CLAUSURA DE LA CONVENCIÓN DEL PES EN MADRID

Los socialistas europeos hacen suyo el 28-A para medir su fuerza en las urnas en mayo

Los líderes socialdemócratas arropan a Sánchez, conscientes de que la salud del PSOE es clave para toda la familia política. Arrancan la campaña con optimismo pese a los sondeos

Foto: Pedro Sánchez y los líderes socialdemócratas europeos, este 22 de febrero frente al 'Guernica' de Picasso, en el Museo Reina Sofía de Madrid. (EFE)
Pedro Sánchez y los líderes socialdemócratas europeos, este 22 de febrero frente al 'Guernica' de Picasso, en el Museo Reina Sofía de Madrid. (EFE)

Los socialistas europeos sienten que no solo se juegan su ser o no ser el 26 de mayo. Menos de un mes antes, el 28 de abril, todos se 'enfrentan' a las urnas, pero en España. Todos sienten como propias las elecciones generales convocadas por Pedro Sánchez. Porque si el presidente sale airoso, y podría suceder, porque todos los sondeos sitúan al PSOE como primera fuerza en unas legislativas después de 11 años, la socialdemocracia sentirá que ha salvado uno de los poquísimos gobiernos que tiene en pie, y el de mayor peso e influjo político. Una victoria de Sánchez el 28-A dará cierto oxígeno a todos sus colegas en la UE de cara al 26-M, y eso que la familia socialista sigue a la baja por su brutal pérdida de músculo en las grandes naciones del Viejo Continente.

La sensación de cierto optimismo, y la impresión de que mucho más que el reparto de escaños en Congreso y Senado está en liza en apenas dos meses, se palpaba con claridad en los dos días en los que se extendió la convención del Partido de los Socialistas Europeos (PES), celebrada en Madrid. No por casualidad, claro. Si en diciembre el congreso que reeligió como presidente al búlgaro Sergei Stanishev y que proclamó al holandés Frans Timmermans como candidato común a la jefatura de la Comisión Europea tuvo lugar en Lisboa, la lógica aplastante indicaba que el siguiente gran evento, el de la aprobación del manifiesto del PES para las europeas de finales de mayo, lo acogería España. Así fue. La cita se fijó antes de la convocatoria de las generales, pero al final se convirtió en una plataforma de apoyo a Sánchez de sus homólogos europeos y en la puesta en marcha inmediata de los motores de la precampaña. El jefe del Ejecutivo primó más su camino hacia el 28-A durante su discurso y con sus gestos: ni siquiera pudo presentar a su cartel para las europeas. No lo tiene aún, y el ministro de Exteriores, Josep Borrell, su preferido, se le resiste.

Los socialdemócratas solo presiden seis gobiernos en la UE: Portugal (António Costa), Suecia (Stefan Löfven), Eslovaquia (Peter Pellegrini), Rumanía (Viorica Dăncilă), Malta (Joseph Muscat) y España. De la escueta cuenta estuvo a punto de caerse Löfven, pero se salvó por los pelos, gracias a las negociaciones que condujeron a formación de un Gobierno rojiverde apoyado por cuatro partidos, un acuerdo evocado con frecuencia por Sánchez de cómo socialdemócratas y centristas pudieron tejer una alianza para aislar a la ultraderechista Demócratas de Suecia (DS). Por eso Sánchez, durante el cierre, pidió a sus correligionarios que no llamen "liberales" a los dirigentes de Ciudadanos, porque imponen un "cordón sanitario" al PSOE mientras "se atan a la ultraderecha" y "mercadean" con los derechos de las mujeres.

