TRAS EL COMUNICADO DE LA ZARZUELA

Sánchez culpa a UP, PP y Cs de su fracaso: "Lo intenté todo. Nos lo han hecho imposible"

El presidente responsabiliza a derecha e izquierda de que España acuda a elecciones el 10-N. Y llama a los españoles a hablar aún "más claro" para darle una mayoría más amplia en las urnas

Foto: El rey Felipe VI recibe en audiencia a Pedro Sánchez, este 17 de septiembre en la Zarzuela. (EFE)
El rey Felipe VI recibe en audiencia a Pedro Sánchez, este 17 de septiembre en la Zarzuela. (EFE)

"Ha sido imposible cumplir con el mandato electoral. Lo he intentado por todos los medios, pero nos lo han hecho imposible. He procurado conformar un Gobierno para España, un Gobierno no cualquier Gobierno, sino el que a mi juicio necesita España ante los desafíos que tenemos por delante. Un Gobierno moderado, sin frentismos, desde el acuerdo, para una mayoría social, con vocación de transformación y de acuerdo en las grandes reformas". Pedro Sánchez defendía así su relato. Su explicación de por qué España vuelve a las urnas el 10 de noviembre tras haber fracasado en su investidura como presidente del Gobierno. El reparto de las culpas a izquierda —a Unidas Podemos, por haber impedido "por cuarta vez" la formación de un Ejecutivo liderado por el PSOE— y a derecha —a PP y Cs, por no haberle dado su abstención para no depender de las fuerzas soberanistas—. Pero también ya avanzaba los carriles de la campaña que empieza ya: demanda de los españoles que hablen "más claro". Que den una mayoría parlamentaria más sólida al PSOE para que se pueda armar un Gobierno "estable" y "coherente".

Eran las primeras palabras de Sánchez tras la decisión del Rey de no promover ningún candidato a la investidura, a la vista del bloqueo. Una comparecencia que arrancaba a las 21 horas en la Moncloa. Todo tras unas últimas horas frenéticas, de aleteo de los partidos para llegar al mismo punto, el atasco, el desencuentro. Lo que descuadró el escenario fue el último gesto de Albert Rivera, "maniobra electoral" para los socialistas: ofrecer una abstención conjunta de Ciudadanos y PP a cambio de tres condiciones, que los socialistas consideraban ya cumplidas, por lo que entendían que no había "obstáculo" para que ambas formaciones permitiesen la investidura del presidente en funciones.

[Consulte aquí en PDF la intervención inicial de Pedro Sánchez en la Moncloa]

Sánchez respondió a la petición "urgente" de reunión del jefe de los naranjas con una ronda de contactos telefónicos con los líderes de los tres grandes partidos para conocer su decisión "final". Pablo Iglesias no se movió de la abstención porque el presidente no admitía la coalición, Pablo Casado mantuvo el no y Albert Rivera calificó de "tomadura de pelo" la carta de respuesta que le había remitido Sánchez con las "garantías" de que sus premisas ya estaban cumplidas por el PSOE. El suspense se mantuvo hasta el final, pero ocurrió lo previsto: que el monarca no postulaba a ningún candidato a la investidura, así que el país se dirige a elecciones el 10 de noviembre.

"Iglesias va camino de récord. Nunca ha habido un partido de izquierdas que vete cuatro veces la formación de un Gobierno del PSOE", ataca


Y si España está abocada a unas nuevas urnas, subrayó el presidente, no será por él. "Lo hemos intentado todo", reiteró durante su breve rueda de prensa en la Moncloa, convertida en una suerte de mitin encubierto de precampaña. Recordó que había ofrecido hasta "cinco fórmulas" de entendimiento con Unidas Podemos, desde un Gobierno en solitario hasta uno basado en un acuerdo programático, pasando por la coalición que planteó en julio y que Pablo Iglesias rechazó. "A todas dijo que no", se quejó. Incluso "descalificó" los ministerios que el PSOE puso sobre la mesa (Igualdad, Sanidad y Vivienda, además de una vicepresidencia social), porque las políticas bajo su responsabilidad eran "accesorias". "Iglesias va camino de récord. Nunca ha habido un partido de izquierdas que vete cuatro veces la formación de un Gobierno liderado por el PSOE", atacó una y otra vez, retrotrayéndose a la imagen de la investidura fallida de 2016 y a la de 2019.

"Proteger a España"

Pero no solo UP es culpable, a juicio del presidente, de la repetición electoral. Las derechas "han bloqueado" su investidura aun a sabiendas de que no había "alternativa", empujándole a buscar la abstención de las fuerzas independentistas para luego acusarle de caer en sus brazos. El problema ha estribado, siguió, en que ninguna de las tres grandes fuerzas "asumió" los resultados de los ciudadanos en las generales del 28 de abril y en las autonómicas, municipales y europeas del 26 de mayo, en las que el PSOE ganó con amplitud.

"El 10-N tenemos una oportunidad. La oportunidad de decir las cosas mucho más claras, para que se escuche" el mandato de los votantes, apela

La argumentación de los socialistas, y la que orientará su campaña del 10-N, es muy clara. Sánchez persigue un Gobierno "estable", y no lo podía tener. Porque España necesita un Ejecutivo "no para una investidura, sino para una legislatura". Entonces se remitió a lo que ya dijo en el debate de investidura de julio: que si se viera "obligado" a elegir entre un Gobierno "dividido en dos" o defender el "interés general", se quedaría con este. Elegiría "proteger a España". "Y es lo que he tenido que hacer". Sigue creyendo que el país necesita, en suma, un Gabinete "no compartimentado, paralizado por sus contradicciones", como en su opinión lo sería si formara una coalición con Iglesias. Tampoco quiere un Gobierno "sometido a hipotecas", a la de los soberanistas, sino uno "capaz de encarar retos importantes, trascendentales como país": desde la lucha contra las injusticias sociales, el combate a la emergencia climática, el "fortalecimiento del proyecto común", el "enfriamiento" de la economía, las "sacudidas" que puedan llegar a España por un Brexit duro o una sentencia del 'procés'. Y en este año de mandato, siguió, su equip ha demostrado que los problemas se pueden "atajar desde una óptica progresista", incluso "reduciendo" las tensiones territoriales con Cataluña.

Sánchez culpa a UP, PP y Cs de su fracaso: "Lo intenté todo. Nos lo han hecho imposible"

Sánchez hiló un discurso autocomplaciente, exento de autocrítica. Lo mismo hicieron el resto de líderes, por otra parte, echando las culpas de los nuevos comicios al presidente. No era más que la batalla por el relato. Pero más allá de las responsabilidades, el problema que plantea el 10-N es la posibilidad de que las urnas arrojen un resultado similar. Los españoles no tienen por qué dibujar una "solución diferente", se le cuestionó. Sánchez indicó en ese punto que "lo más importante" es asumir el resultado electoral. Así, el PSOE estaba lejos de la mayoría absoluta y era "consciente" de que había que acordar con otras fuerzas, "haciendo algo" que ni él mismo tenía "previsto" (ni quería), proponer un Ejecutivo de coalición. Entonces incidió en que su misión es forjar un Gobierno "duradero", y "no un cogobierno", un Gabinete "fuerte" que deje atrás años de "inestabilidad", "aderezados" con los casos de corrupción del PP. El resto de partidos, cree, no ha hecho esa labor de digestión de los números.

"Singularmente Unidas Podemos"

Aquí está el llamamiento a los electores. El razonamiento que el PSOE exprimirá en campaña. "El 10-N tenemos una oportunidad. La oportunidad de decir las cosas más claras, mucho más claras, para que se escuche" el mandato de los votantes y que el resto de formaciones tendrá que "atender", para construir un Gobierno "moderado, progresista, que tienda puentes, no construya frentes y haga frente a los desafíos" que tiene España.

El presidente cierra la puerta a la búsqueda de un acuerdo 'in extremis' que evite el 10-N: el Rey ha constatado que no hay apoyos, no hay investidura

Las encuestas de los últimos días apuntan a un hemiciclo con una correlación de fuerzas semejante. El PSOE no logrará la mayoría absoluta, aunque podría reforzarse, pero seguiría necesitando a Unidas Podemos. Iglesias ya le advirtió de que seguirá reclamando una coalición, y no permitirá que vete su entrada en el Consejo de Ministros. Sánchez fue preguntado por esta hipótesis, pero no quiso entrar en ella. "Todos los partidos se van a tener que explicar" en campaña, "y singularmente UP, que por cuarta vez impide" la formación de un Ejecutivo progresista. El presidente recordó que había fórmulas de entendimiento con los morados distintas a la coalición. "Lo que vamos a defender es lo que hemos dicho. Que España necesita un Gobierno estable, no dos gobiernos en uno, ni un cogobierno, ni un Gobierno en prácticas [como calificó el PSOE la propuesta de coalición revisable de Iglesias], que dure". Y si los españoles "han visto" que UP impedía "con la derecha" la formación de un Ejecutivo, confía en que los españoles le den al PSOE "esa mayoría parlamentaria para que no haya más bloqueos" el 10-N.

Sánchez culpa a UP, PP y Cs de su fracaso: "Lo intenté todo. Nos lo han hecho imposible"

Sánchez, además, cerró toda puerta a cualquier acuerdo en las en teoría 48 horas que quedarían disponibles para una nueva ronda exprés del Rey y la convocatoria de un pleno de investidura 'in extremis'. No habrá acuerdo ni lo buscará. Se acabó. "Después de la sesión fallida de julio, todos conocemos el procedimiento. No soy candidato", recordó, porque no le ha nominado el Rey, tras constatar que "no hay bases suficientes" para que prospere una investidura. Y considera "importante" no "generar falsas expectativas" acerca de otra investidura "abocada al fracaso". La película que arrancó el 28-A acaba. Ya sí. España enfila directa al 10-N.

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