DATOS DE DESPLAZADOS EN MARZO

Más de 5.200 madrileños acuden a la sanidad valenciana y manchega en pleno coronavirus

El Confidencial accede a los registros de desplazados de marzo en Valencia y Castilla-La Mancha. Los residentes de Madrid son los que más se han movido en pleno pico de la infección

Foto: Un control policial en la M-30, en la salida de la A-1, en Madrid. (EFE)
Un control policial en la M-30, en la salida de la A-1, en Madrid. (EFE)
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Más de 5.200 personas con residencia en Madrid buscaron atención médica en hospitales o centros de salud de la Comunidad Valenciana y de Castilla-La Mancha durante este mes de marzo, con la crisis sanitaria del coronavirus en plena fase expansiva y pese a las sucesivas medidas de paralización de la actividad y confinamiento lanzadas por las administraciones públicas. En concreto, 2.782 personas se inscribieron como desplazadas en el sistema de salud valenciano desde el 1 de marzo hasta la semana pasada, y otras 2.431 hicieron lo mismo en el manchego desde el 11 de marzo, cuando comenzaban a aplicarse medidas restrictivas en el territorio madrileño, según datos de registros internos a los que tuvo acceso El Confidencial.

El éxodo de residentes de la capital de España hacia apartamentos o segundas residencias en autonomías vecinas o de costa o sus ciudades y pueblos de origen ha sido cuestionado por alcaldes y dirigentes autonómicos. Los datos de los registros sanitarios revelan que, efectivamente, han sido muchos más los desplazados madrileños que los de otras regiones, coincidiendo con que la pandemia se ha cebado especialmente con la capital de España. El Gobierno autonómico de Isabel Díaz Ayuso cerró colegios, institutos y universidades el pasado 10 de marzo y empezó a recomendar el uso del teletrabajo en las empresas. En esas fechas, apenas había en España 1.200 casos. Pero la mitad de ellos se había diagnosticado en territorio madrileño, con 16 fallecidos.

Esos días, miles de residentes abandonaron su domicilio habitual en la ciudad y su entorno metropolitano con destino a otros lugares de España. El sábado 14 de marzo fue cuando Pedro Sánchez reunió al Consejo de Ministros para decretar el estado de alarma, que entró en vigor el domingo e instauró las primeras limitaciones drásticas en movilidad de las personas, aunque para el conjunto de España, no con un cierre específico de Madrid. Los registros de desplazados revelan que no solamente cambiaron de domicilio, sino que acudieron a hospitales y centros de salud para recibir atención, probablemente muchos de ellos con síntomas de coronavirus. Al no tener tarjeta sanitaria valenciana o manchega, fueron registrados como desplazados en los sistemas informáticos.

El éxodo madrileño generó fuertes críticas de dirigentes como el presidente de Murcia, Fernando López Miras, que llegó a decretar antes del estado de alarma el confinamiento, aunque sin competencias reales para ello, en varias poblaciones del Mar Menor tras el ingreso hospitalario de urgencia y en la UCI de un hombre de 88 años que había viajado en tren desde Madrid hasta Murcia. "No todos han demostrado una conducta sensata y responsable. Lo que eran llamadas al sentido común y a la responsabilidad ahora se tiene que convertir en medidas más drásticas", dijo sobre la orden de permanecer en casa lanzada el 13 de marzo, un día antes de la reunión del Gobierno de Sánchez.

Un residente de Madrid pide por Twitter ser atendido por el sistema de Castilla-La Mancha.
Un residente de Madrid pide por Twitter ser atendido por el sistema de Castilla-La Mancha.

Más contenido ha sido el Ejecutivo de Ximo Puig en sus declaraciones, para evitar lanzar un mensaje de rechazo o insolidaridad hacia una comunidad que nutre de decenas de miles de turistas los hoteles y apartamentos valencianos en los periodos vacacionales. También ha habido casos de personas que viven y trabajan en Madrid pero han regresado a sus localidades de origen o su domicilio paterno. El baile de números y la resistencia de la 'consellera' de Sanidad, Ana Barceló, a detallar el origen de los infectados y los casos por departamentos de salud (solo ofrece datos por provincias) impiden conocer la incidencia de los desplazados en los contagios. Pero haberla la ha habido, como revelan los datos a los que tuvo acceso El Confidencial.

Con 2.782 inscripciones desde que se inició el mes, los madrileños son el colectivo sin tarjeta del sistema sanitario valenciano que más consultas médicas ha hecho en marzo en centros de salud y hospitales de la Comunidad Valenciana, por encima de ciudadanos de territorios vecinos como Cataluña (1.293), Castilla-La Mancha (1.662) o Murcia (1.001). También se han registrado 1.285 consultas de personas con tarjeta sanitaria andaluza. Los registros también revelan 623 consultas médicas de desplazados del País Vasco, una cifra bastante elevada para un territorio tan alejado del valenciano. Pero puede tener también explicación en que muchos residentes vascos tienen segunda residencia en destinos turísticos como Benidorm y las costas alicantina, valenciana o castellonense. Euskadi, junto a Madrid, fue el principal foco de contagios en las primeras dos semanas de marzo.

La diferencia entre desplazados madrileños y de otras autonomías también es muy notable en el caso manchego. Entre el 11 y el 30 de marzo tramitaron la inscripción sanitaria 2.431 personas, frente a las 990 de todo el mes de febrero. Muy por detrás aparecen los residentes en la Comunidad Valenciana (260) y en Andalucía (103), ambas autonomías vecinas como Madrid.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, informó la semana pasada de que su servicio de salud expide cerca de 300 tarjetas sanitarias diarias a ciudadanos desplazados de Madrid "que vienen a sus segundas residencias o a casa de los abuelos". No obstante, quiso dejar claro que esa afirmación no era "un reproche", sino una prueba de que el sistema manchego estaba colaborando con la red asistencial madrileña porque, si no, el desbordamiento "sería mayor".

Castilla-La Mancha es la autonomía con más problemas de saturación en sus camas UCI, según el recuento publicado este domingo por El Confidencial. De hecho, sus casos de ingresos graves (299) ya superan la disponibilidad de camas específicas (168). La Comunidad Valenciana, que acumula 336 pacientes ingresados en UCI, estaba ayer al 40% de capacidad, según el recuento de El Confidencial, que asigna 771 camas. La 'consellera' de Sanidad lleva varios días evitando informar de cuántas unidades de cuidados intensivos tiene la red valenciana, escudándose en que es un dato muy "variable". No obstante, este lunes, al volver a ser preguntada, afirmó que el porcentaje de ocupación estaba en el 63%.

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