"Hay que decir a la población que los extremistas, los nacionalistas, no tienen la respuesta", dice Löfven, que pone en valor su pacto a cuatro


Él, Löfven, estaba este sábado en Madrid. "Demostramos que no íbamos a dar el poder, ni se lo daremos nunca, a los extremistas", apuntó, señalando en la misma dirección que el mandatario español, que se reivindica como el paladín de la "moderación" y el "sentido común". "Hay que decir a la población que los extremistas, los nacionalistas no tienen la respuesta. Hay que construir una Europa de solidaridad e igualdad de derechos". El primer ministro sueco reconoció que los resultados que arrojaron las urnas de septiembre de 2018, que prácticamente equipararon en fuerzas al bloque progresista y al conservador, y que marcaron el auge de DS, fueron "muy complicados", porque corrían el riesgo de que los extremistas condujeran al país al bloque. "Por ello, cuatro partidos que no estaban acostumbrados a cooperar, decidimos cooperar, cruzamos los límites y llegamos a una solución —explicó— . Se trataba de estar en el lado bueno de la historia, defender los derechos humanos. Había que poner el limite a los extremistas y decirles 'No pasarán'".

Evocación del 'No pasarán'

Ese grito del 'No pasarán' estuvo muy presente en la clausura de la convención del PES. Los socialdemócratas se quieren situar como dique de contención frente a los nacionalismos y los populismos extremistas, dos amenazas que estuvieron muy presentes en los discursos.

Uno de los más aclamados fue el portugués António Costa, que eligió el castellano para arengar a sus compañeros: "Estas elecciones [del 26-M] son una batalla entre la esperanza y el miedo. El miedo que está impulsando el populismo que mina la democracia. El miedo que hace crecer el nacionalismo, que amenaza la paz. El miedo que hace crecer el proteccionismo y compromete el desarrollo de más y de mejores empleos. El miedo que da fuerza al racismo, al chovinismo, que es lo contrario de los valores que han hecho de Europa un hogar de democracia, paz, prosperidad y justicia social".

"La votación del 28-A es muy importante, o tanto más importante que las europeas. Precisamos que el voto de España sea el de Sánchez", dice Costa

Costa hizo mucho hincapié en esa Europa "fuerte", la de los valores, la que no concibe que el Mediterráneo se convierta en un "cementerio" de seres humanos por el portazo a la solidaridad de muchos países. La Europa de los Vasco da Gama, Magallanes o Colón, que abrieron "horizontes" haciendo de los mares un punto de "encuentro" y que construyeron esa primera y precaria "globalización". Es la Europa que soñaron Mário Soares o Felipe González, la que anteponía los "valores" al mercado. Ahora, como antes, el gran desafío de los socialistas es "combatir la desigualdad", y especialmente la que aún existe, avisó, entre hombres y mujeres.

Los socialistas europeos hacen suyo el 28-A para medir su fuerza en las urnas en mayo

El 'premier' luso recordó que estos comicios del 26-M serán los primeros en los que votarán los jóvenes nacidos en el siglo XXI. "Estas elecciones son sobre el futuro de las nuevas generaciones", advirtió. Ninguno de los retos por delante "puede ser resuelto sin Europa y frente a Europa". Costa subrayó que antes del 26-M habrá un 28-A, que será clave también para el destino del continente. Porque los españoles, siguió, votarán al líder que se sentará en el Consejo Europeo.

Pedro Sánchez interviene en la clausura de la convención del Partido de los Socialistas Europeos (PES), este 23 de febrero en el teatro Coliseum de Madrid. (Eva Ercolanese | PSOE)
Pedro Sánchez interviene en la clausura de la convención del Partido de los Socialistas Europeos (PES), este 23 de febrero en el teatro Coliseum de Madrid. (Eva Ercolanese | PSOE)

"La votación del 28-A es muy importante, o tanto más importante, que las elecciones europeas [...]. En el Consejo cada país tiene un voto, y nosotros precisamos que el voto de España sea el de Pedro Sánchez", concluyó Costa entre una fuerte ovación. Lisboa y Madrid, junto con Estocolmo, son los grandes focos de la socialdemocracia europea. En Alemania un SPD a la baja cogobierna con los democristianos de Angela Merkel, en Francia implosionaron y en Italia están destruidos y divididos. La familia socialista pasa uno de sus peores momentos en el continente. En la Eurocámara, según los sondeos, bajarían desde los 186 a los 135 escaños. En España, el PSOE ganaría el 26-M, con 16 asientos, seguido de PP (15), Cs (12), Unidos Podemos (9), Vox (6) y ERC (1).

