RIBERA PIERDE RELIEVE EN FAVOR DE MONCLOA

Sánchez monta un equipo para pilotar la transición y suma a Díaz, Redondo y Bolaños

Renueva el comité técnico de gestión, que se centrará en la desescalada. Sitúa a sus dos hombres de confianza en Moncloa y a Oliver, e Iglesias sienta a su jefe de Gabinete y a la ministra de Trabajo

Foto: La ministra portavoz, María Jesús Montero, con Iván Redondo y Félix Bolaños, el pasado 30 de diciembre, en el Congreso. (EFE)
La ministra portavoz, María Jesús Montero, con Iván Redondo y Félix Bolaños, el pasado 30 de diciembre, en el Congreso. (EFE)

España entra en una nueva fase en la lucha contra el coronavirus y Pedro Sánchez renueva el equipo encargado de monitorizar a diario la evolución de la pandemia. A partir de este miércoles, aprobado ya el plan de desescalada que pilotará el Ejecutivo central, quienes se sentarán a su lado serán otros actores. Se incorpora al comité de gestión otra ministra, Yolanda Díaz, titular de Trabajo y miembro de Unidas Podemos, junto con los hombres de mayor confianza del presidente, Iván Redondo, su director de Gabinete, y el secretario general de la Presidencia del Gobierno, Félix Bolaños. Pablo Iglesias, que ya se había incorporado —junto a los otros tres vicepresidentes— a las convocatorias diarias, suma a otra persona muy próxima, además de Díaz: su responsable de Gabinete, Julio Rodríguez. También se añade el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver. Ganan peso y relieve, en consecuencia, el círculo más estrecho de la Moncloa del líder socialista y también dos piezas importantes del universo morado y muy cercanas a él. El gabinete de crisis tendrá un cariz mucho más político que el actual. En cambio, la vicepresidenta cuarta, Teresa Ribera, coordinadora de todos los papeles que han servido para producir el fin gradual del confinamiento, pierde algo de relieve.

Fuentes oficiales de la Moncloa informaron este martes, antes de la comparecencia de Sánchez posterior al largo Consejo de Ministros diseñado para explicar el 'Plan para la transición hacia una nueva normalidad' [aquí en PDF], que desde este miércoles el comité técnico de gestión del coronavirus se transforma en el comité técnico para la desescalada.

Ese gabinete de crisis, ahora reorientado, sigue estando presidido por Sánchez. Se seguirán sentando con él los cuatro vicepresidentesCarmen Calvo (aún convaleciente de su covid-19, pero ya negativo), Pablo Iglesias, Nadia Calviño y Teresa Ribera—, los cuatro ministros que, durante el estado de alarma, son autoridades competentes delegadas —Salvador Illa (Sanidad), Margarita Robles (Defensa), Fernando Grande-Marlaska (Interior) y José Luis Ábalos (Transportes)—, la titular de Hacienda y portavoz, María Jesús Montero, y el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), el doctor Fernando Simón. Hasta ahí, sin cambios.

En el gabinete de crisis diario presidido por Sánchez ya se sentaban los cuatro vicepresidentes, la ministra Montero y el doctor Fernando Simón


Pero a partir de ahora, a estas reuniones diarias se incorporan esas cinco figuras. De un lado, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, uno de los miembros del sector morado del Ejecutivo con mayor proyección y clave en una fase en la que la prioridad será la reconstrucción económica y social. De otro, quienes son pilares para Sánchez (Iván Redondo y Félix Bolaños, directores de orquesta del engranaje de la Moncloa, cada vez con mayor poder) y para Iglesias (el exJemad Julio Rodríguez). Se suma otro alto cargo con proyección pública creciente en los últimos dos meses, Miguel Ángel Oliver, secretario de Estado de Comunicación y encargado de dirigir las comparecencias en la Moncloa de técnicos, ministros y presidente (más de 100 desde la declaración del estado de alarma). A su vez, el peso del director de Gabinete del Ejecutivo no ha dejado de crecer desde que el líder socialista aterrizara en el Ejecutivo. Su presencia y la de Rodríguez en un órgano de crisis más político ya fue avanzada por este periódico el pasado 9 de abril.

