ENTREVISTA A ELVIRA RODRÍGUEZ

"¿Si los resultados obligan al PP a gobernar con el PSOE? Eso, el 11 de noviembre"

Elvira Rodríguez Herrer (Madrid, 1949), ministra de José María Aznar y secretaria de Estado de Presupuestos de Cristóbal Montoro, es el fichaje económico de Pablo Casado

Foto: Elvira Rodríguez. (EFE)
Elvira Rodríguez. (EFE)

Elvira Rodríguez Herrer (Madrid, 1949), ministra de José María Aznar y secretaria de Estado de Presupuestos de Cristóbal Montoro, es el fichaje económico de Pablo Casado para las elecciones del 10-N. Representa como ninguna otra dirigente del PP el giro de su presidente para estos comicios a la hora de buscar refuerzos, de las llamadas a independientes y representantes de los más variados sectores sociales a la vieja guardia del partido y a cualificados gestores de larga trayectoria, en la oposición y en la gestión pública.

Auditora de profesión, Rodríguez, que está llamada a reconstruir el equipo económico de los populares, se declara liberal pero firme partidaria del llamado Estado del bienestar y del sistema público de pensiones. También apunta que el próximo Gobierno necesitará una mayoría sólida y de varios partidos detrás si se cumplen los pronósticos de las encuestas, porque deberá tomar decisiones importantes, económicas y políticas, aplazadas en los últimos años. No se moja sobre el papel del PP en ese Ejecutivo si es imprescindible su concurso y la suma solo sale con el acuerdo de populares y socialistas. "Eso, el 11 de noviembre", responde.

PREGUNTA. ¿Qué le lleva a volver a la primera línea después de haber sido casi todo en política, ministra, secretaria de Estado, presidenta de la CNMV, diputada, presidenta de empresa pública…?

RESPUESTA. A mí me lo pide Casado, a lo largo de toda mi vida profesional me he movido en el servicio público, tengo ganas de trabajar (no de jubilarme), me lo pienso un poco, la situación digamos que es interesante y considero que se pueden hacer cosas en el servicio público otra vez.

P. ¿Se considera heredera o representante del anterior equipo económico del PP después de trabajar durante años con Cristóbal Montoro?

R. Yo soy liberal, tengo mucha experiencia en política fiscal y en el servicio público, creo que los recursos que aporta la economía del país son más eficaces y más eficientes en manos privadas que públicas, y creo también que no debemos dar ni un paso atrás en el Estado del bienestar que nos hemos dado. En ese sentido, no me declaro heredera de nadie, he trabajado con ellos y tampoco considero que haya cambiado la espina dorsal de nuestro pensamiento. El dinero está mejor en el bolsillo de los ciudadanos.

P. ¿Pero no trajo Casado al PP un giro liberal en política económica, no hubo un cambio claro entre la línea seguida por Rajoy y Montoro en el poder y el fichaje de Daniel Lacalle para los anteriores comicios?

R. Yo me considero liberal y no veo a Montoro tan socialista como dicen, lo que pasa es que se encontró en 2011 con toda una papeleta: nos jugábamos que intervinieran el país. El déficit público creado en la etapa de Zapatero nos llevaba a equipararnos con Grecia, a una intervención que iba directamente al sistema de pensiones y al de desempleo, algo que no nos podíamos permitir por las características de la sociedad española, con una tasa de paro que era la mayor del primer mundo. Ahí se hizo un esfuerzo que fue malentendido al equilibrar nuestras cuentas a un cortísimo plazo con una subida de impuestos que chocó mucho con el programa presentado. Y yo, que no estaba entonces en el Gobierno, fui la diputada que en nombre del partido tuvo que defender desde la tribuna el correspondiente decreto ley. Era la única forma de evitar la intervención y fue algo bueno para España, luego permitió la recuperación económica y la posterior rebaja fiscal. Es un baldón que Cristóbal Montoro llevará siempre a sus espaldas, pero obedecía a una necesidad. No había otra, no es cuestión de ser liberal o socialdemócrata, es que se necesitaba recaudación.

