Vox arrecia su ofensiva contra las "traiciones" del PP en pleno rearme de Casado
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ANTE LA CONVENCIÓN POPULAR

Vox arrecia su ofensiva contra las "traiciones" del PP en pleno rearme de Casado

Los populares buscan consolidar su proyecto este fin de semana con apuestas claras para arrebatar espacio a Abascal, pero sin dejar de mirar a bases más amplias

Foto: El líder de Vox, Santiago Abascal (c). (EFE)
El líder de Vox, Santiago Abascal (c). (EFE)

Hace tiempo que el ambiente entre Vox y el PP es, con excepciones, irrespirable. Pero las tensiones comienzan a aflorar cada vez con mayor intensidad. El inicio del curso político ha sido muy convulso en las relaciones entre ambos, en un momento en que los populares se encuentran en plena consolidación del proyecto con el que quieren convertir a Pablo Casado en alternativa de gobierno. Conforme las encuestas han ido recogiendo un crecimiento de las siglas del PP y se acercaba la convención que cierra este domingo en Valencia, los de Santiago Abascal han aumentado la voracidad de sus críticas y se han encargado de resaltar las, a su juicio, traiciones perpetradas por estos en distintos puntos de la geografía nacional. El último foco de esta ofensiva ha sido el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida.

Con los actos previstos este fin de semana, los populares esperan poner la guinda a un rearme que les permita ocupar el electorado de todo el centro derecha, acumulando el voto perdido de Ciudadanos y arañando escaños en su otro flanco. El líder de la oposición sabe que, con los naranjas en decadencia, no puede abandonar el centro, pero tendrá que activar ejes clave con los que pueda arrebatar apoyos a Vox. Es aquí donde entra la inclusión de algunas cuestiones que han sido tratadas en las mesas de debate de estos últimos días, donde se ha incidido en la importancia de aspectos como la defensa y la seguridad, la "cultura de la cancelación" de la izquierda, la batalla entre libertad y populismo, y se han abanderado causas como la lucha contra el terrorismo, la del patriotismo, la unidad nacional y la familia.

Foto: La España vaciada pide políticas territoriales a las puertas del Congreso. (EFE) Opinión

En paralelo, José María Aznar y la propia Isabel Díaz Ayuso han levantado la voz esta semana contra el llamado indigenismo y el comunismo, con consignas muy similares a las de Abascal, y Casado ha contado incluso con el fundador de Vox, Alejo Vidal Quadras, entre los invitados. Iván Espinosa de los Monteros, portavoz parlamentario, comentó este jueves en su cuenta de Twitter que le gustaban "ciertas cosas que está diciendo esta semana el PP" porque "son una versión interesante de lo que dice Vox desde hace años".

En la última cita electoral, su partido vio cómo el fenómeno de Díaz Ayuso, que ha sabido comerle su espacio mediante un discurso duro en temas puntuales, lo dejó sin opciones de crecimiento ni de ser una alternativa con fuerza. Aunque es cierto que la presidenta seduce más a estos votantes que Casado, los populares son conscientes de que esa es la vía del éxito, aunque conjugarlo con la moderación que reclaman sus barones no será sencillo.

Es en este contexto en el que Abascal, ante la opción de perder algunas de sus banderas, ha redoblado recientemente sus ataques hacia el PP, destacando sus "traiciones", y ha convocado una serie de actos propios para terminar de dar forma a sus líneas de acción a corto y medio plazo. Los pactos entre ambos continúan de forma generalizada, pero las relaciones se encuentran plagadas de tiranteces. En Andalucía, han amenazado en reiteradas ocasiones con romper por completo con Juanma Moreno, a pesar de haber llegado a acuerdos posteriormente, y este mismo jueves cargaron contra él por ser una suerte de gestor de la herencia socialista, buscando forzar un adelanto electoral. En Murcia, donde el PP ha incluido a los críticos de Abascal en su Ejecutivo, las relaciones no son mejores, mientras que en Ceuta todo saltó por los aires cuando los populares se abstuvieron en la declaración de persona 'non grata' contra el de Amurrio.

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PP y Vox consolidan su ventaja y se quedan a dos escaños de la mayoría absoluta
Paloma Esteban Luis Rodríguez Marta Ley Laura Martín

El propio presidente de Vox arrancó el curso con una sonada crítica a las políticas migratorias del PP por sus similitudes con la del PSOE: "Se han convertido en indistinguibles", aseveró en la apertura del curso político. Pero, en las últimas semanas, el partido ultra se ha volcado contra uno de los buques insignia del PP, el regidor del Ayuntamiento de Madrid. Vox ha puesto su ojo en Martínez-Almeida tras la aprobación de una ordenanza de Movilidad que regula las zonas de bajas emisiones y sustituye Madrid Central. En el partido, creen que se trata del último y más claro ejemplo de que la formación conservadora “no es de fiar” y están decididos a explotarlo. Así lo verbalizó esta misma semana Jorge Buxadé, vicepresidente orgánico y una de las figuras que deciden el rumbo de sus siglas.

"Es una traición"

Madrid había sido, hasta la fecha, un oasis dentro de esas tensiones entre dos partidos que están condenados a entenderse. Con Díaz Ayuso no han tenido grandes problemas para investirla y todo apunta a que apoyarán sus primeros Presupuestos, pero en el consistorio todo ha cambiado. Vox había sido hasta ahora el socio preferente, pero para aprobar el nuevo Madrid Central, PP y Cs se han apoyado en cuatro díscolos escindidos de Más Madrid.

Foto: Imagen: Laura Martín.

Vox ha leído la postura del primer edil como una “traición”, no solo al acuerdo que ambos firmaron, sino también a sus propios votantes, ya que Martínez-Almeida centró su campaña en la promesa de “acabar con Madrid Central”. “Es una traición y un incumplimiento con Vox. No nos llama mucho la atención porque ha sucedido lo mismo en Murcia y en Andalucía. El PP es un partido no fiable. Después de estos dos años, parece que cierran acuerdos para no cumplirlos. La situación de Madrid Central es muy grave. Los madrileños ya saben que esto es ‘Almeida o libertad’, ‘opresión de Almeida o libertad”, valoró Buxadé, ironizando con el eslogan de campaña de Díaz Ayuso del pasado mes de mayo. En Vox, señalan al alcalde tratando de vincularlo con las políticas de la exalcaldesa Manuela Carmena, de ahí que hayan empezado a llamarle “Carmeida”.

La estrategia contra el alcalde de Madrid se enmarca en ese contexto de intentar incidir en que el PP de Casado sigue teniendo comportamientos centristas, pero también es parte de unos objetivos puramente locales, ya que les permite buscar rédito frente al popular en una ciudad donde han experimentado serios problemas para marcar la agenda ante la pujanza de Martínez-Almeida. Otra vertiente de esta ofensiva de la formación de Abascal es, como casi todos los movimientos de calado, el componente electoral, ya que las quinielas apuntan a que en los próximos meses habrá comicios andaluces, una plaza en la que el PP se encuentra fuerte, haciendo gala de un discurso moderado, mientras aspira a no depender de Vox.

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