CASCADA DE NOMBRAMIENTOS EN EL CONSEJO DE MINISTROS DE ESTE VIERNES

La exdiputada Teresa Cunillera, nueva delegada del Gobierno en Cataluña

La veterana dirigente del PSC, mujer de la total confianza de Iceta, pero también próxima a Sánchez, será la representante del Ejecutivo en Cataluña. Ella deberá recuperar el diálogo con la Generalitat

Foto: Teresa Cunillera, el 26 de enero de 2017, cuando se integró en la gestora del PSOE. (EFE)
Teresa Cunillera, el 26 de enero de 2017, cuando se integró en la gestora del PSOE. (EFE)

Una mujer pata negra del PSC, de la total confianza de Miquel Iceta y de Pedro Sánchez, para un puesto de la máxima sensibilidad y relevancia. Teresa Cunillera. Ella será la nueva delegada del Gobierno en Cataluña, tal y como confirmaron fuentes de la dirección federal del PSOE a este diario. Ella es la elegida por el presidente para ayudar también a reconducir las relaciones con la Generalitat en esta nueva etapa de deshielo. Uno de los brazos fundamentales del nuevo Ejecutivo socialista para recuperar el diálogo.

Teresa Cunillera i Mestres (Bell-Lloc d'Urgell, Lleida, 1951) es una veterana de la política. Titulada Mercantil, ha sido diputada en el Congreso por su circunscripción, Lleida, en seis legislaturas —la última, la de la mayoría absoluta de Mariano Rajoy, la de 2011-2015—, directora del Gabinete del ministro de Relaciones con las Cortes y de la Secretaría del Gobierno (1986-1993), miembro del Gabinete de la Presidencia del Gobierno en la última etapa de Felipe González (1993-1996) y vicepresidenta primera del Congreso en el último mandato de José Luis Rodríguez Zapatero (2008-2011), cuando al frente de la Cámara estaba el manchego José Bono.

En 2015 no quiso repetir como parlamentaria y prefirió retirarse de la primera línea. En 2017 se integró como cuota PSC en la gestora del PSOE


Ella misma decidió retirarse de la primera línea en 2015. No quiso repetir como parlamentaria, y quizá no le habría resultado complicado optar a una nueva legislatura, porque habría contado con todas las bendiciones posibles. Pero consideraba que su tiempo en Madrid, en el Congreso, había concluido, y tenía que dejar paso a gente joven. Pero ahora su veteranía, y su complicidad con Sánchez, pero sobre todo con Iceta, la ha devuelto a la política, y a un puesto de primer nivel, en el que sustituye al popular Enric Millo. Pero en el PSOE y en el PSC es reconocida por su talante componedor. De hecho, el primer secretario la eligió para formar parte de la gestora socialista presidida por Javier Fernández, en enero de 2017, en un momento en que los dos partidos hermanos atravesaban la mayor crisis de su historia, después de que el PSC desobedeciera la orden del comité federal del PSOE de abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy.

En la primera campaña de Sánchez

Cunillera fue una de las piezas claves de la primera campaña de primarias de Sánchez, en 2014, cuando era el elegido por Susana Díaz y los barones para batirse contra Eduardo Madina. El madrileño la fichó para su equipo para lanzar así un guiño al PSC, el territorio en el que mejor entrada tenía su rival —y en el que finalmente se impuso, aunque por poco—. En aquel primer núcleo duro también figuraban nombres como el senador madrileño José Cepeda o el diputado autonómico Dani Viondi, además de su fiel jefe de Gabinete, Juanma Serrano, que no le ha acompado ahora a La Moncloa.

"Experiencia, rigor, talante dialogante, catalanista, sentido de Estado, conoce Moncloa y conoce el Congreso. ¡Lo tiene todo!", dicen en el PSC

"Experiencia, rigor, talante dialogante, catalanista, sentido de Estado, conoce Moncloa y conoce el Congreso de los Diputados. ¡Lo tiene todo!", exclamaba un alto cargo del PSC, que no podía ocultar este jueves su entusiasmo por la elección de Cunillera como nueva delegada del Gobierno en Cataluña.

