TERCERA SESIÓN DE LA ESCUELA DE BUEN GOBIERNO

Los barones del PSOE confían en una pronta recomposición de la unidad interna

Lambán, Page, Vara y Armengol se esfuerzan en mostrar sintonía con Ferraz pese a la imagen de división proyectada en los últimos días por la baja de Díaz y de referentes del partido

Foto: Pedro Sánchez, con Emiliano García-Page, Guillermo Fernández Vara, Francina Armengol, Javier Lambán y Patxi López, este 17 de marzo en La N@ve. (EFE)
Pedro Sánchez, con Emiliano García-Page, Guillermo Fernández Vara, Francina Armengol, Javier Lambán y Patxi López, este 17 de marzo en La N@ve. (EFE)

El susanismo como tal, la coalición de intereses de presidentes autonómicos y dirigentes socialistas contra Pedro Sánchez y a favor de Susana Díaz, murió casi el mismo día de las primarias, el pasado 21 de mayo. No hay estrategias coordinadas, ni la actitud ante Ferraz es siquiera idéntica. Cada uno de los barones menos alineados con el secretario general libra la guerra casi por su cuenta, centrados en sus territorios y empleándose a fondo en revalidar su poder en las elecciones de 2019. Y no todos secundan los gestos de distanciamiento con Sánchez que ella protagoniza y calcula. De hecho, confían en que la unidad interna se vaya poco a poco reconstruyendo. Pero no será nada fácil.

Esa brizna de esperanza, en medio del pesimismo y de la muestra de la patente división, se abrió este sábado en la tercera jornada de la escuela de buen gobierno del PSOE. Era el día grande de los presidentes autonómicos. De los siete que tiene el partido. Resultaba complicado orillar la estruendosa ausencia de tres de ellos —Susana Díaz, Javier Fernández y Ximo Puig—, pero al menos los cuatro que sí acudieron a la llamada de Ferraz hicieron esfuerzos por mostrar cierta sintonía, más o menos sincera, con Ferraz. El manchego Emiliano García-Page, el aragonés Javier Lambán y, en mucha mayor medida, el extremeño Guillermo Fernández Vara y la balear Francina Armengol —aunque ella no militó nunca en las filas del susanismo— intentaron visualizar que el PSOE no es un partido tan descosido como se ha proyectado en los últimos días. Que aún falta para recuperar la unidad, sí, pero que todos siguen unidos por "lo fundamental", como reivindicaron, las políticas y su gestión contraria a la del PP. E incidieron en que es posible gobernar España, ganar las próximas elecciones generales, pese a que las encuestas digan lo contrario. No hay que perder la moral, insistieron.

Los cuatro presidentes participaron este sábado por la tarde en una 'masterclass' sobre la España autonómica, liderada por el secretario de Política Federal de la ejecutiva, Patxi López. Pero antes dos de ellos, Lambán y Vara, hablaron para los medios, y marcaron una suerte de hilo conductor, aunque entre los dos quepan las diferencias. El jefe del Ejecutivo aragonés fue de los más críticos con Sánchez en la última parte de su primer mandato, y también en las primarias. Pero a su llegada a La N@ve Boetticher, en el madrileño distrito de Villaverde, sede de esta escuela de buen gobierno, Lambán quiso hacer hincapié en que aquella competición ya es agua pasada para él. Pese a que tuvo "discrepancias notables" con Sánchez, la relación con él "se ha recuperado absolutamente", enfatizó.

Lambán subraya que la normalidad "no se recupera de la noche a la mañana", aunque precisa que en su caso su relación ya fluye sin problemas con Ferraz


Y ahora esa tarea se irá extendiendo poco a poco, confió. "Todos hemos trabajado con muy buena voluntad y con una gran predisposición para que después de un año tan convulso como el que vivimos en 2017 [el de las primarias], el partido volviera a la senda de la normalidad. Seguramente, procesos tan dolorosos, tan traumáticos no se concluyen ni se recupera la normalidad de la noche a la mañana", reconoció Lambán. Y añadió, y aquí estaba la clave: "Yo creo que es mucho el camino avanzado en la recuperación de la normalidad y seguro que dentro de no demasiado tiempo ese proceso tan convulso y tan absolutamente lamentable habrá quedado definitivamente atrás".

