LA PRIMERA JORNADA DEL 39º CONGRESO FEDERAL

La nueva dirección de Sánchez: 29 hombres, 20 mujeres y sin más integración que López

El líder amasa todo el poder: diseña una ejecutiva de 49 miembros, absolutamente monocolor con la salvedad del exlendakari y sin susanistas y logra sacar adelante su proyecto político y orgánico

Foto: Pedro Sánchez, a su llegada al plenario del 39º Congreso Federal del PSOE, acompañado por Cristina Narbona, este 17 de junio en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid. (EFE)
Pedro Sánchez, a su llegada al plenario del 39º Congreso Federal del PSOE, acompañado por Cristina Narbona, este 17 de junio en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid. (EFE)

Un PSOE más de Pedro Sánchez que nunca. Con una oposición abatida, desarbolada y atemorizada por futuras represalias, y sobre todo aupado por la fuerza de los votos de la mayoría de la militancia y de los delegados, el secretario general ha conseguido armar un partido que se ajusta a sus deseos. Una ejecutiva muy numerosa —49 miembros, 11 más que la anterior—, no paritaria al 50% (hay 29 hombres y 20 mujeres) y copada por adeptos, de dirigentes con una lealtad a prueba de bombas; un comité federal en el que pierden peso las grandes federaciones y un modelo de partido que se abre a la participación de la militancia y que le blinda frente a eventuales maniobras de desestabilización. El pasado lo que ocurrió en las jornadas previas al tenebroso comité federal del 1 de octubre en el que se vio obligado a presentar su dimisión, no puede volver a ocurrir, se ha hartado de decir en estos meses. Y no ocurrirá.

El PSOE que sale del 39º Congreso es un PSOE muy distinto al que nació de Suresnes, en 1974 y que, con reformas, había permanecido estable y reconocible hasta hoy. Emerge un partido que se reivindica como "claramente de izquierdas", sin concesiones al centro, que quiere entenderse con Podemos para desalojar al PP de La Moncloa, y un modelo organizativo en el que se refuerza el poder del líder y las bases y se diluyen los órganos de representación que tradicionalmente habían ejercido de contrapesos a la figura del secretario general. Un sistema de equilibrios en el que los barones y sus federaciones pintaban y mucho en la cadena de mando y la toma de decisiones. El PSOE de Sánchez inaugura un nuevo PSOE, en realidad, más tendente al presidencialismo aunque revestido de un fortalecimiento del poder de la militancia, que tendrá la sartén por el mango en cuestiones capitales, como los acuerdos postelectorales o el voto en las investiduras.

El cónclave da vida a un PSOE anclado en la izquierda y con un modelo interno que prima al líder y a las bases y erosiona los órganos intermedios

Sánchez no ha encontrado cortapisas para implantar su modelo. Fue decisivo el voto del 50,26% de los afiliados en las primarias del 21 de mayo y también el controlar la mayoría de delegados del 39º Congreso Federal que se inauguró ayer y acabará este domingo a mediodía con un gran mitin de proclamación. Pero también el dejar hacer de los barones críticos, empezando por Susana Díaz, con la confianza de que el líder les pagaría con la paz en sus territorios. No será así porque Sánchez ha hecho ver que dará la batalla en Valencia y en otros territorios, y solo ese pulso sirvió para envenenar el debate de la primera jornada del cónclave y opacar el debate del proyecto político y la confección de la ejecutiva.

Pendiente de la lista del comité federal

El secretario general anduvo dando vueltas con el remate final de la dirección durante todo el sábado. Y eso que en los últimos días su equipo afirmaba que todo estaría resuelto por la tarde, sin mayores complicaciones. A ello ayudaba que la gran parte de la ejecutiva había sido ya destripada. Estaba ya claro tanto el núcleo duro, el de máxima confianza, como los principales cargos de la cúpula. Pero no estaba del todo completa y de hecho, solo se tuvo ya construida a las dos de la mañana del domingo 18. Pero a esa hora ni siquiera estaba terminada la lista del comité federal —el máximo órgano de poder entre congresos— que eligen este domingo los delegados en urna. El plazo para entregar las candidaturasa la comisión electoral del congreso finalizaba a las seis de la madrugada.

La nueva dirección es más amplia que la de 2014 (11 miembros más) y se estructura en torno a 18 áreas. Hay hasta una secretaría de Montaña

Sánchez cumplió con la liturgia de otros cónclaves de entrevistarse con los barones. Pero lo hizo no para preguntarles por sus propuestas, sino para informarles de los miembros de sus territorios con los que quería contar. O ni siquiera eso, como sucedió con la reunión, vista y no vista, con la última en pasar por su despacho en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid, Susana Díaz. Sánchez quería tener un equipo de fieles. Punto. Su nuevo secretario de Organización, José Luis Ábalos, ya había advertido el viernes en RNE de que se estaba diseñando una cúpula no desde la "perspectiva de la integración", sino pensando en un equipo "en quien confiar y que le resulte efectivo".

Así fue. El único destello de integración en la nueva ejecutiva lo proporciona la entrada de Patxi López, el tercer rival en las primarias, como secretario de Política Federal, una de las carteras de mayor peso. El presidente extremeño, el susanista Guillermo Fernández Vara, ni siquiera cuenta como tal porque es su presidencia del consejo político federal —antiguo consejo territorial— lo que le proporciona la silla como miembro nato de la dirección. Pero sin área.

La nueva dirección de Sánchez: 29 hombres, 20 mujeres y sin más integración que López

La ejecutiva se compone finalmente de 49 miembros, contando con Sánchez. Son 29 hombres, incluyendo al líder, y 20 mujeres (40,82%), así que no se cumple la paridad al 50%. En la anterior, había 20 mujeres (52,63%) y 18 hombres. La dirección actual se estructura en 18 grandes áreas, 12 de ellas controladas por varones. El primer anillo de poder lo forman el secretario general, su número dos, Adriana Lastra, y la presidenta, Cristina Narbona.

Dos peldaños

En el primer nivel de mando, como secretarios de área, se sitúan el valenciano José Luis Ábalos (Organización), la exministra cordobesa Carmen Calvo (Igualdad), el vasco Patxi López (Igualdad), el vallisoletano Óscar Puente (portavoz de la dirección); el andaluz Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (Relaciones Institucionales y Administraciones Públicas); el asturiano Hugo Morán (Transición Ecológica para la Economía); el diputado manchego Manuel González Ramos (Agricultura, Ganadería y Pesca); la parlamentaria gallega Pilar Cancela (Políticas Migratorias y PSOE del exterior); la exministra madrileña Beatriz Corredor (Ordenación Territorial y Políticas Públicas de Vivienda); la catalana Núria Parlon (Cohesión Social e Integración); la diputada aragonesa Susana Sumelzo (Política Municipal); el canario Héctor Gómez (Relaciones Internacionales); la madrileña Mónica Silvana (Movimientos Sociales y Diversidad); el vasco Manu Escudero (Política Económica y Empleo); los madrileños Francisco Polo (Emprendimiento, Ciencia e Innovación) y José Félix Tezanos (Estudios y Programas); el vasco Odón Elorza (Transparencia y Democracia Participativa) y el valenciano Andrés Perelló (Justicia y Nuevos Derechos).

Entran los diputados Manuel González Ramos y Pilar Cancela, el polémico alcalde de Calasparra o el regidor de la localidad granadina de Jun

El segundo escalón lo forman los secretarios ejecutivos, que dependen de los de área. Así, en torno a Ábalos, en Organización, orbitan el navarro Santos Cerdán (Coordinación Territorial); el andaluz Paco Salazar (Acción Electoral); el alcalde de Jun, José Antonio Rodríguez Salas (Dinamización de Agrupaciones Locales), y el secretario provincial de Valladolid, Javier Izquierdo (Formación).

Como responsables ejecutivos destacan otros nombres como el portavoz municipal de Santander, Pedro Casares, en Transportes e Infraestructuras; el abogado leonés Ibán García del Blanco en Cultura; la senadora asturiana Luisa Carcedo en Sanidad y Consumo; la diputada palentina Luz Martínez Seijo en Educación y Universidades; el polémico alcalde de Calasparra, José Vélez; el exsecretario de Acción Sindical de UGT Toni Ferrer, en Empleo; el regidor de Viladecans (Barcelona), Carles Ruiz, en Industria, Comercio y Turismo; la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, en Economía de las Ciudades; la exdiputada manchega Magdalena Valerio en Seguridad Social y Pacto de Toledo; la eurodiputada castellanoleonesa Iratxe García en Asuntos Europeos; la riojana Concha Andreu en Mundo Rural; la concejala cacereña Belén Fernández para Cooperación al Desarrollo; la parlamentaria murciana Begoña García Retegui en Servicios Sociales; el exregidor de Elche Alejandro Soler como adjunto a Política Municipal; el balear Vicent Torres para Provincias, Cabildos y Consells, o el senegalés Luc André Diouf para Política de Refugiados. En Laicidad sitúa al exdirector de la Oficina de Víctimas del Terrorismo José Manuel Rodríguez Uribes. Llama la atención hasta la inclusión de la (exótica) secretaría ejecutiva de Montaña, a cargo de Paco Boya, del Vall d'Aran. Y también la ausencia de la consellera valenciana Carmen Montón, cuya entrada Ferraz había confirmado hace una semana.