Teresa Cunillera (i), con más miembros del entonces equipo de Pedro Sánchez, en el traslado de avales del candidato a Ferraz, el 27 de junio de 2014. (EFE)
Teresa Cunillera (i), con más miembros del entonces equipo de Pedro Sánchez, en el traslado de avales del candidato a Ferraz, el 27 de junio de 2014. (EFE)

Cunillera, a partir de su nombramiento, que aprobará este viernes el Consejo de Ministros, tendrá un papel importante en esta nueva era. Ella ejercerá de puente entre el Ejecutivo de Sánchez y la Generalitat de Quim Torra. La prioridad del Gabinete socialista es rebajar la tensión, y para ello ya ha desplegado los primeros gestos: levantar parcialmente el control de las cuentas del Govern —aún queda la vigilancia mensual 'a posteriori', impuesta en 2015 como receptora del Fondo de Liquidez Autonómica—, intentar concertar una reunión "muy pronto" con el 'president' y relanzar el debate de la reforma constitucional, un planteamiento que los socialistas (también el PSC) lleva defendiendo desde 2013. La otra pieza clave de esta 'operación diálogo' será la ministra de Política Territorial y Función Pública, la catalana Meritxell Batet, reconocida igualmente por su competencia y su talante conciliador y discreto. El contrapunto lo aporta Josep Borrell, titular de Asuntos Exteriores, autor de un discurso implacable contra los independentistas.

La designación de Cunillera encaja con la "normalización institucional" que patrocina el Gobierno, tal y como definió el objetivo la nueva portavoz gubernamental, Isabel Celaá. El Ejecutivo encara esta fase "con la Constitución en una mano y el diálogo en la otra". Es decir, que todo el diálogo debe ajustarse a los márgenes de la ley. Ni un paso más allá.

Mano a mano con Ferraz

Este viernes, el Consejo de Ministros procederá a una cascada de nombramientos y ceses. Y una parte de los mismos se refiere a la Administración periférica del Estado, las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno. La designación de los representantes del Ejecutivo en las comunidades autónomas es potestad del presidente, aunque orgánicamente dependan de Política Territorial. Sánchez ha ido componiendo el puzle de delegados a partir, en algunos casos, de las propuestas de las federaciones, que han sido canalizadas hacia Ferraz a través del secretario de Coordinación Territorial, Santos Cerdán, el dirigente que en esta nueva etapa llevará el día a día del aparato, ya que el titular de Organización, José Luis Ábalos, es ministro de Fomento. La nómina final, no obstante, la han ido puliendo los tres hombres: Sánchez, Ábalos y Cerdán, y eso explica algunos de los gestos lanzados en clave interna.

En la mayor parte de los casos, Sánchez ha aceptado el parecer de los federaciones. Pero destaca una excepción: Andalucía, con Celis

Uno de los más contundentes es la elección del sevillano Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, secretario de Relaciones Institucionales de la ejecutiva federal, como delegado en Andalucía. Él es el eterno enemigo de Susana Díaz. El hombre que siempre tuvo Sánchez cerca, tanto en 2014 como en las difíciles primarias de 2017, en las que la jefa de la Junta compitió contra el madrileño y hoy presidente. Gómez de Celis ejercerá, en la práctica, de contrapoder a Díaz, que ha visto cómo el líder del Ejecutivo se ha llevado como ministros a una de sus consejeras, María Jesús Montero —leal, pero no susanista de pura cepa—, y al extitular de Agricultura Luis Planas, que intentó rivalizar contra ella en las primarias regionales de 2013 y cuyo jefe de campaña fue, precisamente, Celis. Y Carmen Calvo, la vicepresidenta, está en la trinchera contraria a la baronesa.

Tampoco es del gusto del presidente manchego, Emiliano García-Page, el elegido por Sánchez como delegado en la comunidad: el diputado Manuel González Ramos, secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la ejecutiva. El ex secretario provincial de Albacete representaba la oposición sanchista en Castilla-La Mancha, aunque luego, en el proceso autonómico, no puso pegas para la reelección de Page como barón autonómico. El nombramiento de González Ramos no ha sido pactado con el dirigente manchego, pero en el círculo de este entienden que ese gesto de Sánchez "no es comparable" con la bofetada propinada a Díaz con el ascenso de Gómez de Celis. "Los temas de interés regional que tenemos que hablar con el Gobierno de España los tenemos claros (trasvases, almacén nuclear...), y la inmensa mayoría de la gente en Castilla-La Mancha los tiene claros", apreciaban desde el entorno de Page.

La exdiputada Teresa Cunillera, nueva delegada del Gobierno en Cataluña

Un hombre de Ábalos en Valencia

Los 'premiados' en Madrid, Navarra o Euskadi —federaciones sanchistas— o en Aragón —antes más contraria al líder— sí tienen la conformidad de las direcciones regionales. Así, tanto José Manuel Rodríguez Uribes como José Luis Arasti, los nuevos delegados del Gobierno en Madrid y Navarra, gozan de la máxima confianza de los barones autonómicos, José Manuel Franco y María Chivite. Jesús Loza, el designado para el País Vasco, también fue propuesto por la cúpula autonómica, pilotada por Idoia Mendia. Él dirigió el Comisionado para la Convivencia en el Gobierno de Patxi López, y tiene ese mismo perfil conciliador de Cunillera, necesario para tender puentes con el lendakari, Iñigo Urkullu. Y en Aragón gusta Carmen Sánchez, presidenta de la federación regional de municipios y provincias (FAMCP) y alcaldesa de Used, Zaragoza. En Extremadura, el nombre del nuevo representante de la Administración central también está consensuado con el presidente autonómico, Guillermo Fernández Vara, ya muy en línea con Ferraz desde el fin de las primarias.