P. ¿Está usted llamada a reconstruir el equipo económico del PP, en precario desde las anteriores elecciones?

R. Estamos en campaña electoral y después habrá que ordenar el partido en todos sus ámbitos, también en el económico; pero eso, para finales de noviembre.

P. ¿Ve margen para hacerlo en el Gobierno o más bien para construir la alternativa desde la oposición?

R. No sé cómo van a ir las elecciones, opciones habrá muchas, pero todas complicadas, porque según las encuestas no habrá una mayoría clara. Espero como española que seamos capaces de tener un Gobierno estable, porque hay nubes alrededor y hay que tomar decisiones que precisan de un Ejecutivo con apoyos suficientes. Nosotros presentamos nuestras fórmulas y tendrán que decidir los ciudadanos.

P. ¿Y si los resultados obligan al PP a gobernar con el PSOE?

R. Eso, el 11 de noviembre.

P. ¿Está de acuerdo con que se puede bajar la presión fiscal, como se sostenía en el último programa electoral de su partido?

R. La presión fiscal puede estar más baja, pero al final simplificamos demasiado las cosas. El efecto de la bajada de los impuestos micro, si genera crecimiento, hará rebajar la presión fiscal sobre el importe total de la economía. Lo que ponemos encima de la mesa es una bajada del impuesto de sociedades para que pase, de una forma ordenada, del 25% al 20%; el de la renta de las personas físicas, con un horizonte de tipo máximo del 40%, y la supresión del de patrimonio, que es un impuesto obsoleto y absurdo. También hay que trabajar en línea con lo que hace la Comunidad de Madrid en donaciones y sucesiones.

Elvira Rodríguez, en un acto del PP. (EFE)
Elvira Rodríguez, en un acto del PP. (EFE)

P. ¿Cómo se aplica y se compagina eso con los objetivos de déficit cuando la Comisión Europa acaba de denunciar que el Gobierno va a incumplir los objetivos de déficit y estabilidad presupuestaria comprometidos para 2020?

R. Es que el Ejecutivo de Sánchez ha enviado un programa presupuestario, como mínimo, singular. Es cierto que estamos en plenas elecciones y lo primero que habría que prohibir es que hubiera elecciones en noviembre, porque siempre deberían ser en marzo para no afectar al ciclo presupuestario, pero presenta el plan con un déficit de un 2% que no se sabe de dónde va a salir porque no cuadran las cifras. Presenta un agujero de 5.000 millones de euros que dice que no se preocupen, que lo va a resolver. Lo que dice la Comisión es que el documento no es serio y el Gobierno lo que sostiene es que no puede hacer otra cosa.

P. ¿Qué hay que hacer con las pensiones?

R. En España, el sistema de pensiones es un capital público al que de ninguna manera se puede renunciar. El impuesto al trabajo ya es redistributivo, porque el tope máximo de contribución supera ya los 4.000 euros y la pensión máxima está en los 2.700 brutos. El problema son los factores del empleo y de la esperanza de vida, y hay que mirar a largo plazo. El debate sobre subidas con el IPC es artificial y solo sirve para convertir el problema de las pensiones en un problema político, porque da mucho juego electoral cuando es un problema de país, no de pelea de partidos. Lo que hay que poner en práctica son políticas que generen crecimiento y puestos de trabajo.

P. ¿Retoma el nuevo equipo de Casado la comprometida reforma de la Administración que el último gabinete de Rajoy tuvo que dejar a medias?

R. Daremos una segunda vuelta al trabajo de la CORA [Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas], para analizar lo que hay y empezar a cortar ineficiencias. Por ejemplo, hay que hacer realidad la oficina única para los emprendedores donde estén la ventanilla de la Seguridad Social, la del ayuntamiento y la de la Agencia Tributaria todas juntas y, seguramente, esa oficina será mucho más pequeña. La revolución tecnológica ha difuminado muchas fronteras y permitido que se tenga más conocimiento del que está al lado. Todo lo que se abre es más eficiente, y en eso hay que trabajar.

Elecciones Generales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
15 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios