COMPARECENCIA TRAS EL CONSEJO VIRTUAL

Sánchez amplía restricciones y hará los PGE de "reconstrucción" cuando pase la crisis

El Gobierno retoca el decreto de alarma para incluir más limitaciones y autorizar a Illa a cerrar más espacios. El presidente avanza que las cuentas públicas tendrán a la fuerza otro carácter

Foto: Pedro Sánchez preside la reunión por videoconferencia del Consejo de Ministros, con algunos de los miembros del Gabinete presentes en el búnker de la Moncloa, este 17 de marzo. (EFE)
Pedro Sánchez preside la reunión por videoconferencia del Consejo de Ministros, con algunos de los miembros del Gabinete presentes en el búnker de la Moncloa, este 17 de marzo. (EFE)

El Gobierno de Pedro Sánchez no solo aprobó este martes un importante plan de choque con medidas económicas que supondrán una movilización "colosal" de recursos, de hasta 200.000 millones de euros, cerca de un 20% del PIB del país, para mitigar el fortísimo impacto que está ya generando la lucha contra el coronavirus. El Ejecutivo sacó adelante una modificación del real decreto de alarma, publicado el pasado sábado, para restringir más los movimientos de los ciudadanos y aplanar una curva de contagios que sigue creciendo imparable. Se extiende la prohibición de circulación a las playas y ya queda sobre el papel que las peluquerías solo podrán prestar servicios a domicilio para los más vulnerables. Y quizá lleguen nuevas medidas porque el combate contra el patógeno será largo. Y "duro", muy duro para todos. Pero España, cree el Ejecutivo, "resistirá" el embate, y cuando eso suceda será el momento de presentar unos Presupuestos de "reconstrucción".

El presidente compareció este martes, sobre las 15:30, tras el primer Consejo de Ministros virtual de la historia de España. Se celebró desde el búnker de la Moncloa, el Departamento de Seguridad Nacional (DSN). Sánchez estuvo acompañado, de manera presencial, por la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, por los cuatro ministros con competencias delegadas por el estado de alarma —Salvador Illa (Sanidad), Margarita Robles (Defensa), Fernando Grande-Marlaska (Interior) y José Luis Ábalos (Transportes)— y por la portavoz del Ejecutivo y titular de Hacienda, María Jesús Montero. Los demás miembros del Gabinete participaron por videoconferencia, siguiéndose "las máximas exigencias de seguridad establecidas por el DSN".

Sánchez hiló un discurso oscuro [aquí en PDF], angustioso y a la vez comprensivo con los ciudadanos/espectadores. Intentando transmitir aplomo, presentó un escenario devastador e incierto para las próximas semanas, meses. "Todos los países, unos antes, otros después, estamos dando pasos en un camino plagado de sombras y contando con muy pocas certezas". Hizo hincapié, eso sí, en que la crisis será "coyuntural", "temporal", y así deben concebirla ciudadanos, agentes económicos y administraciones para evitar que el país colapse y se produzca una ola de despidos masiva e inasumible. Buscó trasladar la certidumbre de que el Estado no dejará "a nadie atrás", y mucho menos a los más vulnerables, pero cada uno debe poner de su parte. También, desde luego, cada español. El objetivo es que "la caída venga seguida de una recuperación económica y no de un estancamiento". Que la salida de la emergencia sea en forma de V (con rebote), y no de L.

Se movilizarán 200.000 millones: 117.000 desde el Estado y 83.000 desde el sector privado. El presidente augura días y semanas "duros"


Porque esa "movilización colosal de recursos públicos" —200.000 millones de euros, 117.000 públicos y el resto privados [todas las medidas aquí en PDF]— necesita el "apoyo suplementario" de la sociedad civil". Todos, dijo, deben "facilitar la adaptación a este periodo difícil". Y para ello el Consejo de Ministros aprobó una modificación del real decreto de alarma del sábado pasado, para endurecerlo. Así, se limitará la libertad de circulación de personas no solo a las vías de uso público, sino también a otros espacios comunes, como las playas. También las pocas actividades permitidas —comprar bienes de primera necesidad (alimentos, medicamentos, productos de higiene, ópticos u ortopédicos), trabajar, desplazarse a centros sanitarios o a entidades financieras, sacar a pasear las mascotas...— deberán hacerse "de manera individual", salvo en los casos en los que se acompañe a personas con discapacidad, menores o mayores o haya una causa "debidamente justificada".

