ha faltado gestión

El retraso en Operación Chamartín desata la primera crisis de Merlin y BBVA en DCN

La socimi ha mostrado su descontento por cómo se ha gestionado DCN en estos últimos meses en los que la promotora ha estado descabezada tras las salidas de Antonio Béjar y Miguel Hernández

Foto: Imagen: EC.
Imagen: EC.
Adelantado en

Ni venta ni aprobación. Los dos grandes hitos que se esperaban en torno a Operación Chamartín para antes de concluir el año parece que tendrán que esperar. Como adelantó El Confidencial, la Comunidad de Madrid ha retrasado hasta el próximo mes de marzo la luz verde definitiva a este desarrollo urbanístico, el más importante que hay actualmente en España.

La noticia es un jarro de agua fría para los intereses de Merlin Properties, que tenía todo preparado para cerrar con BBVA la compra de una participación que, sumada al 14,46% que ya adquirió a San José, iba a convertirlo en el primer accionista de Distrito Castellana Norte (DCN), la promotora de Operación Chamartín. Pero, según las fuentes consultadas, este acuerdo tendrá que esperar al año que viene.

La socimi dirigida por Ismael Clemente ha mostrado su descontento por cómo se ha gestionado DCN desde la salida del anterior presidente, Antonio Béjar, uno de los 14 directivos de BBVA imputados por el caso Villarejo, a quien el banco echó tanto de la promotora como de la entidad. Justo dos meses antes, en junio, el director de Negocio de la promotora, Miguel Hernández, también había sido despedido de la compañía, que de golpe se vio sin las dos figuras que mejor conocían el proyecto. Y eso, cuando tienes una Administración pública al otro lado de la mesa, es muy peligroso.

Álvaro Aresti, directivo que acababa de jubilarse en el banco y miembro de una de las históricas familias vascas accionistas de la entidad, fue nombrado nuevo presidente de la promotora, pero sin poder ejecutivo. A este relevo su sumó la salida del consejo de DCN de José Manuel Crespo, ex responsable de los servicios jurídicos de BBVA y otro de los imputados por el caso Villarejo, y el cambio de los representantes de San José justo antes de que la constructora cerrara la venta de un 14% a Merlin.

Álvaro Aresti y Carlos Torres (d). (Imagen: EC)
Álvaro Aresti y Carlos Torres (d). (Imagen: EC)

El resultado final ha sido el descabezamiento de la promotora en un momento crítico, justo cuando estaba rozando la aprobación definitiva tras un cuarto de siglo de espera, y con la cúpula de BBVA, primer accionista de DCN con un 75% del capital, viviendo sus horas más difíciles por la investigación judicial que se está llevando a cabo en la Audiencia Nacional para aclarar quién, cómo y para qué contrató los servicios de Cenyt, la empresa del comisario Villarejo.

DCN necesita a una figura que esté todos los días reuniéndose con la Administración, trabajando día a día en garantizar que se ejecuta lo que se acuerda. El problema de la comunidad se habría resuelto sin problema si hubiera estado una persona haciendo ese trabajo constante, pero ahora mismo no existe esa figura ni nadie con el perfil necesario para garantizar que se cumplen los plazos”, explica un conocedor de la situación.

La entrada de Miguel Oñate, hombre fuerte de Merlin, en el consejo de DCN es un primer paso en esta dirección, es decir, en la determinación de coger el toro por los cuernos y garantizar que en marzo, como tarde, esté aprobada Operación Chamartín, proyecto rebautizado como Madrid Nuevo Norte. De hecho, la próxima primavera es el horizonte que han marcado las administraciones, comunidad y ayuntamiento, para aprobar el desarrollo, cuyo retraso han justificado por un tema técnico.

En concreto, han hecho referencia a la falta de un informe vinculante sobre la carretera M-603, que el Gobierno regional ha cedido al consistorio porque afecta al desarrollo urbanístico. La comunidad recibió toda la documentación el pasado 27 noviembre y cuenta con cuatro meses para aprobarlo. No obstante, las fuentes consultadas por El Confidencial aseguran que el retraso responde a más aspectos, como el reparto de las cargas, escollos todos ellos salvables, pero que requieren un trabajo constante y diario de las figuras que eran antes Béjar y Hernández.

Miguel Oñate.
Miguel Oñate.

Este retraso ha traído consigo que también se aplace el acuerdo de venta, según señalan las mismas fuentes. Una transacción que contaba ya con toda la munición necesaria para ejecutarse, sobre todo después de que Merlin cerrara a finales de noviembre una emisión de bonos por importe de 500 millones de euros a 15 años, colocación que había empezado a preparar en septiembre, como adelantó El Confidencial.

Para BBVA, que este mismo jueves anunció un golpe de 1.350 millones de euros en Estados Unidos, que deberá reconocerse en las cuentas de este ejercicio, la venta de Operación Chamartín es una oportunidad de oro para hacer plusvalías, sobre todo después de que Merlin acordara la compra a San José y pusiera en valor la participación del banco: 880 millones frente a los 98 millones que tiene reconocidos en libros.

La relevancia de estas cifras llevó a la socimi, según las fuentes consultadas, a plantear la posibilidad de sellar un acuerdo de venta, pero condicionado al cierre de la aprobación definitiva, algo que fue rechazado por la entidad y que, salvo que BBVA cambie de opinión en las próximas dos semanas, retrasará hasta 2020 la venta.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios