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Europa creó 1,5 millones de empleos públicos en pandemia, EEUU destruyó 600.000
  1. Economía
ESTUDIO DE LA FED DE NUEVA YORK

Europa creó 1,5 millones de empleos públicos en pandemia, EEUU destruyó 600.000

EEUU y la eurozona se han enfrentado de forma muy distinta a la pandemia. Mientras que en Europa el empleo público ha crecido con fuerza, en EEUU se ha destruido empleo, incluso en sectores esenciales

Foto: Mercado en Washington D. C. (EPA/Will Oliver)
Mercado en Washington D. C. (EPA/Will Oliver)
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El estudio lo ha hecho la Reserva Federal de Nueva York, y refleja con nitidez dos formas de entender el mercado de trabajo y, en última instancia, la economía. En particular, durante la pandemia. Una de sus conclusiones es muy significativa: mientras que la eurozona creó 1,5 millones de empleos públicos durante la pandemia, en EEUU no solo no se generaron puestos de trabajo en el sector público para combatir los efectos económicos y sociales del coronavirus, sino que su economía destruyó 600.000 puestos de trabajo.

Es más, si para poder hacer la comparación de manera más homogénea se añade la atención sanitaria y la asistencia social, que en gran medida suministran los gobiernos de la zona del euro, las pérdidas de empleo en EEUU aumentan a un millón. Si se hace un desglose más detallado, se llega a la conclusión de que buena parte de esa diferencia tiene que ver con el empleo en la educación. Mientras que en la zona del euro el número de profesionales ha crecido hasta finales del año pasado en 320.000 ocupados, en EEUU (incluyendo docentes, administrativos y personal de apoyo) se ha producido un retroceso de 370.000 empleos entre el cuarto trimestre de 2019 y el mismo periodo de 2021.

Otra gran diferencia está en los niveles de ocupación general, incluyendo todos los empleos. Aunque ambas regiones han recuperado prácticamente los niveles de paro previos a la pandemia, en EEUU el número de puestos de trabajo se ha reducido en tres millones. Muy al contrario, en la Unión Europea hay hoy, por el efecto expansivo del sector público, 600.000 ocupados más. Y eso que a finales del año 2021 el PIB de EEUU se situaba ya un 3,2% por encima de su nivel prepandemia, mientras que el de la zona euro solo lo superó en un 0,2% respecto del registro previo a la crisis del coronavirus.

La causa de esta discrepancia, recuerda la Fed de Nueva York, tiene que ver, precisamente, con la actitud beligerante de los gobiernos europeos a la hora enfrentarse a la crisis. Se cita, en particular, un trabajo del Banco Central Europeo (BCE) que estima que casi el 20% de los empleos en la zona del euro fueron respaldados por programas de retención de los empleados en sus centros de trabajo —lo que en España se han denominado ERTE—, una estrategia que ha permitido a los trabajadores afectados por todo tipo de restricciones seguir vinculados a sus empresas. Y así, como consecuencia de ello, mientras que las horas trabajadas en EEUU cayeron un 13% desde el cuarto trimestre de 2019 hasta el segundo trimestre de 2020, las horas trabajadas en la zona del euro disminuyeron 17 puntos más.

La gran renuncia

Estos programas de retención de los trabajadores para evitar ser despedidos son los que explican el muy diferente comportamiento del mercado laboral. Mientras que en EEUU la tasa de desempleo aumentó casi de forma exponencial —pasó del 3,5% en febrero de 2020 al 14,7%—, en la eurozona el paro creció de forma muy moderada. Evolucionó desde el 7,5% antes de la pandemia hasta un máximo del 8,6%. Esta divergencia fue todavía más evidente si, en lugar de observar la evolución del paro, se miran los datos de empleo. Mientras que en EEUU la ocupación se llegó a hundir un 12%, en la eurozona el descenso fue del 3%.

Foto: El profesor Anthony Klotz. (Texas A&M Division of Marketing & Communications/Billy Smith)

Aunque la economía estadounidense ha logrado recuperar buena parte del empleo perdido por la pandemia, lo cierto, como se ha dicho, es que aún faltan tres millones de puestos de trabajo. La Fed de Nueva York lo achaca a que los esquemas de retención de empleo de la zona del euro han funcionado y han logrado mantener la relación laboral entre los trabajadores y sus empleadores, y eso explica que a Europa le haya sido más fácil recuperar el empleo hasta alcanzar los niveles anteriores a la pandemia. En EEUU, por el contrario, muchas empresas habrían podido seguir operando, pero con menos plantillas, ya sea de forma voluntaria o involuntaria desde el punto de vista de los trabajadores.

Ahora bien, como destaca el estudio de la Fed de Nueva York, en EEUU gran parte del déficit de ocupados respecto de la situación anterior se ha producido en tres sectores, con una reducción de 1,5 millones de empleos en servicios de alojamiento y alimentación, una disminución de 600.000 empleos en el gobierno local y una bajada de 400.000 empleos en centros de enfermería o cuidado de ancianos. Es decir, que algo más de las tres cuartas partes de la pérdida de empleo se concentra en sectores muy concretos.

No se trata, por lo tanto, de una gran renuncia generalizada, como muchas veces se ha interpretado. Expresado en otros términos, el 22% del mercado laboral de EEUU ha supuesto el 85% de los empleos que no se han recuperado tras la pandemia, lo que puede tener motivaciones personales —otro tipo de vida— o demandas salariales no cubiertas por los empleadores.

Foto: Foto: Reuters

Este último punto, de hecho, parece ser la clave de bóveda de lo que ha sucedido. Hasta el punto de que puede explicar las fuertes subidas salariales que se han producido en EEUU para retener la mano de obra en un contexto en el que los flujos migratorios se han reducido notablemente a causa de los mayores controles en frontera por la pandemia. Como recuerda un reciente trabajo del Banco de España, la remuneración por asalariado en EEUU subió el año pasado un 5,9%, muy por encima del 2,7% registrado en el promedio 2000-2019. Por el contrario, en el área del euro, la remuneración por asalariado creció un 4,3% durante el año 2021, frente a un promedio del 2,1% en el periodo 2000-2019.

El banco central achaca esta diferencia en el aumento de los salarios a la mayor holgura laboral que hay en Europa. Es decir, más paro y, al mismo tiempo, mayor nivel de subempleo. Para llegar a esta conclusión, el Banco de España utiliza un modelo econométrico basado en la curva de Phillips, que relaciona los incrementos salariales con el grado de holgura en el mercado laboral, además de las expectativas de inflación y la productividad del trabajo, que en España está bajo mínimos. En EEUU, por el contrario, las expectativas de inflación son mayores.

El estudio lo ha hecho la Reserva Federal de Nueva York, y refleja con nitidez dos formas de entender el mercado de trabajo y, en última instancia, la economía. En particular, durante la pandemia. Una de sus conclusiones es muy significativa: mientras que la eurozona creó 1,5 millones de empleos públicos durante la pandemia, en EEUU no solo no se generaron puestos de trabajo en el sector público para combatir los efectos económicos y sociales del coronavirus, sino que su economía destruyó 600.000 puestos de trabajo.

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