Iniciativa "oportuna"

El presidente de Aragón incluso subrayó que la iniciativa de la escuela de buen gobierno es "oportuna", porque además el PSOE dispone de un "magnífico elenco de dirigentes que lo han sido, que lo son y que lo serán". Pero él no quiso hacer sangre con los ausentes, no solo con Díaz —que se descolgó este viernes, a última hora, alegando motivos de agenda, si bien no tenía actos por la tarde—, con Fernández —cabreado con Ferraz por la exclusión de Elena Valenciano como candidata a liderar el grupo de los socialistas europeos y por los esfuerzos de unidad poco "verosímiles" de Sánchez—, o con Puig —volcado en los actos institucionales por las Fallas—. Tampoco con los referentes que han plantado estas jornadas, como Alfredo Pérez Rubalcaba o Felipe González. "No han podido venir todos los que podían haber venido, pero en otras circunstancias me imagino que los que no han podido venir podrán venir y a lo mejor los que en esta ocasión hemos podido hacerlo a lo mejor en otra ocasión no podemos".

Vara asesta un golpe a Díaz: a las jornadas van los que entienden la relación con la militancia de un modo "diferente". Lambán ahorra las críticas

Lambán fue preguntado específicamente por la baja de Díaz. De nuevo, se cuidó de reprocharle su ausencia: "No tengo la duda de que ella ha hecho lo posible para venir. Todo el mundo sabe que con ella podemos contar para lo que haga falta, y si en esta ocasión no ha podido venir, estoy seguro de que en otras ocasiones vendrá y arrimará el hombro, como ha hecho siempre, por otra parte. Ella es una gran patriota del PSOE". El dirigente aragonés se cuidó mucho de lanzar consejos a la baronesa andaluza, de si le habría convenido más viajar o no a Madrid. Como "aprendizaje" del proceso de primarias, dijo socarrón, ya sabe que solo vale hacerse "recomendaciones" a sí mismo.

Vara, en cambio, sí fue más crítico implícitamente con Díaz. "El que quiere venir, viene, y el que no quiere venir, no viene. Aquí estamos los que hemos querido venir, y lo hacemos intentando hacer las cosas de otra manera, con una manera diferente de entender la relación con la militancia y con los no militantes. Es una oportunidad que los que no han venido se han perdido". No es extraño que el presidente extremeño se mostrase más crítico con la jefa de la Junta. Él nunca fue uno de sus barones de confianza, y además rápidamente se realineó con Sánchez en cuanto él venció de forma arrolladora en mayo.

No "enredarse" en debates internos

También por eso enmendó la plana a Javier Solana, que este viernes, en la misma escuela de buen gobierno, dijo no sentirse "contento" con el rumbo del PSOE y recriminó a la cúpula que se hubiera salido del pacto educativo. Al exministro hay que tenerle "mucho respeto", pero "cada uno tiene su momento y sus responsabilidades", y el actual es "muy diferente al que él vivió cuando las tenía", y por tanto hay que ser "muy respetuosos con quienes están ahora al frente del partido, porque las circunstancias y condiciones son enormemente complejas". Vara había participado antes de la 'masterclass' en uno de los talleres monográficos, y en la misma mesa en la que se sentó el consultor político Iván Redondo, al que el PSOE extremeño culpa de haber intentado liquidarle en su etapa de oposición, puesto que él era el asesor áulico del popular José Antonio Monago y ahora lo es de Sánchez. Vara, pues, ha hecho en este tiempo innumerables gestos de unidad.

"Cada vez que nos juntamos, tenemos que contribuir a mejorar nuestra propia autoestima como partido", dice Page, que aplaude la escuela

Ni Page ni Armengol hicieron declaraciones ante los medios porque fueron conducidos directamente a la balconada de La N@ve para departir con la cúpula minutos antes de su 'masterclass'. Pero ambos hicieron ver, de una forma u otra, que hay que pasar página cuanto antes de la estampa de la división. Así, el presidente manchego agradeció a Sánchez la invitación a las jornadas, iniciativa que saluda y aplaude. "Es bueno que hablemos de los problemas de la gente. Hemos estado mucho tiempo hablando de los nuestros", sostuvo entre la aprobación del público —otra vez el aforo no se llenó—, entre ellos Sánchez y su equipo. "Cada vez que nos juntamos, tenemos que contribuir a mejorar nuestra propia autoestima como partido", añadió, en una clara muestra de que este tipo de encuentros ayudan a destensar el clima interno. Fuentes próximas al jefe del Ejecutivo manchego reconocían que su mensaje iba en la misma línea que Lambán. O sea, que espera que el partido se vaya recomponiendo. Y no comparte las críticas a Díaz de Vara.

Page pidió además al PSOE que deje de "enredarse" sobre lo que es o no, sobre si es más o menos progresista, para centrarse en hacer oposición al PP. "Yo ya no quiero perderme en más debates sobre si doy un paso más para ser de izquierdas o menos". Así que frente a los que se dan "golpes de pecho sobre si son un poquito más de acá o de allá", él cree que hay que trabajar para ganar en 2019. "Más que ponerle apellidos y adjetivos, yo en mi tierra hago exactamente lo contrario que [María Dolores de] Cospedal". Lo que estaba haciendo el dirigente manchego es un llamamiento a canalizar todos los esfuerzos en las urnas, y no en el etiquetado de otros referentes por razones orgánicas.

Francina Armengol, presidenta de Baleares, durante su intervención en la 'masterclass' en la escuela de gobierno del PSOE, este 17 de marzo en La N@ve Boetticher de Madrid. (EFE)
Francina Armengol, presidenta de Baleares, durante su intervención en la 'masterclass' en la escuela de gobierno del PSOE, este 17 de marzo en La N@ve Boetticher de Madrid. (EFE)

Armengol calificó de "magnífica" la iniciativa de la escuela de gobierno. "Creo que es fundamental que tengamos la oportunidad de vernos, de debatir, de compartir, de conocernos porque seguro que desde los diferentes territorios de España estamos tomando decisiones donde tenemos la oportunidad de gobernar que cuando las comentamos las sirven", aprobó.

No a los "chantajes" de Rajoy

Cada uno de los presidentes puso en valor su gestión, los avances de sus Ejecutivos frente a los retrocesos del PP, y cómo gobiernan a favor de los ciudadanos, luchando por el sostenimiento del Estado del bienestar. Con distintos "acentos", como recordaba Patxi López. Eso sí, también soslayaron las cuestiones más conflictivas, como la polémica que rodea al Govern balear respecto a la exigencia a los profesionales sanitarios del dominio del catalán. Y estuvieron de acuerdo en exigir a Mariano Rajoy una nueva financiación autonómica.

"Nos vamos a dejar el alma para que nunca más este país se construya unos contra otros sino entre todos. ¡Ese proyecto se llama España!", dice López

Page llegó incluso a acusar al presidente de intentar "chantajear" a los barones socialistas, ofreciéndoles una reforma del sistema a cambio de presionar a Ferraz para que apoye sus Presupuestos del Estado. Pero los presidentes del PSOE, subrayó, "no van a aceptar chantajes" ni de Rajoy ni del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Tampoco hay mucha esperanza en que el Ejecutivo tenga la "voluntad política" de acometer la negociación y de que quiera poner más recursos sobre la mesa, como dijo Lambán. También hay consenso en la necesidad de remodelar la Constitución, hacer del Senado una Cámara territorial, saltar hacia un Estado federal.