En Madrid, Aragón, Euskadi y Navarra, los delegados tienen el visto bueno de las cúpulas regionales: son Uribes, Sánchez, Loza y Arasti

En Valencia, el nombramiento propuesto para este viernes revela cómo Sánchez ha ocupado espacios en territorio de Ximo Puig, pese a la recuperación de la sintonía política entre ambos. En contra de lo que ha circulado estos días en medios locales, el jefe de Gabinete del 'president', Arcadi España, no será el delegado del Gobierno en la Comunitat. "Ni quiere que sea, ni será", señalaban fuentes del entorno del líder socialista valenciano, que daba por hecho que Sánchez optaría por designar una persona de la confianza del secretario de Organización y ministro, José Luis Ábalos. El nombre elegido ha sido el de Juan Carlos Fulgencio, líder socialista de Horta Nord, una de las comarcas del área metropolitana de Valencia controladas por el titular de Fomento. Aunque Puig asumía sin dar demasiada batalla el nombramiento de una persona afín a Ábalos, lo cierto es que el elegido está muy marcado orgánicamente, lo que se puede interpretar como un paso del secretario de Organización por elevar su cuota de control sobre la federación socialista valenciana. No ha habido cesión de espacio para el 'president'.

Pablo Zuloaga, líder del PSOE cántabro, candidato a las autonómicas y ahora nuevo delegado del Gobierno en su tierra, el pasado 27 de mayo. (EFE)
Pablo Zuloaga, líder del PSOE cántabro, candidato a las autonómicas y ahora nuevo delegado del Gobierno en su tierra, el pasado 27 de mayo. (EFE)

En Cantabria y Murcia, dos federaciones con menos peso en el PSOE, y que eligieron el pasado verano por primarias a sus nuevos barones regionales, Pablo Zuloaga y Diego Conesa. Ambos aún no son suficientemente conocidos y están más débiles en sus territorios. Sánchez ha buscado reforzarlos nombrando a ambos delegados del Gobierno en sus respectivas comunidades. Pero los dos tendrán que dejar sus cargos cuando se acerquen las autonómicas de mayo de 2019, ya que la Ley Electoral impide, en su artículo 6.1.k) que los representantes del Ejecutivo central sean elegibles. Y ambos serán los candidatos en los próximos comicios, si no hay cambio de planes. Ambos nombramientos, pues, responden a una clave puramente electoral.

En Cantabria y Murcia, Sánchez ha decidido reforzar a sus candidatos electorales, nombrando a ambos representantes del Ejecutivo en sus CCAA

Para Castilla y León, será designada como delegada del Gobierno la soriana Virginia Barcones, otra mujer de la total confianza del barón autonómico, Luis Tudanca. Ella es la actual vicesecretaria general y coordinadora del Área de Política Municipal del partido en la región. Y en Asturias, la elegida es la sanchista Delia Losa, muy próxima igualmente al líder de la federación, Adrián Barbón, y a la vicesecretaria general del PSOE y portavoz en el Congreso, Adriana Lastra.

Tanda de secretarios de Estado

Al Consejo de Ministros de este viernes también llega el nombramiento de varios secretarios de Estado. Los segundos escalones de la Administración

Por ahora, ya se conoce la identidad de los 'viceministros' de Educación (Alejandro Tiana); Seguridad (Ana Botella); Universidades, Investigación, Desarrollo e Innovación (Ángeles María Heras Caballero); Infraestructuras (Pedro Saura), o Seguridad Social (Octavio Granado). La mayoría son nombres conocidos en el PSOE. Tiana ya fue secretario general de Educación en el primer Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la valenciana Botella y el murciano Saura son diputados en el Congreso y Granado ya fue responsable de Seguridad Social en los Ejecutivos de Zapatero, de 2004 a 2011.

El Consejo también procederá al nombramiento de la Alta Comisionada para la Lucha contra la Pobreza Infantil, la senadora asturiana Luisa Carcedo, miembro de la ejecutiva federal y muy próxima a la portavoz parlamentaria y vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra. Además, se aprobará la elección del general Miguel Ángel Ballesteros como director general de Seguridad Nacional, bajo la dependencia de Sánchez. 

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