Un 'Manual de resistencia' para el 26-M

El primer ministro y Sánchez trabaron una relación fluida y cordial desde las elecciones generales de diciembre de 2015, en las que el PSOE se precipitó a su peor resultado. El líder español fue a visitarlo en enero siguiente para señalizar que su apuesta era un pacto con las izquierdas como el que había sabido trenzar en su país. Esa complicidad se percibió este sábado también.

"Los conservadores, los populistas, los demagogos de la extrema derecha amenazan nuestro estilo de vida en Europa", asegura la líder socialista austriaca

Costa citó el libro publicado por Sánchez y presentado este jueves en Madrid, 'Manual de resistencia' (Península, 2019): "Todos precisamos un 'Manual de resistencia', pero todos precisamos decir 'No pasarán', pero también algo más". Entonces recordó que él viajará mañana con el presidente español hasta Collioure, al sur de Francia, y juntos rendirán tributo al poeta Antonio Machado, que cruzó la frontera para huir de la Guerra Civil y murió un 22 de febrero de hace ahora 80 años. "Machado no dijo solo 'No pasarán', sino también que el camino se hace al andar. Lo importante no es solo andar, sino andar sabiendo dónde queremos ir. Por eso, además de un 'Manual de resistencia' necesitamos un manual de propuestas para una Europa más justa, sostenible y del futuro. ¡Tenemos que ganar las europeas, y también las generales en España!", clamó.

"La primavera está llegando. 'Spring is coming'", se mostró optimista el candidato común socialdemócrata a la Comisión Europea, Frans Timmermans, evocando el 'winter is coming' de 'Juego de tronos'. Primavera, dijo, que se manifiesta en la movilización de las mujeres, en la fuerza del #MeToo, en el florecimiento de la socialdemocracia en Suecia, Portugal, España, en "la nueva Alemania" —el SPD dirigido ahora por Andrea Nahles—, y en los demás colegas europeos... y también en las elecciones del 28-A, en las que el viento sopla a favor del PSOE. "Nos jugamos Europa", avisó. Fue llamativo, con todo, que Timmermans rememorara el Holocausto y dedicara buena parte de su discurso a los brotes de antisemitismo que han sacudido el continente, como se vio esta semana con la profanación masiva de tumbas judías en Francia. "Si los judíos no se sienten seguros en Europa, esto no es Europa", señaló, antes de asegurar que los socialistas "no dejarán a nadie atrás" y que también sienten como "responsabilidad" no abandonar a ningún migrante a su suerte en el Mediterráneo.

Los socialistas europeos hacen suyo el 28-A para medir su fuerza en las urnas en mayo

"Los conservadores, los populistas, los demagogos de la extrema derecha están amenazando nuestro estilo de vida en Europa. ¡No subestimemos cuánto quieren destruir los valores europeos. ¡Ya es hora de pintar una línea roja muy gruesa y acabar con esto!", exclamó la líder de los socialistas austriacos, Pamela Rendi-Wagner. "Necesitamos tener más derechos sociales en Europa. Y las compañías que no pagan impuestos aquí, no debería tener beneficios aquí", abundó la alemana Andrea Nahles, enfatizando el 'claim' de justicia social y de fiscalidad progresiva. "Necesitamos un nuevo contrato social que abra puertas, oportunidades, esperanza", que permita la "mejor educación, un trabajo digno, un salario justo", rubricó Costa.

"Vacíos de principios, llenos de oportunismo"

—¿Está alguien vivo ahí fuera? ¿Está alguien vivo ahí fuera? —arengó un eufórico Timmermans. "Yessssss!!! [¡síííííííí!]", respondieron los asistentes antes de aclamar a Sánchez al grito de "¡Pre-si-den-te!".