Los presidentes intentaron insuflar ánimos a militantes y dirigentes del PSOE. Un empujón que la escuela necesitaba, visto el escaso entusiasmo, la poca concurrencia en estas tres jornadas y el visible peso de las ausencias. "No nos va a quitar la moral ninguna encuesta, y menos la gente que no tiene ninguna moral", recordando que a él en 2015 tampoco le daban como presidente y que incluso sufrió "fascismo informativo" por parte de tele autonómica. Lo decía mirando a Sánchez, a quien los sondeos le sitúan estancado, frente a un Ciudadanos al alza y un PP en caída libre. El dirigente manchego dio incluso una receta: gana el que ofrece "certidumbre", y el PSOE puede ofrecer "más certidumbre" con solo recordar los Gobiernos de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, los de los alcaldes y presidentes autonómicos. "Sin aventuras ni experimentos", subrayó, en clara alusión a los nuevos partidos. Armengol, por su parte, llamó a crear la "ilusión" necesaria para "ganar España".

En la pluralidad, unidos, cerró enérgico Patxi López. “Nos vamos a dejar el alma para que nunca más este país se construya unos contra otros sino entre todos y todas. ¡Ese será nuestro proyecto y se llama España!". A ese clima de buen rollo y cierto consenso echó una mano el ex secretario general y excomisario europeo Joaquín Almunia, que pasó por un taller a primera hora de la tarde y evitó en todo momento meterse en camisa de once varas. La suya fue una intervención más de fondo sobre la socialdemocracia y sobre Europa y lo más cerca que rondó el panorama de su partido fue cuando pidió echar el freno con las propuestas. El "origen" de la desconfianza de los partidos socialistas está en la política económica. "A veces nos hemos dejado llevar por fórmulas que no eran nuestras y otras hemos prometido el oro y el moro y cuando nos ha tocado gobernar hemos hecho lo contrario".

Sánchez y Almunia, este sábado en un taller de la escuela de gobierno. (Borja Puig | PSOE)
Sánchez y Almunia, este sábado en un taller de la escuela de gobierno. (Borja Puig | PSOE)

Los presidentes socialistas sí demostraron que en las políticas no son tan distintos. Pero el combate interno sigue contaminando el ambiente, condicionando las fotos. Sánchez no logró esa estampa unitaria, pero al menos logró que un día no se le torciesen los mensajes. Este domingo, será el quien clausure unas jornadas diseñadas para "visualizar la unidad recompuesta". Ese objetivo no se cumplió, pero la charla de los presidentes que sí viajaron a Madrid mitigó el ruido de las ausencias y los desplantes.

Ramón Jáuregui se despide: abandonará la política en unos meses

La conmoción de otra despedida. Esta vez, la del eurodiputado y exministro Ramón Jáuregui, que en septiembre cumplirá 70 años. El veterano político anunció este sábado en un acto en Bilbao -el de los 25 años de la convergencia del PSE con Euskadiko Ezkerra- su abandono de la política. El dirigente, según fuentes de su entorno, seguirá los pocos meses que quedan hasta la finalización de la legislatura en su escaño y luego se irá "discretamente". Se daba por sentado que Ferraz no promovería su reelección en las listas de las europeas de 2019. 

 

Jáuregui no quiere dar "ninguna relevancia ni dimensión política" a su despedida. "Solo ha sido una oportunidad de decir adiós y gracias a mis compañeros de toda una vida", confesaba él mismo a este diario. 

 

El exministro recibió el afecto de sus compañeros. Una de las primeras en mostrárselo fue la presidenta andaluza, Susana Díaz. Horas más tarde, y tras detectar su silencio los medios, lo hicieron tanto el PSOE, desde su cuenta oficial, como Pedro Sánchez. Jáuregui se había distanciado mucho de la cúpula. Él apoyó activamente a Díaz en las primarias, y había lanzado duros reproches al hoy secretario general durante la campaña.

 

Su último choque se produjo a raíz del "veto" de la dirección a Elena Valenciano para la presidencia del grupo de los socialistas europeos. El eurodiputado fue el elegido por la gestora de Javier Fernández como portavoz de la delegación del PSOE en Bruselas. 

 

Sánchez destacó en Twitter el "trabajo brillante" de Jáuregui "en todas las tareas" que ha desempeñado "y por toda una vida entregada al socialismo". Díaz lo definió como "un socialista ejemplar, que en la política vasca, española y europea ha demostrado su inmensa valía". 

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
11 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios