ENTREVISTA EN 'ESPEJO PÚBLICO'

Sánchez exhibirá la "unidad" en una escuela de gobierno con los exlíderes del PSOE

El secretario general reunirá a todos los ex del partido a mediados de marzo, en el marco de la preparación del ciclo electoral de 2019, para que vuelquen su experiencia en los cuadros

Foto: Felipe González y Pedro Sánchez, en el último día de campaña de las generales del 26-J, el 24 de junio de 2016 en Madrid. (Reuters)
Felipe González y Pedro Sánchez, en el último día de campaña de las generales del 26-J, el 24 de junio de 2016 en Madrid. (Reuters)

"La unidad está recompuesta". Pedro Sánchez presume de que la "unidad quebrada" por la abstención del PSOE en la investidura a Mariano Rajoy se ha rehecho ya. Tanto que en apenas unas semanas podrá exhibir una foto que en este segundo mandato no tenía: una con todos los exlíderes del PSOE, la mayoría de los cuales apoyaron a Susana Díaz en las primarias —en realidad, todos menos Joaquín Almunia—. Los reunirá la escuela de gobierno que pondrá en marcha la dirección del PSOE, y será del 15 al 18 de marzo en Madrid.

El jefe de los socialistas hizo el anuncio este martes en 'Espejo público', en Antena 3, en una de las escasísimas entrevistas que concede a medios nacionales. El PSOE, dijo, está preparando esa "gran escuela de gobierno", a la que espera que acudan todos los ex secretarios generales —Felipe González, Joaquín Almunia, José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba (aunque este está por ver)—, porque el PSOE representa "la izquierda de gobierno" y ahora mismo ya está preparando las elecciones municipales, autonómicas y europeas de 2019, y es "importante" que todos los que han tenido "responsabilidades de gobierno vuelquen su experiencia con aquellos cuadros" del partido que confía en que puedan "gobernar el país en los próximos años". Por eso también están invitados presidentes autonómicos, incluida Susana Díaz. Sánchez ya encendió la maquinaria electoral el pasado sábado en el comité electoral, cuando marcó el objetivo del PSOE, convertirse en "primera fuerza" del país el próximo año.

Esa escuela de gobierno será, apuntó a Susanna Griso, la "visualización de que la unidad está recompuesta". Y también la muestra de que el PSOE defiende un proyecto de país alternativo para España. De "cambio".

Pero la sola existencia de la foto, en realidad, es de suyo importante. Se producirá casi un año después del acto de lanzamiento de campaña de Díaz, en el que estuvo arropada por González, Zapatero y Rubalcaba y todos los popes del partido, cuyo apoyo no sirvió para ganar el combate. Y se conoce justo a la semana de que este periódico informara de que el secretario general había comenzado el deshielo con González con una comida en un restaurante de Madrid. El expresidente, que le había resguardado en la mayor parte de su primer mandato, sí rompió con él tras las segundas elecciones generales, porque le prometió que se abstendría en la investidura y no lo hizo, y se sintió "engañado". Además, la dirección está buscando el acercamiento con Rubalcaba, y ya lo consiguió con Zapatero tiempo atrás. Almunia, cuyo papel en la vida orgánica sí ha estado en los últimos años más diluido, no apoyó a Sánchez en las primarias, pero tampoco a Díaz: se le ubicaba más próximo al tercer candidato, Patxi López.

Para Sánchez, ese acto al que espera acudan González, Zapatero, Almunia y Rubalcaba es la "visualización de que la unidad está recompuesta"


Sin embargo, hay síntomas de que esa "unidad" de la que habla el secretario general tiene algo de impostura. El pasado sábado, cuatro de los siete presidentes autonómicos faltaron a la reunión del comité federal —y de ellos cuatro, la única más cercana a Ferraz es la balear Francina Armengol—​, y de los tres asistentes, el único que votó el nuevo reglamento, el texto que redistribuye el poder interno en el PSOE, fue el extremeño Guillermo Fernández Vara. Además, la dirección federal ya ha confirmado que no postulará a la ex vicesecretaria general Elena Valenciano como presidenta del grupo de los socialistas europeos (S&D), un gesto que ha creado malestar dentro del partido porque la que fuera número dos de Rubalcaba es una mujer muy respetada.

Mujer y para 2019

Por ella también le preguntó Griso. Sánchez respondió que Valenciano es "vicepresidenta del grupo [de S&D] con el apoyo de esta ejecutiva". En realidad, fue la gestora quien la promovió para ese cargo, al que accedió en diciembre de 2016, aunque es cierto que el madrileño no ha propiciado su relevo tras su reconquista del poder. Sánchez, en cambio, sí la descabalgó como jefa de la delegación socialista española en 2014, reemplazándola por Iratxe García. Esta fue devuelta a su puesto el año pasado. El secretario general señaló que para 2019, cuando el PSOE situará al frente de la lista europea a una mujer —no dio el nombre—​ "aspira" a tener ese mandato, el de la presidencia de S&D en la próxima legislatura.