Sánchez amplía restricciones y hará los PGE de "reconstrucción" cuando pase la crisis

"En 15 días reevaluaremos la situación"

Se podrán abrir centros veterinarios, pero las peluquerías solo podrán prestar servicio a domicilio, como ya acordó Sánchez el domingo con los presidentes autonómicos. "Y dentro de las actividades permitidas, la autoridad competente [el Gobierno de España] podrá suspender cualquiera de ellas que pueda suponer un riesgo de contagio por las condiciones específicas en las que se esté desarrollando". Por último, se habilita al Ministerio de Sanidad, que dirige Salvador Illa, para "modificar, ampliar o restringir las actividades permitidas, de manera que pueda responderse con rapidez y eficacia a situaciones no previstas en el decreto".

Se remarca que no se podrá ir a playas y que las salidas excepcionales de casa habrán de ser siempre individuales. La alarma puede alargarse

Los cambios en el decreto de alarma, por tanto, vienen a dejar aún más claro qué se puede y qué no se puede hacer. El veto a la circulación en las playas lo enunció Sánchez en su comparecencia del sábado, pero no estaba escrito expresamente en el texto y se habían observado incumplimientos. Asimismo, se remarca que las salidas autorizadas, en todos los casos, habrán de ser individuales. Respecto al confinamiento de Cataluña, como le pide reiteradamente Quim Torra, insistió en sus argumentos para descartarlo por ahora: "El virus no responde a fronteras, no responde a territorios. Está en todos y cada uno de nosotros". Son los ciudadanos quienes lo transmiten y quienes pueden frenar su propagación, de forma que es "muy importante" que todos extremen las medidas (aislamiento total, higiene y distanciamiento social).

Además, Sánchez abrió la puerta, como ya hiciera ayer Ábalos, a una prórroga de este periodo excepcional después de los 15 días iniciales. "Nuestro ánimo —dijo primero— es que el estado de alarma dure lo menos posible, porque eso significará que recuperamos pronto nuestra normalidad, nuestra cotidianeidad y que volvemos a nuestros quehaceres diarios, sean los que sean". Pero después reconoció que la ampliación es posible. "Son 15 días y en 15 días, reevaluaremos la situación. Lo que sí puedo garantizar a la sociedad española es que la decisión que tomemos estará avalada por los criterios científicos y de los profesionales. Y tendrá ante todo una consideración que será la defensa de la salud pública de los españoles". Es decir, que no se levantarán las restricciones antes de tiempo.

El presidente, si necesita una prórroga del estado de alarma, habrá de conseguir la autorización del Congreso, como impone el artículo 116 de la Constitución. Precisamente el jefe del Ejecutivo comparece este miércoles ante un imponente salón de plenos prácticamente vacío para dar cuenta de la aprobación del real decreto. La previsión es que sea en otra sesión, a finales de marzo, cuando se debata esa ampliación del periodo excepcional.

Una fase "trascendental"

Sánchez apuntó que España se adentra en una fase "trascendental" en la batalla contra el virus, en la que quedan por delante días y semanas "muy duros" en los que puede asaltar a los ciudadanos la "preocupación, la confusión o la incertidumbre". Pero así están los estados, porque la crisis sanitaria, económica y social tiene "dimensiones desconocidas" y todos los países afrontan una "durísima prueba" frente a una situación que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no tiene "precedentes".

Sánchez reconoce que, como no hay un "manual infalible", caben "errores". "Tiempo habrá para evaluar con cabeza fría y sacar lecciones", avisa

"Nadie posee un manual de instrucciones infalible para dar con las respuestas a cada nueva situación que va surgiendo —avisó—. Contamos, eso sí, con el saber de los expertos internacionales, nacionales y autonómicos", con el buen hacer de la "comunidad científica y sanitaria", y con la "entrega" de los profesionales sanitarios, de policías y guardias civiles, de los mitares, a los que reconoció su labor. "Y contamos con la voluntad de la mayoría de los ciudadanos de vencer esta batalla y de actuar para eso con responsabilidad y disciplina social". El presidente se mostró satisfecho con el comportamiento de los ciudadanos. "Sin duda alguna". "Creo que el pueblo español es un pueblo ejemplar, comprometido, dispuesto a atender y entender cuáles son las recomendaciones que trasladamos los poderes públicos. Recomendaciones que soy muy consciente de que son muy duras, son muy difíciles, que van a ser muy largas en el tiempo, pero que son necesarias para atajar cuanto antes los contagios"

Sánchez amplía restricciones y hará los PGE de "reconstrucción" cuando pase la crisis

Después, el presidente enlazó con una suerte de petición de disculpas. Porque, "como no existen certezas absolutas, como no hay un manual infalible, caben errores". "Todos los países los han cometido y al concluir esta batalla los examinaremos y aprenderemos de ellos [...]. Debemos actuar así, y así estamos tratando de hacerlo todas las administraciones, en base al criterio de los expertos y científicos y en base a la buena fe. Tiempo habrá para evaluar con cabeza fría y con visión de conjunto esta emergencia para sacar lecciones y que no vuelva a ocurrir". La primera "lección", vista en los aplausos a médicos y enfermeros cada día desde los balcones de toda España, es que ha de "reforzarse" el Sistema Nacional de Salud. No precisó cuáles eran, a su juicio, los posibles "errores" cometidos con su gestión, aunque la oposición le ha reprochado una cierta tardanza y el que autorizara las movilizaciones del Día de la Mujer y el congreso de Vox en el Palacio Vistalegre.

Para recuperar "el vigor económico y social"

¿Y qué pasa con los Presupuestos del Estado? Sánchez señaló que sí, que el Gobierno los necesita. Unos PGE de "emergencia" pero sobre todo de "reconstrucción social y económica". Y habrán de hacerse con unas previsiones económicas que, "lógicamente", no se tienen porque ningún organismo internacional es capaz de evaluar el verdadero impacto del Covid-19, en términos de PIB, de destrucción de emplo. El Ejecutivo, aseguró el presidente, quiere presentar esos PGE "de reconstrucción", pero cuando se haya "vencido definitivamente al virus". Unas cuentas que "olviden" la pandemia y miren al futuro e impliquen "recuperar el vigor económico y social" de España.

El Gobierno intentará pactar los PGE "con todas" las fuerzas porque las "consecuencias" de la crisis van a implicar un "sobreesfuerzo presupuestario"

Sánchez aseguró que intentará "pactar" esos PGE "con todas las fuerzas políticas". Porque las "consecuencias" de la crisis van a implicar un "sobreesfuerzo presupuestario para revitalizar y recuperar" el tejido social y productivo del país. Lo que no aclaró el líder socialista es si ya mira las cuentas de 2020 o las de 2021, pero de sus palabras se desprendía, como ya adelantó este periódico, que está pensando en los del año próximo. No habría tiempo material para redactar los de 2020, ya que su tramitación consume tres meses y el tope máximo para llevarlos al Congreso que dibujó Hacienda era mayo, y para entonces España puede estar aún saliendo de la crisis sanitaria.

Sánchez amplía restricciones y hará los PGE de "reconstrucción" cuando pase la crisis

Sánchez, pese al pesimismo y la gravedad máxima que teñía su intervención —aún más revestida de dramatismo por el plano corto empleado por la realización televisiva de la Moncloa y por la manifestación física del cansancio y tensión acumulados—, intentó abrir una ventana a la esperanza. Hay que "mantener la calma", subrayó, tener "mucha paciencia", y "responsabilizarse". "Aunque nos abrumen las cifras de contagios que lo hacen, resistiremos. Aunque nos preocupe el impacto económico que sin duda nos preocupa y nos ocupa, resistiremos. Aunque nos cueste mantener la moral en pie, resistiremos. Unidos, resistiremos los golpes de la pandemia, jamás nos rendiremos y venceremos", hilvanó, imprimiendo un tono épico a su alocución.

Necesario que el Consejo fuera largo

El Estado, insistió, estará a la altura. Ya venía afirmando que el Ejecutivo estaba dispuesto a hacer "todo lo que haga falta" para abordar esta crisis. Este martes lo repitió, tras anunció esa movilización de hasta 200.000 millones de euros. "Se trata de un esfuerzo enorme, decidido, que responde a la magnitud del desafío social y económico al que nos enfrentamos y también responde al compromiso del Gobierno de España con todos y cada uno de los ciudadanos. No vamos a escatimar ningún esfuerzo. Ninguno. Nadie se va quedar atrás", reiteró como consigna. El presidente puso en valor no solo las ayudas a familias y empresas, sino también los 30 millones que se destinarán a dotar al Consejo Superior de Investigaciones Científicas y al Instituto de Salud Carlos III de los recursos necesarios para investigar una vacuna o una cura para el Covid-19.

"Se trata de un esfuerzo enorme, decidido [...]. No vamos a escatimar ningún esfuerzo. Ninguno. Nadie se va quedar atrás", subraya el presidente

El líder socialista salió también al paso de las discrepancias con Unidas Podemos, que se manifestaron por la larga duración, siete horas, del Consejo de Ministros del pasado sábado. Era "necesario" que fuera largo, que durara "horas". Porque es un "órgano colegiado", porque el Gobierno, por primera vez en la historia democrática reciente, está formado por dos partidos y porque el día 14 el Gabinete tuvo que discutir un estado de alarma de una "envergadura" no conocida hasta ahora. "Me gustaría hacer esa pedagogía. Es importante que haya deliberación. Estamos hablando de la protección de la salud, pero también del ejercicio de libertades y derechos fundamentales". "Las discrepancias, los debates, son necesarios cuando estamos actuando en horas críticas", remachó. Y defendió que el Estado "ha actuado" para vencer al Covid-19 "desde el primer minuto", desde los ayuntamientos y diputaciones hasta el Ejecutivo central.

Un paseo de la Castellana, en Madrid, prácticamente desértico este 17 de marzo, en el segundo día laborable con la alarma en vigor. (EFE)
Un paseo de la Castellana, en Madrid, prácticamente desértico este 17 de marzo, en el segundo día laborable con la alarma en vigor. (EFE)

España ya está en modo alarma y tiene listo un plan que choque que alivió a empresarios y sindicatos y alivió las bolsas. Pero la duda persiste. Cuánto tiempo durará la cuarentena obligada, qué impacto tendrá el combate contra el coronavirus. Y si la batería de medidas, sanitarias y económicas, serán suficientes para batir a un enemigo que, en palabras de Sánchez, no es que esté a las puertas, es que "penetró hace ya tiempo en la ciudad". "Y ahora la muralla para contenerlo —concluyó el presidente— está en todo aquello que hemos puesto en pie como país, como comunidad".

China envía material sanitario a España

Poco antes de la rueda de prensa telemática de este martes, Pedro Sánchez conversó con el presidente chino, Xi Jinping, sobre la evolución del coronavirus. Una llamada, informaba la Moncloa, que se suma a las charlas que el presidente está manteniendo estos días con mandatarios y responsables internacionales. El lunes, de hecho, había hablado con el príncipe heredero de Arabia Saudí y presidente de turno del G20, Mohammad Bin Salman, y con el director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus

En su comparecencia, los periodistas preguntaron a Sánchez si había pedido a Xi el envío de material sanitario. El jefe del Ejecutivo respondió que sí. "Se ha hecho y ya lo hicimos hace una semana", admitió. 

Por la tarde, el Ministerio de Sanidad informó de que ya ha iniciado el reparto de más de un millón de mascarillas quirúrgicas entre las comunidades autónomas. Madrid es la que va a recibir más por tratarse de la región con más número de positivos (en torno a 5.000). 

También por la tarde llegó al aeropuerto de Zaragoza un avión de carga procedente de Shanghái (China) con 500.000 mascarillas que han sido donadas y que serán repartidas en las próximas horas, según Sanidad. Entre este lunes y martes se han distribuido otras partidas que, en total, suman 546.000 mascarillas más. 

El ministerio que dirige Salvador Illa mantiene en activo una "compra centralizada de todo tipo de material sanitario" para hacer frente a la lucha contra el coronavirus. 

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