Ayuso se vuelca en afianzar el voto joven del 4-M y marca el camino del PP frente a Vox
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NUEVO FICHAJE

Ayuso se vuelca en afianzar el voto joven del 4-M y marca el camino del PP frente a Vox

La popular, que obtuvo en mayo un resultado muy positivo entre el público de menor edad, aspira a consolidarse como favorita en este electorado. Los populares quieren exportar el modelo

Foto: Imagen: Laura Martín.
Imagen: Laura Martín.

La batalla política dentro de la derecha es uno de los grandes focos demoscópicos del momento. Con Ciudadanos al borde del KO, la disputa la libran el PP y Vox, y aquí resultan clave las estrategias para atraer a los votantes de menor edad. Hasta la fecha, han sido los de Santiago Abascal los que han conseguido capitalizar el electorado joven, pero los populares están intensificando sus esfuerzos para ganar terreno entre este público. Isabel Díaz Ayuso, que sigue trabajándose un perfil atractivo para estos votantes, se ha consolidado como el mayor activo de los populares para cumplir esta misión, mientras que Génova intenta explotar el fenómeno y frenar a su rival.

La imagen de Ayuso hace unos días dándose un baño de masas entre estudiantes en la Universidad CEU San Pablo —“me he sentido como Britney Spears”, llegó a decir la presidenta— resume a la perfección el fenómeno vivido en las elecciones madrileñas del 4 de mayo. El voto joven inclinó la balanza y robó a Vox sus posibilidades de crecimiento. En la Puerta del Sol, tienen muy claro que seguir potenciando su figura en las redes sociales puede ser un elemento crucial en el PP de Madrid, pero también para Pablo Casado, conscientes de que muchos jóvenes escogieron la papeleta popular por ser ella la candidata. En los aledaños de Génova, los días antes era habitual escuchar “la voto a ella en Madrid, pero votaré a Abascal en las generales”.

Foto: Ayuso en el cierre de campaña. (Reuters)

En ese afán por seguir potenciando su figura en los canales más utilizados entre este público, se enmarcan algunos movimientos recientes en el equipo de la presidenta. Uno es el fichaje de Javier Pereira, ex responsable de redes sociales de Ciudadanos en tiempos de Albert Rivera, y que dejó el partido naranja hace unas semanas, después de la convención nacional de julio. La idea es reforzar el área y dar máxima prioridad a ese sector de la población.

El éxito de su figura va más allá de las sensaciones. El estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) realizado en los últimos compases de la campaña del 4-M ya apuntaba a una abrumadora mejoría de Díaz Ayuso entre los electores de 18 a 24 años, llegando al 29,2% (voto+simpatía) y dejando a Rocío Monasterio en un pobre 4,4%. El poselectoral publicado en el mes de junio confirmaba este comportamiento y consolidaba en el 26,1% el porcentaje de quienes decían haberla apoyado, muy por encima de Vox, que se quedaba en el 5%. En ambas encuestas, era la opción preferida, por delante de Más Madrid. En 2019, dos años antes, la entonces desconocida Díaz Ayuso se había quedado en el 19,1% (voto+simpatía).

En el barómetro nacional de septiembre, se percibe que Génova, por el momento, no ha conseguido aprovechar del todo el rebufo de su líder madrileña y se sitúa en el 12% (voto+simpatía). En el poselectoral de las segundas generales de 2019, las del 10-N, el PP solo conseguía el 8,1% (voto+simpatía) y era superado por Vox, con el 12,5%. Desde entonces han conseguido, al menos, darle la vuelta a la situación.

Vox se ha mostrado como un partido hiperactivo en redes, capaz de generar contenido con éxito entre la derecha y ser el foco de las críticas de la izquierda, dos elementos que le permiten multiplicar el alcance de sus mensajes, caracterizados generalmente por la polarización en cuestiones culturales. La técnica, impulsada y perfeccionada por su equipo de comunicación, es muy similar a la elaborada en Estados Unidos por las campañas de Donald Trump.

Es en este ámbito en el que Díaz Ayuso se maneja como pez en el agua y se ha alzado como un icono. Con experiencia previa y formación en comunicación, la popular ha sabido armar consignas e intervenciones que encajan a la perfección con las dinámicas existentes en redes sociales y en medios digitales. Con sus intervenciones cortas y mensajes agresivos, es capaz de enervar al electorado de izquierda y de conquistar al de derechas, consiguiendo un efecto similar en cuanto a la repercusión de sus palabras que el que busca Vox con su contenido en redes sociales. Su equipo conoce a la perfección estas dinámicas y se encarga de explotarlas en cada tuit, en cada rueda de prensa y en cada sesión de control, logrando que el debate gire en torno a su persona y los temas escogidos, algo fundamental para penetrar entre los jóvenes.

Fuentes de la Puerta del Sol entienden que la forma de expresarse de la presidenta les permite llegar con más nitidez a esta parte de la población, al “hablarles de manera clara y sin impostar algo que no te crees”. Es decir, dibujando una naturalidad en sus discursos y declaraciones que le permita conectar con la gente de a pie, también con los jóvenes, lejos de los tonos que se escuchan a menudo en el Congreso.

Foto: Isabel Díaz Ayuso, Pablo Casado y José Luis Martínez-Almeida. (EFE)

Precisamente, Ayuso es una de las líderes con mayor presencia en redes sociales como TikTok (que ya desplaza a YouTube como plataforma con mayor número de reproducciones de vídeo) que tiene varias cuentas de apoyo a la presidenta madrileña. En concreto, la de 'YoconAyuso' roza los 100.000 seguidores y en otras redes como Instagram hay más de una decena de cuentas que respaldan a la dirigente, donde se comparten, además de imágenes, fragmentos de vídeo con intervenciones suyas en actos políticos e incluso en la sesión de control en la Asamblea, donde cada semana se enfrenta a la oposición.

Ya en la campaña del 4-M, el equipo de Ayuso detectó la viralización de clips de vídeo como una de las claves de su crecimiento. Una estrategia que Vox ha seguido desde su renacimiento en el último ciclo electoral y que otros partidos como PP y PSOE tienen en un segundo plano. Fuentes de su entorno llegaron a reconocer entonces que habían llegado a un punto en el que les era imposible controlar todo el 'merchandising', montajes, vídeos y eslóganes que se habían multiplicado a su alrededor.

Más allá de estas estrategias, ambas formaciones han tratado de acercarse a sectores que pueden ser muy prolíficos entre el electorado juvenil, como puede ser el de los 'gamers'. En la retina de todos se encuentra la visita de Iván Espinosa de los Monteros y Rocío Monasterio a una convención del mundo del videojuego con atuendo específico para la ocasión, pero en Vox también exploraron entrevistas con 'streamers' de renombre y salieron en defensa de alguno de estos cuando hace unos meses se registró una ola de mudanzas a Andorra para pagar menos impuestos. El PP ha tratado de seguir esta estela, pero la figura de Díaz Ayuso apunta a ser esencial para lograr una misión a veces complicada para los partidos tradicionales: no evocar esa icónica imagen de 'Los Simpson' en la que el señor Burns trata de hacerse pasar por un adolescente.

La batalla política dentro de la derecha es uno de los grandes focos demoscópicos del momento. Con Ciudadanos al borde del KO, la disputa la libran el PP y Vox, y aquí resultan clave las estrategias para atraer a los votantes de menor edad. Hasta la fecha, han sido los de Santiago Abascal los que han conseguido capitalizar el electorado joven, pero los populares están intensificando sus esfuerzos para ganar terreno entre este público. Isabel Díaz Ayuso, que sigue trabajándose un perfil atractivo para estos votantes, se ha consolidado como el mayor activo de los populares para cumplir esta misión, mientras que Génova intenta explotar el fenómeno y frenar a su rival.

Partido Popular (PP) Isabel Díaz Ayuso Vox
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