Ocho andaluces... pero ninguno susanista

Hay hasta ocho andaluces en la nueva ejecutiva. Pero ninguno es cercano a Susana Díaz. En lo más alto están Rodríguez Gómez de Celis y Carmen Calvo, y en puestos de menor relieve el granadino Rodríguez Salas, el sevillano Salazar, la gaditana María Jesús Castro (Mayores), el malagueño Ignacio López (Movimientos Sociales); el exalcalde de Almería Fernando Martínez (Memoria Histórica) y la onubense Luisa Faneca (Pesca), que ya estaba en la anterior dirección y se mantuvo fiel a Sánchez.

En futuros cónclaves, la lista del comité federal se elegirá por tercios, con participación de las bases. El debate orgánico por momentos se volvió confuso

Ejecutiva, por tanto, absolutamente monocolor y sin representación alguna de susanistas. Y del sector de Patxi López solo está él mismo. No hay más.

La lista del comité federal la fue negociando el navarro Santos Cerdán con los territorios, con la idea de reflejar, aquí sí, la represetanción de las otras dos candidaturas, la del exlendakari y la de Susana Díaz. El comité se completará con los delegados que elijan los territorios, como siempre se ha hecho. La diferencia estriba en que en esta ocasión se primará a las federaciones más pequeñas —las que controla Sánchez—, en detrimento de las mayores, las todavía críticas.

José Luis Ábalos, nuevo secretario de Organización del PSOE, este 17 de junio. (EFE)
José Luis Ábalos, nuevo secretario de Organización del PSOE, este 17 de junio. (EFE)


La comisión orgánica aprobó un mecanismo de elección distinto para futuros congresos. La discusión, según contaban delegados presentes en la misma, se convirtió en ocasiones en "un carajal", porque no siempre se sabía muy bien qué documento o qué enmienda se estaba votando, ya que los de Sánchez, además de llevar la filosofía de su modelo organizativo, trasladaron al cónclave una transposición de los estatutos, para reformarlos de arriba abajo ya, poniendo en suspenso la celebración de una conferencia monográfica posterior en un año que debatiera los cambios con más sosiego. En el futuro, el comité federal se elegirá por tercios: una parte la votará el congreso; otra, los territorios a través de sus cónclaves regionales, y una tercera las bases, toda la militancia.

Mínimo y máximo de avales

Al final, se concretan los topes mínimos y máximos de avales en las primarias a doble vuelta para elegir secretario general. Será del 1% como poco y un 2% como mucho en los procesos federales. En las primarias autonómicas, los candidatos necesitarán un 2% como mínimo de firmas y un máximo del 4%, y en las provinciales, han de superar el umbral del 3% y recabar como máximo el 6% de apoyos. Serán en todo caso a doble vuelta.

Las primarias abiertas a simpatizantes para candidatos a alcaldes se harán finalmente solo en municipios de más de 50.000 habitantes

¿Qué ocurre con la elección de los candidatos electorales? Hasta ahora, se elegía en primarias abiertas a simpatizantes al aspirante a La Moncloa y, si lo autorizaba el comité federal previa solicitud de la ejecutiva regional, a los aspirantes autonómicos. A partir de ahora, se seguirá este procedimiento para designar a los candidatos a alcalde de los municipios de más de 50.000 habitantes. Se frena, como se preveía, la propuesta de máximos de los sanchistas, que hablaba de extender a todos los niveles las primarias abiertas, una posición que había suscitado críticas porque aumentaba exponencialmente las posibilidades de manipulación en pequeñas localidades. En los estatutos hasta ahora vigentes se contemplaba que los cabezas de cartel locales de municipios de más de 20.000 habitantes pudieran ser elegidos en primarias, pero entre militantes, no a ciudadanos sin carné.

Díaz, con el secretario de Jaén, Paco Reyes, cuando tenía que despachar con Sánchez. (EFE)
Díaz, con el secretario de Jaén, Paco Reyes, cuando tenía que despachar con Sánchez. (EFE)

También salió adelante que la revocación del secretario general deba ser motivada y aprobada, mediante votación secreta, por el 51% del comité federal (u órgano equiparable a nivel territorial) y ratificada por la militancia en el plazo de un mes. Se incorpora otra de las propuestas de Sánchez: el hecho de que por muchas dimisiones que se produzcan en la ejecutiva no entrañarán la caída del líder. Los abandonos en la dirección serán cubiertos por el comité, salvo si el propio líder, por decisión propia, decida dimitir él mismo y convocar un cónclave extraordinario.

Una única enmienda viva en el plenario

Además, será obligatoria la consulta a la militancia sobre los acuerdos de Gobierno en los que sea parte el PSOE. Pero no solo: se incorpora que habrá que preguntar a las bases sobre el sentido del voto en sesiones de investidura que supongan facilitar el Gobierno a otro partido político".

El voto en las investiduras también se preguntará a las bases. Los dictámenes de las tres comisiones salen aprobados por unanimidad o por "tanteo"

El plenario finalizó sobre la una de la madrugada. Los dictámenes de las tres comisiones —la política, la económica y la de modelo de partido— que debatieron durante todo el día a puerta cerrada unas 7.000 enmiendas se aprobaron por unanimidad (la ponencia económica), y por "tanteo", según dijo el presidente de la mesa, Luis Tudanca, en las otras dos. Solo pasó una enmienda viva al plenario para su debate, que pedía que los órganos federales no revisaran las listas electorales que hubieran aprobado estamentos inferiores, y que defendió el alcalde de Soria, el susanista Carlos Martínez, pero fue rechazada por amplísima mayoría (109 votos a favor y 430 en contra). A esas horas la delegación andaluza ya se había marchado del Palacio de Congresos. Horas antes se habían validado en comisión enmiendas polémicas como la definición de la España "plurinacional" o el rechazo a la maternidad subrogada.

Adriana Lastra, nueva vicesecretaria general del PSOE, durante este 39º Congreso. (EFE)
Adriana Lastra, nueva vicesecretaria general del PSOE, durante este 39º Congreso. (EFE)


Sánchez cierra el círculo. Compone una ejecutiva amplia, de su total confianza. Sin importarle cuotas ni tradiciones. Arranca el nuevo PSOE y él tiene las manos totalmente libres.

El PSOE se compromete a "fortalecer los valores republicanos"

Durante varias horas, existió el 'riesgo' para el PSOE de que pudiera dar un salto mucho más osado en un terreno muy complicado. En la comisión política se aprobó una enmienda que pedía "avanzar e implantar la República como modelo de Estado". Había superado el filtro de la comisión, al tener más del 20% de los votos, e iba directa al plenario. Pero entonces la dirección, ante el riesgo de que el conjunto de delegados pudiera aprobar una redacción que se habría convertido en auténtica carne de titular (y un 'problema' para el PSOE), decidió abortar la operación. 

El núcleo duro de Pedro Sánchez intentó pactar durante horas una enmienda transaccional que satisficiera tanto al PSC como a Juventudes Socialistas de España (JSE). Pero esta se resistía. Apretó y al final consiguió un pronunciamiento que va más allá de lo que marca la doctrina del PSOE pero que sigue siendo bastante ambiguo: "En el marco del debate social existente sobre la necesidad de regenerar la vida pública, profundizar en la lógica democrática, garantizar el carácter social del Estado y la articulación de la pluralidad del mismo, el PSOE tiene su propia concepción sobre el modelo de Estado y la forma de Gobierno, hacia la que quiere avanzar fortaleciendo los valores republicanos y promoviendo un modelo federal". 

Esa fue la enmienda transaccional y la que aceptaron el PSC y JSE. Así no hubo votación en plenario de este asunto incómodo. 

También se frenó en comisión la posibilidad de regular la gestación por sustitución. El PSOE se opone radicalmente: "Los vientes de alquiler [la denominación preferida a la de la maternidad subrogada] suponen una mercantilización de las mujeres. El Partido Socialista no puede abrazar ninguna práctica que pretenda socavar los derechos de las mujeres ni de niñas ni apuntalar la feminización de la pobreza. Se deberán promover y facilitar los mecanismos de adopción". Esta enmienda salió adelante por 175 votos a favor y solo 31 en contra. Ahí fue clave la movilización y coordinación de las feministas del partido, totalmente contrarias a la gestación subrogada.

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