Sánchez da por rehecha la quiebra de la abstención y ensalza los avances de un reglamento que da poder a las bases y asegura un Ferraz "fuerte"

El ruido interno por lo que algunos entienden como 'castigo' a Valenciano, no obstante, continúa. Este mismo martes le mostró su apoyo en Twitter el portavoz parlamentario de Díaz y exportavoz de la gestora, el andaluz Mario Jiménez, y también pidió explicaciones la exportavoz en el Congreso Soraya Rodríguez en la reunión del Grupo Socialista, muy próxima a Valenciano, a Rubalcaba y a Zapatero. La diputada por Valladolid preguntó a Margarita Robles si tenía información y pidió a la dirección del partido que reconsiderase su posición y luchase por un puesto para el que la ex número dos tenía "opciones", porque "lo importante es el PSOE, y no las personas, que son contingentes". La portavoz respondió que ese tema no había sido abordado en el encuentro de la cúpula parlamentaria. Nadie más en el grupo secundó a Rodríguez.

Díaz, con Rubalcaba, González, Zapatero y Alfonso Guerra, el 26 de marzo de 2017. (EFE)
Díaz, con Rubalcaba, González, Zapatero y Alfonso Guerra, el 26 de marzo de 2017. (EFE)

Sánchez dio por reconstruida en Antena 3, pues, la "unidad quebrada por haberle dado la investidura a Rajoy". Un error, juzga, por el que el tiempo le ha dado la razón, dada la parálisis política y la "guerra fría" de PP y Ciudadanos, porque la abstención no era solo para permitir la investidura, sino para "facilitar la gobernabilidad". Por descontado, defendió el nuevo reglamento del partido que da más poder a los militantes aunque también garantiza una "dirección nacional fuerte" y supone un "avance" en participación interna y transparencia.

Como en otras ocasiones, Sánchez sostuvo que no va con él la "pugna neoconservadora" entre PP y Ciudadanos, porque el PSOE está en otra dimensión, en otro "registro", en construir un "cambio político", para lo que ha de ganarse la confianza de los que le votan y de los que "no" le votan. El secretario general condenó el "cierto empobrecimiento del debate público" con la proliferación de encuestas —hoy mismo la SER publicó la última oleada de su ObSERvatorio—​, hasta el punto de que todas las "estrategias cortoplacistas" explican el "error" que está cometiendo el Gobierno, al actuar con "precipitación" en debates "sustanciales". Él aspira a ser presidente del Gobierno con un proyecto "europeísta, progresista y modernizador".

Un día después de que Luis de Guindos fuera confirmado por el Eurogrupo como nuevo vicepresidente del Banco Central Europeo, Sánchez le deseó "los mejores éxitos", aunque insistió en la posición defendida por su partido: que había "suficientes mujeres" mejor "capacitadas" que él para ese puesto y con perfil más técnico. Y frente a críticas internas como las del exministro socialista Miguel Sebastián —que le reprochó no haber hecho piña con el Ejecutivo—, recordó que Mariano Rajoy no llamó al PSOE para ahormar "una candidatura de país". En definitiva, España ha desaprovechado la oportunidad, a su juicio, para haber "trasladado valores" que tienen mucho que ver con los deseos de la mitad del país, las mujeres.

"Un regalo al independentismo"

El secretario general volvió a expresar el rechazo de su partido a que el Gobierno central, en aplicación del 155, incluya en la preinscripción escolar en cataluña la opción de elegir el castellano como lengua vehicular. Sánchez pidió a Rajoy "sentido común, solvencia y no ocurrencias", y le recordó que el Ejecutivo no está para "crear problemas". Señaló que no se puede "confundir el adoctrinamiento con el uso de la lengua", porque "el adoctrinamiento tiene que ver con la ideologización del sistema educativo", ante el que "el PSOE estará siempre enfrente".

A santo de qué se plantea el 155 para hablar de un tema tan trascendental para los catalanes como es el de la lengua

Si Rajoy finalmente incluye la 'casilla del castellano', estaría proporcionando, dijo, "un nuevo regalo al independentismo", "hacer ver a la sociedad catalana que el catalán nada tiene que ver con el Estado ni con España". "A santo de qué se plantea el vehículo del 155 para hablar de un tema tan trascendental para los catalanes como es el de la lengua", denunció, y recordó que si no se cumplen las sentencias, Rajoy tiene que recurrir al "diálogo" y a los espacios de acuerdo que ya existen y que "no está utilizando", como la subcomisión parlamentaria del pacto educativo, el Consejo Escolar o la Conferencia Sectorial de Educación.

Y como ayer lunes hiciera su número cuatro, Carmen Calvo, defendió el decreto que prepara el Govern balear, que exigirá la acreditación de catalán a los profesionales sanitarios. Recordó que tanto la ley de normalización lingüística de las islas como el nuevo Estatuto fueron aprobados por un Ejecutivo autonómico del PP, y que además la Ley estatal de la Funcion Pública reconoce la "obligación" de los poderes públicos de "promocionar" las lenguas cooficiales, y eso es "lo que hace la presidenta" socialista, Francina Armengol, por lo que hay, estima, una "maniobra del conservadurismo" para "esconder" lo que ocurre en Baleares, que es el aumento de la plantilla sanitaria y el "apoyo decidido" del Govern a una sanidad pública que con el PP fue "abandonada".

Sánchez llama a la reflexión a los votantes de la CUP y JxCAT, porque ellos sufren las consecuencias del 1-O y los líderes 'indepes' huyen

Por último, y al hilo de la noticia de que la dirigente de la CUP Anna Gabriel se quedará huida en Suiza y no acudirá a la cita ante el Supremo, Sánchez hizo un llamamiento a los votantes de Junts per Catalunya y de los antisistema, que sufren las derivadas del 1-O mientras sus jefes escapan al control de la Justicia. "Creo que es una reflexión que se tienen que hacer muchos catalanes que a lo mejor confiaron en estas formaciones políticas y que están viendo a esos líderes huir porque no están dispuestos a asumir en primera persona las consecuencias de sus políticas", sostuvo.

"Durante estos seis, siete meses hemos visto a estos dirigentes pedirles a los catalanes que salieran a la calle, que incumplieran la legislación, que hicieran huelgas que claramente eran de un componente ideológico independentista" y en cambio las consecuencias de ese desafío "las están viviendo en primera persona" los ciudadanos, a quienes afecta la fractura social y de la convivencia, y la huida de empresas, argumentó.

Cuatro días de conferencias con expresidentes, barones... y un Rubalcaba en duda

Tras la entrevista de Pedro Sánchez en Antena 3, el PSOE dio algunos detalles más de la escuela de buen gobierno Jaime Vera, que se celebrará en Madrid, en la Nave Boetticher, entre el 15 y el 18 de marzo. Se tratará de un "foro formativo y de debate abierto a la sociedad civil con el horizonte de las convocatorias electorales previstas en 2019" (municipales, autonómicas y europeas). 

La escuela acogerá "debates, discusiones, exposiciones y proyecciones con la participación de presidentes del Gobierno, secretarios generales del PSOE, alcaldes, presidentes autonómicos, representantes de la sociedad civil, periodistas, artistas... y activistas de todo el país". Ferraz informó de que han confirmado su participación, entre otros, los exlíderes socialistas José Luis Rodríguez Zapatero y Joaquín Almunia, y los presidentes regionales Guillermo Fernández Vara (Extremadura), Francina Armengol (Baleares), Javier Lambán (Aragón) y Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha). También ha confirmado asistencia la alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat, Núria Marín, y el secretario general del PSOE cántabro, Pablo Zuloaga, además de los periodistas Enric Juliana y Lucía Méndez, el politólogo francés Sami Naïr o el productor de cine Agustín Almodóvar. 

Están pendientes de confirmar, en función de sus agendas, el expresidente Felipe González; los barones Susana Díaz (Andalucía), Javier Fernández (Asturias) y Ximo Puig (Valencia) y el alcalde de Vigo y presidente de la FEMP, Abel Caballero. En la lista de los no confirmados habría que añadir a Alfredo Pérez Rubalcaba, porque aunque la dirección sí da por segura su asistencia, fuentes próximas al exvicepresidente y exministro del Interior consultadas por El Confidencial subrayan que aún no ha dado su sí. 

En la escuela de buen gobierno Jaime Vera, dice Ferraz, "se analizarán los nuevos retos políticos relevantes para España" en el siglo XXI y se compartirán las experiencias de quienes han tenido responsabilidades de gobierno con los nuevos cuadros del partido. Su objetivo, pues, es la formación de cargos públicos para que gobiernen "desde las convicciones socialdemócratas". 

En los cuatro días se celebrarán "master classes', talleres, conferencias y diálogos" que buscarán el intercambio de experiencias de gobierno en todos los niveles. También estarán invitadas ONG y fundaciones de ámbito social o el Partido de los Socialistas Europeos (PES)

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