pero el cascabel sigue sonando igual", lanzó. "El PP no tiene resuelto qué relación tiene con la ultraderecha", ahondó en sus críticas el presidente Sánchez desde Rabat.

El tono de la nota estaba perfectamente medido por el gabinete monclovita, que quería contrarrestar la imagen de hombre con experiencia de Feijóo. Lejos de abonar para el futuro, se estaba echando más leña al fuego. El balance en Génova no podía ser peor. “Nos ha dicho a todo que no”, lamentan. Aun así, Feijóo mantendrá la mano tendida. Hay asuntos que se propusieron en los que el PP ve margen, como la renovación del CGPJ o la colaboración para ejecutar los fondos europeos.

El acuerdo económico, congelado

El enfado en las filas populares viene también motivado por el fracaso en la búsqueda de un gran acuerdo económico, un asunto "prioritario" para Feijóo que, sin embargo, se ha encontrado con la puerta cerrada del Gobierno. Las fuentes consultadas lamentan que Sánchez dedicase solo "unos pocos minutos" de las más de tres horas de reunión a analizar las propuestas económicas del gallego y que, por el contrario, pusiese encima de la mesa otras cuestiones menores en un contexto delicado por la incipiente crisis económica motivada por la guerra de Ucrania, como el acuerdo para el voto rogado, la reforma del artículo 49 de la Constitución —para eliminar la palabra 'disminuido' de la carta magna— e, incluso, la renovación del CGPJ y del Tribunal Constitucional.

"La reunión ha sido muy cordial, pero mucho menos fructífera de lo que me hubiera gustado. No tengo ninguna buena noticia para la economía familiar, para los trabajadores, para las rentas medias y bajas ni para las empresas", lamentó el jefe de la oposición. Fueron las primeras palabras que pronunció ante los medios al término de una reunión en la que Sánchez había rechazado abordar la propuesta para deflactar el IRPF con carácter retroactivo, con un impacto de entre 3.500 y 3.800 millones de euros, según los cálculos del PP.

Según la versión de los populares, Sánchez también se negó a abordar otras iniciativas, como la apertura de un plan de racionalización del gasto burocrático —sugirió que la AIReF realizase una auditoría para promover el recorte de partidas innecesarias— o el compromiso de someter el plan económico contra el impacto de la guerra a "mejoras" y "modificaciones". Aunque aún no ha cerrado esa posibilidad, el Gobierno no se plantea tramitar el decreto como proyecto de ley —posibilitaría la introducción de enmiendas— para evitar dilatar los plazos de unas medidas que caducan el 30 de junio. En consecuencia, Feijóo anunció en rueda de prensa que el PP no apoyaría el decreto en el Congreso, aunque evitó concretar si el PP se situaría en el no o en la abstención. "Apoyar este plan sin modificaciones, sin mejoras y sin aceptar propuestas no es posible", reiteró.

Este es otro de los motivos que alimenta la desconfianza del PP en los compromisos de Sánchez. "Su fiabilidad está comprometida", insisten en el partido. Los populares reiteran la declaración que suscribió el presidente del Gobierno con los líderes autonómicos en el marco de la última Conferencia de Presidentes, un documento que contenía una referencia vaga sobre rebajas fiscales que, sin embargo, consideran suficiente en el PP para fundamentar sus exigencias a Moncloa. "Sánchez está incumpliendo la palabra dada y firmada en La Palma", subrayan.

Foto: El Rey, junto a los presidentes antes del comienzo de la conferencia de La Palma. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

El único punto de encuentro en el ámbito económico en el que PSOE y PP se han instado a seguir negociando en las próximas semanas tiene que ver con la ejecución de los fondos europeos. En concreto, durante la cita, Feijóo ha instado a Sánchez a agilizar las ayudas comunitarias, garantizar transparencia en el proceso de ejecución y "no utilizar a las comunidades autónomas como meras gestorías". El gallego pidió, además, abrir una comisión parlamentaria para fiscalizar el reparto de los fondos, así como destinar el 7% de las ayudas que recibirá España —alrededor de 4.900 millones de euros— a un "paquete fiscal útil", es decir, que el dinero se invierta en sufragar rebajas fiscales que repercutan directamente en el bolsillo del contribuyente. A la espera de mayor concreción, este plan sería, 'a priori', inviable, ya que utilizar los fondos para plantear deducciones impositivas exigiría una renegociación en el seno de la Comisión Europea.

Tal y como trasladan en su equipo, Feijóo enviará en los próximos días un plan más detallado a Sánchez, tanto en materia fiscal como en el ámbito de los fondos europeos. En Moncloa, por su parte, niegan toda posibilidad de abordar una deflactación del IRPF, pero sí se abren a "estudiar" las propuestas del líder popular respecto a los fondos comunitarios. Diferencian, además, el "talante" de Feijóo respecto al de Casado, y celebran que el gallego se muestre más colaborativo que su predecesor, que llegó a judicializar el reparto de las ayudas y a llevar el asunto a Bruselas.

Feijóo pide "tiempo" para el CGPJ

La otra gran clave de la reunión tiene que ver con el acercamiento entre PP y PSOE para abordar la renovación del CGPJ y del Tribunal Constitucional —que solo se remodeló parcialmente el pasado mes de noviembre—. La gran novedad del encuentro es que Sánchez y Feijóo han acordado retomar las negociaciones para desbloquear el órgano de gobierno de los jueces, lo que ya presenta una enmienda al bloqueo en que estaban sumidas estas conversaciones durante la etapa de Pablo Casado.

Podemos pide a Sánchez que ''no caiga en la trampa de Feijóo'' para renovar el CGPJ.

Según fuentes conocedoras de la conversación entre los dos mandatarios, el gallego ha evitado, sin embargo, comprometerse a cumplir con el plazo planteado por el Gobierno, que pretende lograr un acuerdo antes del 12 de junio. Aunque en el Gobierno consideran imperativo alcanzar un acuerdo en plazo, se comprometen a respetar la petición de Feijóo, que ha pedido "tiempo" a Sánchez para comprobar cómo evolucionan las negociaciones.

De hecho, en el PP existe una voluntad real de sacar adelante este asunto y rebajará las exigencias sobre el compromiso de cambiar la forma de elegir a los vocales: “No podemos defender la Constitución y luego incumplirla”, señalan, marcando distancias con la postura de Pablo Casado. En su cita con Sánchez, Feijóo evitó fijar líneas rojas como sí hizo su predecesor, aunque sí subrayó que sería óptimo reformar el método de elección de los jueces. En Moncloa, no obstante, rechazan impulsar cambios en ese sentido, al menos a corto plazo.

Sánchez y Feijóo han naufragado en el primer intento por “recuperar consensos”. Ni los más pesimistas esperaban que la primera reunión entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo tuviera un balance tan negativo. No es una cuestión de contenido sino de cómo el equipo del nuevo líder del PP ha constatado algo que ya venía padeciendo el anterior. "Sánchez no es de fiar", advertían fuentes del partido, que reconocían cierto malestar por cómo había manejado el Gobierno el encuentro. En las filas populares se ha instalado la sensación de que la primera audiencia del gallego como jefe de la oposición en Moncloa —que se alargó más de tres horas— no ha hecho más que incrementar el clima de desconfianza que ya existía en el PP y alejar toda oportunidad de acercar grandes pactos de Estado. El sentimiento en Génova es que la cita fue una 'encerrona' y el presidente ejerció de líder de la oposición a la oposición. Su propuesta de pacto económico la despachó Sánchez en "pocos minutos".

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