RESULTADOS

Los bancos españoles estiran sus ratios de capital ante la presión del mercado y el BCE

La presión por elevar la solvencia ha hecho que los bancos aceleren la venta de participadas y adelanten el efecto de nuevas medidas de alivio que todavía no están en vigor

Foto: Sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort. (EFE)
Sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort. (EFE)
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La banca española se adentra en la loca carrera por la solvencia. Las grandes entidades del país reforzaron su capital en casi cuatro décimas de media durante el segundo trimestre del año, pasando del 12,11% a casi el 12,5%. Sin embargo, las entidades han 'inflado' estas tasas en sus comunicaciones al mercado hasta el 12,74%, adelantando efectos contables todavía no aprobados.

La crisis del covid-19 explica esta batalla por ganar capital. La pandemia ha cogido a los bancos españoles como los que menor solvencia tienen en toda Europa, algo que preocupa tanto a inversores como al Banco Central Europeo (BCE). Esta presión y la incertidumbre de cómo de grande va a ser el golpe en sus cuentas, ha hecho que los bancos busquen todas las vías posibles para ganar capital.

El resultado se ha puesto sobre la mesa en las últimas semanas, con la presentación de resultados de la banca. Una de las dificultades con las que se ha encontrado el mercado ante este panorama es comparar las cifras unas entidades con otras. El principal motivo de confusión ha sido el paquete de alivios de solvencia anunciado desde Europa, en la que hay medidas que ya han entrado en vigor y otras que tardarán todavía tiempo. Hay entidades que han sido milimétricas anunciando una tasa de capital en la que solo incluyen los decretos ya aprobados, y otras que han dado datos de solvencia proyectados, con todos los extras incorporados. Hay una tercera opción, que ha sido reportar la tasa de capital contando una disposición transitoria.

Este es el caso de Santander, que reportó una tasa de solvencia del 11,84%, frente al 11,58% regulatorio comparable con sus competidores. Esta diferencia deja al grupo presidido por Ana Botín más cerca del farolillo rojo en capital del último trimestre, BBVA, con una ratio del 11,22%.

Al igual que Santander, también lo hicieron: CaixaBank, que sumó 48 puntos básicos de las medidas anunciadas por Bruselas —disposición transitoria IFRS 9—, hasta el 12,3%; Sabadell, que reportó ocho décimas más por este motivo, hasta el 12,7%; y Unicaja, que contó con una décima de capital extra, hasta el 14,4%. Bankia, por su parte, reportó la tasa de capital regulatoria, del 13,27%, pero añadiendo cuál será la nueva una vez entren en vigor las medidas europeas, del 13,95%.

Factores en el aire

Como explican las entidades en sus cuentas semestrales, el alivio de capital de la disposición transitoria IFRS 9 se podía haber sumado en la tasa de capital provisional —'phase in'—, pero no en la de máxima calidad —'fully loaded', la que sigue el mercado—, ya que debe contar con el visto bueno del supervisor. Con esta medida, Bruselas ha dado dos años más de plazo para que los bancos adapten su contabilidad a la norma IFRS 9, que entró en vigor en 2018, pero que por su complejidad contó desde el principio con un periodo transitorio para digerir sus efectos en capital.

A esto se suma que algunas entidades se añadieron otro efecto, el de la deducibilidad de los activos intangibles, una vieja demanda del sector, cuya aprobación definitiva todavía está pendiente.

Más allá de estos factores que están un poco más en el aire, toda la banca europea ha contado con un impulso regulatorio en el primer semestre. Por un lado, con el denominado factor pymes, exenciones para que la financiación a pequeñas y medianas empresas penalicen menos en el capital, para así favorecer que el grifo del crédito se mantenga abierto.

Este elemento se ha sumado a la bajada de los requisitos mínimos de solvencia de la banca, con lo que se ha disparado una de las variables más seguida por los inversores en este momento: el exceso de capital o MDA (máximo capital distribuible, por sus siglas en inglés), el margen que tienen las entidades para seguir pagando dividendos y cupones de los bonos. Las entidades españolas tienen de media cuatro puntos de capital de exceso, con Santander y BBVA como las que más justan van —260 y 263 puntos básicos, respectivamente—.

Ventas de participadas

Junto a las novedades regulatorias, los otros dos factores que más impulsan el capital de los bancos son el veto al pago de dividendos y la venta de participadas. En el caso de las cajas, el impulsor ha sido el traspaso de Caser, con el que han dado un salto Ibercaja y Liberbank. Por su parte, Sabadell ha sumado 36 puntos básicos con la venta de su gestora de fondos.

Con todo ello, la foto de solvencia del segundo trimestre deja a los grupos de antiguas cajas como Unicaja, Liberbank, Bankia, Ibercaja y Abanca como los más sólidos. Aunque el reciente test de estrés interno del BCE reflejó la magnitud de la crisis que llega al sector, hace que no solo sea importante la foto inicial, sino el impacto y la capacidad de seguir generando capital con un negocio sólido y diversificado que reporte beneficios.

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