El PP marca distancias con Abascal

Casado, entre la denuncia del populismo de derechas y la competencia con Abascal

El PP se fija el reto presentarse como alternativa única a un Ejecutivo que teme será radical de izquierdas y evitar el protagonismo de la competencia de Abascal desde el otro extremo

Foto: Angela Merkel y Pablo Casado hablan durante el congreso del partido alemán CDU. (EFE)
Angela Merkel y Pablo Casado hablan durante el congreso del partido alemán CDU. (EFE)

A la espera de que Pedro Sánchez haga realidad su apuesta por un Gobierno con Pablo Iglesias gracias a la abstención de ERC, Pablo Casado se prepara para recolocarse desde la oposición con un centro libre de Ciudadanos, pero con la competencia de Vox en el otro extremo. El presidente de los populares españoles ha dado ante el PP europeo, en Zagreb, su primer discurso en contra de la nueva derecha emergente al mismo tiempo que ordenaba a los suyos no caer en la trampa del PSOE y Podemos para dar más protagonismo a Santiago Abascal en el Congreso por la vía de vetar su acceso a los cargos de la Cámara.

Es el reto que tiene por delante el PP en la legislatura que empieza: enfrentarse a un Ejecutivo que se teme sea el más radical de izquierdas conocido en la democracia, al menos en el terreno ideológico o doctrinario, y presentarse como alternativa única de gobierno pese a esa competencia, también radical, que se planteará desde la derecha.

Casado aprovechó su presencia en el congreso del club que agrupa a los mandatarios y jefes de la oposición del grueso del centro derecha europeo, democristianos, liberales y conservadores, para celebrar el 30 aniversario del derribo del muro de Berlín y para denunciar las nuevas amenazas para la UE: los muros del nacionalismo, el proteccionismo y el populismo.

En el mismo discurso en el que incluyó la denuncia del "independentismo xenófobo" catalán, el presidente del PP cargó, sin nombrar a Vox en ningún momento, contra los ingredientes que caracterizan al movimiento que encabeza Abascal. Frente al populismo de izquierda y derecha que en riesgo los fundamentos de la UE defendió que no cabe "disfrazarse de populista" porque ante "las soluciones fáciles para problemas complejos no podemos doblar la apuesta".

En concreto, Casado se refirió a la "ideología de género" de la que los populistas de derechas reniegan mientras que los socialistas intentan imponer la teoría de que es la izquierda quién más ha luchado por la igualdad. Entre ambos extremos, animó al centro derecha a no admitir lecciones a la hora de defender los derechos y las oportunidades de las mujeres. Lo hacía ante un partido, el PPE, que cuenta con la primera presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; con la primera canciller de Alemania, Angela Merkel, y que tuvo con la española Loyola de Palacio su primera vicepresidenta en la CE.

Casado se refirió a la "ideología de género" de la que Vox reniega mientras que los socialistas alardean de que la izquierda es la lucha por la igualdad

El sucesor de Mariano Rajoy también marcó distancias con la obsesión de la extrema derecha contra los emigrantes. "El problema que encara Europa no es racial, es un problema de pobreza y no hay muro suficientemente alto para impedir que 1.400 millones de africanos quieran tener una vida mejor", advirtió. Y por eso insistió en que los partidos del PPE deben decir a los populistas "que además de proteger nuestras fronteras y además de garantizar que nuestras fuerzas policiales y militares preserven nuestra identidad territorial y nuestro Estado del bienestar", Europa tiene que desarrollar lo que Casado llama un 'plan Marshall' para África.

También se refirió Casado al "debate arancelario, proteccionista e incluso autárquico" que han abierto algunas fuerzas políticas representadas en el Parlamento Europeo. Abascal lo hizo en la última campaña electoral con un llamamiento al proteccionismo frente al libre comercio y la unidad de mercado que ha supuesto el progreso de la UE desde su nacimiento.

Antonio Lopez-Isturiz (i), secretario del PPE, Donald Tusk (c) y Pablo Casado en un momento del congreso. (Reuters)
Antonio Lopez-Isturiz (i), secretario del PPE, Donald Tusk (c) y Pablo Casado en un momento del congreso. (Reuters)

Frente a esa involución, el presidente del PP sostuvo que "lejos de intentar defendernos poniendo más barreras luchando en guerras arancelarias, debemos convencer a las otras potencias mundiales de que el libre comercio es la única fórmula por la cual se puede garantizar la prosperidad económica y por tanto la sostenibilidad del Estado del bienestar".

Remarcadas las distancias con Vox, en la dirección del Partido Popular tienen muy claro que deben hacer equilibrios a partir de ahora para no chocar directamente con Abascal y sus portavoces, dispuestos a tener todo el protagonismo posible frente a un previsible Gobierno PSOE-Podemos volcado en el debate más ideológico. Pero al mismo tiempo necesitan atraerse a los votantes de Vox, la mayoría procedentes del propio PP, con argumentos y propuestas razonables ajenas al populismo de su competencia.

Es lo que Cayetana Álvarez de Toledo califica de "ficciones políticas" propias de Abascal, como la idea de derogar las autonomías o sus propuestas contra los inmigrantes, a la espera de ver cómo evoluciona su antiguo compañero de partido, si hacia el 'lepenismo' para captar votos entre las bases de la izquierda o hacia el constitucionalismo convencional y de centro derecha de sus orígenes captable en un futuro para la fórmula de España Suma.

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