LAS CORTES SE CONSTITUYEN EL MARTES 21

El PSOE avanza en el acuerdo para la Mesa: mayoría con Podemos, y sin Vox ni ERC

Los socialistas perfilan un órgano rector del Congreso con el reparto más natural: tres puestos para ellos, dos para los morados, dos para el PP y dos para Cs. El pacto no está cerrado

Foto: Pedro Sánchez, con Ángel Gabilondo y Pepu Hernández, durante su paseo por Puente de Vallecas, este 13 de mayo. (EFE)
Pedro Sánchez, con Ángel Gabilondo y Pepu Hernández, durante su paseo por Puente de Vallecas, este 13 de mayo. (EFE)

El martes 21 de mayo se constituirán las Cortes Generales emanadas de las urnas del 28 de abril, y ya el camino está algo más desbrozado. Los socialistas no se han deslindado de la previsión inicial, que era una Mesa del Congreso de mayoría progresista, y en la que entren PP y Ciudadanos, pero no Vox ni las formaciones nacionalistas ni separatistas. Lo que todavía sigue sin conocerse es a quién propondrá Pedro Sánchez para presidir la Cámara Baja. Los socialistas tienen mayoría absoluta en el Senado, y la persona señalada por el líder del Ejecutivo es Miquel Iceta, primer secretario del PSC, pero antes debe convertirse en senador autonómico, trámite que el Parlament votará este jueves.

Ya desde el lunes pasado, fuentes del Ejecutivo confirmaron que el PSOE perseguía una Mesa del Congreso de mayoría progresista, para asegurarse una legislatura sin sobresaltos y diametralmente opuesta a lo que ocurría en los últimos meses: PP y Cs, con su mayoría absoluta (tenían cinco de los nueve puestos a reparto), bloqueaban la tramitación de iniciativas que sin embargo sí gozaban del respaldo del pleno. Sánchez encargó a su número dos y portavoz parlamentaria, Adriana Lastra, las negociaciones para llegar a un acuerdo con el resto de grupos, especialmente con su socio preferente, Unidas Podemos, y con su homóloga, Irene Montero. Por parte de PP y Cs, los interlocutores están siendo Teodoro García Egea y Miguel Gutiérrez.

El reparto lógico, y en el que ha venido trabajando la dirección del partido desde la semana pasada, era y es este: tres puestos para el PSOE, dos para Unidas Podemos, dos para el PP y dos para Cs. Cinco sillones para la izquierda y cuatro para la derecha. Una configuración 3-2-2-2, exactamente igual a la de la última legislatura, con la única diferencia de que ahora el PSOE tendría a tres de los suyos en la Mesa, y antes era el PP.

Lastra subraya que con ERC y JxCAT está hablando de alguna "cuestión menor", de "intendencia" de la Cámara Baja. El PNV no ha pedido entrar


Esa combinación deja fuera a ERC —15 escaños en las generales del 28-A— y a Vox (24). La cúpula sí tuvo claro desde el primer momento, como ha venido publicando este periódico, que no quería a los secesionistas catalanes en el órgano rector de la Cámara Baja. No solo porque aritméticamente no le correspondería ninguna silla, sino porque el PSOE quiere garantizarse la mayoría sin introducir ningún elemento que distorsione el mensaje, y menos a cinco días de las elecciones municipales, autonómicas y europeas del 26-M. Lastra señalaba este lunes en la SER que había hablado con Míriam Nogueras, vicepresidenta de Junts per Catalunya, y Gabriel Rufián, portavoz de ERC, sobre alguna "cuestión menor", de "temas de intendencia" de la Cámara Baja.

Actividad legislativa "óptima"

Pero tampoco entraría el PNV, un socio más fiable para el PSOE. Lastra sí ha conversado con Aitor Esteban, portavoz de los nacionalistas vascos. Pero ambos, según confirmaron fuentes del partido 'jetzale' a este diario, han conversado sobre temas de intendencia del Congreso (despachos, escaños, personal, comisiones...), aunque "también de las posibles combinaciones para la Mesa". Pero el PNV no ha pedido formar parte de la misma. "Con quienes estamos hablando de la composición de la Mesa es con los cuatro grupos más grandes del Congreso, con PP, Unidas Podemos y Cs", señaló Lastra.

La ultraderecha "necesitaría el apoyo de PP y Cs" para entrar en el órgano rector. "Pero, si del PSOE depende, Vox no estará en la Mesa del Congreso"

"Nosotros hemos dicho siempre que la Mesa ha de ser representativa del hemiciclo —explicó la portavoz en 'Hoy por hoy'—. Hay cuatro grandes grupos en el Congreso, uno de ellos, el mío, que dobla al siguiente. Debe comportarse como no lo hizo la Mesa anterior: la paralización del Congreso, como ocurrió en estos años, y que no se impida el debate, que se tramiten las leyes... Habrá una actividad legislativa óptima. De todo esto estamos hablando". También, añadió, de la reforma del reglamento de la Cámara.

Lastra, en 'Hoy por hoy', en la SER, confirmó que las negociaciones por tanto siguen con Unidas Podemos. Y ratificó que el PSOE tiene "meridianamente claro" que no estará la ultraderecha en la Mesa. "Ni siquiera tendría votos para formar parte de ella. Es simple aritmética. Necesitaría en todo caso el apoyo de PP y Cs. Pregúntenles a ellos. Pero, si del PSOE depende, Vox no estará en la Mesa del Congreso", sostuvo.

El PSOE avanza en el acuerdo para la Mesa: mayoría con Podemos, y sin Vox ni ERC

En la Cámara Baja, y tras acreditarse como diputada electa por Madrid, la vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, subrayó a los periodistas que en las Mesas de Congreso y Senado no tienen por qué estar representados todos los grupos. El órgano rector de cada Cámara debe ser "representativo" de los grandes partidos, los que tienen "más escaños". Es decir, que las Mesas no deben ser una copia de la Junta de Portavoces, en la que sí se sientan todos los grupos políticos. Son órganos "completamente distintos", y con funciones diferentes.

El PSOE avanza en el acuerdo para la Mesa: mayoría con Podemos, y sin Vox ni ERC

¿Y la presidencia? Calvo no quiso dar pistas. Ella está en las quinielas, pero ahora suena con más fuerza otra opción: la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, portavoz parlamentaria entre 2017 y 2018.

Sánchez entra en campaña repartiendo besos y selfis en Vallecas

Pedro Sánchez participó este lunes en el primer acto de campaña del 26-M, porque el arranque coincidió con la muerte de Alfredo Pérez Rubalcaba, con cuyo duelo se volcó

El presidente llegó a las dos de la tarde de este lunes al distrito de Puente de Vallecas, tradicionalmente socialista. Allí el PSOE obtuvo el 37,68% en las generales del 28-A. Ahora el partido necesita "movilizar", que nadie se quede en casa para el 26-M. Y ese era el propósito del multitudinario paseo que protagonizó Sánchez por las calles del barrio. Nada que ver con lo que ocurría cuando salía a la calle en 2015 y 2016, cuando apenas le seguían los ciudadanos. 

 

Este lunes apenas se podía caminar por la arteria principal del distrito, la avenida de la Albufera, en dirección a Nueva Numancia, hacia la agrupación socialista. Sánchez estaba acompañado de los candidatos al Ayuntamiento de Madrid y a la Comunidad, Pepu Hernández y Ángel Gabilondo, además de miembros de las dos candidaturas y colaboradores de la Moncloa y del partido. Sánchez charló con los vecinos, con los regentes de varios comercios a pie de calle. Poco a poco se fue organizando una concurrida procesión en torno a él: ciudadanos, séquito presidencial, candidatos... y periodistas. El presidente repartió besos a tutiplén, y selfis, muchísimos selfis con todo aquel que se le acercaba. Un completo baño de multitudes para el jefe del Ejecutivo. Se abrazaba a niños, mayores, mujeres, hombres... Hasta firmó un ejemplar de su 'Manual de resistencia' a un adolescente que blandió el libro en alto. 

—Presidente, ¿habrá luz verde a un Gobierno con Podemos? —le preguntó el periodista de Telecinco Iñaki Aguado, mientras la comitiva llegaba a un cruce. Y es que Pablo Iglesias aseguró esta mañana que estaba "convencido" de que se pondrían de acuerdo el presidente de él. "Y vamos a gobernar juntos", añadió.

—¿Has visto? Está en rojo ahora —respondió Sánchez, tirando de ironía, haciendo ver que ahora no toca, que lo que toca es campaña. Y enseguida se dispuso a cruzar, ya con el semáforo en verde. 

 

Una vecina se acercó después a pedirle que "lo arreglen todo, las pensiones, los sueldos, todo... ¡y que no nos roben tanto!". El jefe del Ejecutivo le dijo que había aumentado las prestaciones un poquito y a continuación pasó a presentarle a Ángel Gabilondo y a Pepu Hernández. Porque ahora se trata de votarles a ellos, vino a decirles. "¡No le conozco!", espetó la señora al exseleccionador de baloncesto. 

El calor en el camino hasta la agrupación socialista de Puente de Vallecas, en la calle de la Concordia, de una media hora, se hizo asfixiante por el intenso calor que había en Madrid a esas horas y por la cantidad de gente que rodeaba a Sánchez. Al comienzo del paseo se volvió a escuchar el "¡Con Rivera no!" que los militantes le gritaron la noche del 28-A. 

 

—¡He saludado a Pedro Sánchez...! ¡Se lo voy a decir a mamá! —exclamaba una joven a su amiga, emocionada... Y a pocos metros, un hombre mascullaba un "le he visto, le he visto", como si se le hubiera aparecido el Mesías. 

—¡Presidente, te invito a una cerveza! —le gritan. 

—¡Ya me gustaría! —contesta él. 

El jefe del Ejecutivo en funciones finalmente llega a la agrupación de Puente de Vallecas, una de las más grandes de la capital. Sánchez se reúne allí, ya a puerta cerrada, con Enrique Villalobos, presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), y con la coordinadora de Asociaciones de Vecinos de Vallecas. 

 

En esta improvisada romería ciudadana se nota el calor de los ciudadanos al PSOE. Pero claro, esto no es el distrito de Salamanca, bastión del PP. Vallecas es tierra amiga, de siempre. 

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