Ribera, Laya, Escrivá, Muñiz...

Ribera llevaba dirigiendo desde hace aproximadamente un mes un grupo que estaba preparando la desescalada, por encargo del presidente. En ese órgano, sobre el que la Moncloa ha guardado un gran secretismo, y como ya avanzó también este diario, la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, estaba acompañada por los titulares de Sanidad, Salvador Illa; Exteriores, Arancha González Laya, e Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, además de expertos, científicos y altos cargos como el propio Félix Bolaños y el secretario de Estado de España Global, Manuel Muñiz, que hasta su entrada en el Ejecutivo era directivo del Instituto de Empresa. Ese comité de transición es el que ha estado diseñando el plan que este martes aprobó el Consejo de Ministros y cuyo nacimiento aceleró Sánchez el pasado sábado para intentar sacudirse la presión de las comunidades autónomas que pedían una salida gradual del confinamiento al reflejar una buena evolución de la pandemia.

En el comité habrá un mayor peso del PSOE: 12 representantes de la 'cuota Sánchez' por solo tres del socio menor (Iglesias, Díaz y el exJemad)

Ese órgano trabajaba en segundo plano porque la prioridad era doblegar la curva de contagios. El protagonismo recaía en el comité de gestión técnica del coronavirus, en el que además de los cuatro vicepresidentes, Montero y Simón se sentaban los responsables operativos de Policía y Guardia Civil, el actual Jemad, Miguel Ángel Villarroya, y la secretaria general de Transportes, María José Rallo.

Sánchez monta un equipo para pilotar la transición y suma a Díaz, Redondo y Bolaños

"Cuadro de mandos" único: el Gobierno

Pero ahora la presión sanitaria es mucho menor y España inicia la desescalada "gradual, asimétrica y coordinada", como dijo el presidente, y que se comenzará a aplicar a partir del 10 de mayo, tomando como base la provincia. Se camina hacia "una nueva normalidad y en consecuencia los portavoces lógicamente tienen que ser necesariamente otros", justificó el jefe del Ejecutivo el sábado cuando se le preguntó por qué desaparecían los mandos de Defensa e Interior de las ruedas de prensa técnicas diarias.

El presidente ya defendió que la descompresión, que será "gradual y asimétrica", se pilotará desde el Ejecutivo, en "coordinación" con las CCAA

Los segundos niveles de los ministerios de Estado y de Transportes dejan paso ahora, en consecuencia, a personas de la máxima confianza de los líderes del Gobierno de coalición. En todo caso, la presencia del PSOE en ese gabinete de crisis diario es abrumadora: 12 altos cargos de cuota socialista (Sánchez, Calvo, Calviño, Ribera, Illa, Robles, Marlaska, Ábalos, Montero, Redondo, Bolaños y Oliver) por tres de Unidas Podemos (Iglesias, Díaz y Rodríguez, Jemad de la ya fallecida Carme Chacón como ministra de Defensa).

Los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska (i); Transportes, José Luis Ábalos (c); Trabajo, Yolanda Díaz (d), y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias (de espaldas), el pasado 20 de febrero en el Congreso. (EFE)
Los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska (i); Transportes, José Luis Ábalos (c); Trabajo, Yolanda Díaz (d), y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias (de espaldas), el pasado 20 de febrero en el Congreso. (EFE)

Sánchez ya insistió el sábado en rueda de prensa telemática, y el domingo ante los presidentes autonómicos, que será el Gobierno el que dirija el proceso de reapertura. Será un "cuadro de mandos integral", único aunque "coordinado" con las CCAA, el que "permitirá evaluar cada cierto tiempo esa gradualidad, la asimetría entre los distintos territorios y las fases que se van a ir poniendo en marcha".

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