El mandatario español cerró una convención multitudinaria. 1.600 representantes este sábado en el teatro Coliseum de Madrid, en plena Gran Vía, con la platea y los anfiteatros llenos. Lanzó sobre todo mensajes de consumo interno, de cara al 28-A. Su pieza central de ataque fue Ciudadanos, que confirmaba casi a la vez a Inés Arrimadas como cabeza de lista por Barcelona para los generales. Los naranjas están "vacíos de principios y llenos de oportunismo", mientras que el PP se dedica al "insulto" y la "crispación", denunció. A la postre, la derecha se desdobla en "tres marcas y solo un objetivo, la involución del país".

Sánchez pide a sus colegas que no llamen "liberales" y les reclama "movilización, movilización y movilización": "Cada voto irá a favor del progreso"

Al final de su intervención, Sánchez hiló el 28-A y el 26-M. En dos meses, los españoles decidirán qué país quieren. Pero en mayo los ciudadanos elegirán "qué ciudades, qué regiones, qué Europa" desean. "Lo único que os pido es movilización, movilización y movilización. Cada voto irá a favor del progreso y la abstención, a favor del regreso a una España de hace 40 años a la que no queremos volver", remarcó, consciente de que la participación será un jugador crucial en las dos convocatorias electorales.

Los socialistas europeos hacen suyo el 28-A para medir su fuerza en las urnas en mayo

Sánchez ejerció el viernes de anfitrión en el Museo Reina Sofía. Llegó avanzada la tarde, mantuvo un encuentro con el jefe de los laboristas británicos, Jeremy Corbyn, y delante del icónico 'Guernica' de Picasso se fotografió con todos los líderes socialistas europeos. Este sábado subió con ellos al escenario del Coliseum para celebrar el camino hacia las urnas. Cantaron y bailaron al ritmo del 'Salta' de Tequila y del mítico 'Bella Ciao', el himno de la resistencia italiana contra el fascismo. Dos melodías que dicen mucho del momento trascendental que los socialistas creen que atraviesa una Europa amenazada por los extremos y que ellos, recuerdan, ayudaron a construir.

Propuesta de un "nuevo contrato social" para Europa y que el 9-M sea festivo en toda la UE

Los socialistas europeos aprobaron este sábado su manifiesto común de cara a los comicios a la Eurocámara, que se celebrarán en los Estados miembros entre el 23 y el 26 de mayo (en España, el 26-M). Sostienen que Europa necesita "un cambio de liderazgo y de rumbo político, dejando atrás los modelos neoliberales y conservadores del pasado", centrándose en el empleo de calidad, un medio ambiento "sano", el sostenimiento del Estado del bienestar y un modelo económico que aborde la "desigualdad y el coste de la vida". No vale "mantener el 'statu quo", aseguran, sino que es necesario un "cambio radical". La propuesta se vehicula a través de la propuesta de un "nuevo contrato social para Europa". 

El manifiesto plantea que el 9 de mayo, Día de Europa, "pase a ser festivo en todos los Estados miembros para celebrar la paz y la unidad en Europa". Promete luchar contra los que "prediquen el odio, la intolerancia y la discriminación contra los demás". Señala que se ha de fomentar y potenciar la democracia y la participación cívica "a todos los niveles", y también la rendición pública de cuentas y unos procesos de toma de decisiones "justos y transparentes". 

Los socialdemócratas proponen encabezar la lucha contra la evasión y elusión fiscal, y promover una fiscalidad progresiva. También abogan por garantizar un nivel "adecuado" de imposición efectiva y frenar la "competencia a la baja del impuesto de sociedades". "Los beneficios deben gravarse allá donde se generen", afirman. 

 

El documento propone asimismo ampliar la Garantía Juvenil, reforzar el programa Erasmus, luchar contra la brecha salarial, implantar un seguro europeo de desempleo (una de las medidas planteadas por Pedro Sánchez), combatir el acoso sexual y la violencia de género, garantizar que las mujeres ejerzan plenamente sus derechos sexuales y reproductivos, acabar con todo tipo de discriminación y remover todos los obstáculos para las personas LGTBI.

El manifiesto también insiste en la sostenibilidad del planeta y las medidas para una transición ecológica (gravando las emisiones de CO2, elevando la ambición climática de la UE o luchando contra la pobreza energética) o el combate contra la desigualdad. 

Elecciones Generales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios