INFORME SOBRE LA MODERACIÓN SALARIAL

El Banco de España acredita cómo la precariedad laboral deprime los salarios

¿Por qué no suben los salarios? El Banco de España lo achaca a un conjunto de causas, pero sobre todo a la precariedad laboral. Es decir, alto desempleo y elevado paro encubierto.

Foto: Marchas de la dignidad, fotografía de archivo
Marchas de la dignidad, fotografía de archivo

¿Cómo se han comportado los salarios durante la crisis y la posterior recuperación de la actividad económica? El servicio de estudios del Banco de España ha respondido a esta pregunta, y su conclusión es que la llamada holgura laboral, que se vincula con la precariedad en el mercado de trabajo, está, junto a otros factores como la globalización o los avances tecnológicos, detrás de la moderación salarial, que, en el caso de España, ha sido superior a la media de la Unión Europea (UE).

El Banco de España recuerda también que entre 2010 y 2012 se aprobaron dos reformas laborales, que, junto con los acuerdos interconfederales de la negociación colectiva, “habrían favorecido un mayor grado de moderación salarial”.

Lo que observan los economistas del Banco de España es que la tasa de paro, la productividad y las expectativas de inflación han influido de forma determinante sobre el crecimiento de los salarios en la dirección sugerida por la teoría económica, la llamada curva de Philips.

En concreto, un incremento de 1 pp en la tasa de paro estaría asociado a una reducción cercana a 0,3 pp en el crecimiento salarial. En el caso de la productividad tendencial, un aumento de 1 pp correspondería a un crecimiento salarial de 0,7 pp. Por otra parte, como cabría esperar, el coeficiente de las expectativas de inflación de precios resulta “positivo y significativo”, observándose una estrecha relación entre ambas variables, con un coeficiente cercano a 0,8 pp.

Expresado en otros términos, la tasa de paro fue el principal factor que, gradualmente, limitó el crecimiento salarial a lo largo de la crisis -entre 2008 y 2012-. A partir de 2014, pero ya en un contexto de progresiva recuperación económica, la tasa de paro “siguió teniendo un efecto negativo sobre los salarios, aunque de manera decreciente”.

La holgura laboral es un fenómeno cada vez más estudiado por el Banco Central Europeo (BCE), e incorpora tanto a los trabajadores que están oficialmente en el desempleo (tasa oficial de paro) como a aquellos trabajadores que tienen de forma involuntaria un contrato a tiempo parcial, pero que querrían trabajar más horas.

Los economistas del BdE recuerdan que en los últimos 15 años, la tasa de trabajadores a tiempo parcial involuntario ha crecido rápidamente en España, hasta situarse en torno al 8% de la población activa, desde un nivel cercano al 2%. Por el contrario, el aumento en la tasa de parcialidad ha sido, en promedio, más gradual, en la Unión Europea, aunque con importantes diferencias entre países. Por ejemplo, más tenue en Alemania y con mayor intensidad en Italia.

Trabajadores desanimados

Existe otro factor que explica el escaso crecimiento de los salarios. El banco central ha observado que también en España el porcentaje de trabajadores desanimados, que se incrementó durante la crisis y se ralentizó a partir de 2013, es elevado, lo que indicaría que la tasa de desempleo sería mayor que la que reflejan las estadísticas oficiales. Normalmente, cuando un trabajador tiene pocas expectativas de encontrar un empleo, desiste de su búsqueda, por lo que su situación no aparece en los registros o estadísticas oficiales.

Otro factor que explicaría la moderación de los salarios tiene que ver con la evolución de los precios. El Banco de España ha observado que en el período posterior a la crisis, las expectativas de inflación han sido más bajas que durante el período precrisis y se han mantenido relativamente moderadas durante la actual fase de recuperación.

El efecto de la globalización y la revolución tecnológica, igualmente, explicarían la moderación salarial. En palabras de los autores del artículo, Pilar Cuadrado y Federico Tagliati, los avances tecnológicos incorporados a la producción de bienes de inversión (por ejemplo, maquinaria, telecomunicaciones, ordenadores, etc.) determinan una reducción en su coste de producción y una consecuente caída en su precio en relación con los bienes de consumo.

Como consecuencia de ello, el precio relativo del capital muestra una tendencia positiva en España hasta 2007 y un marcado descenso a partir de entonces. Esta evolución viene dada en buena medida por el aumento del precio de los activos inmobiliarios antes de la crisis y por su rápida caída a continuación, a pesar de que el precio relativo de maquinaria y equipos informáticos se haya reducido durante todo el período.

Sin embargo, asegura el BdE, este patrón no se observa en la zona euro, donde el precio relativo del capital se ha reducido de manera gradual en los últimos 20 años, al contrario que en España debido a la influencia del inmobiliario. Por otra parte, se sostiene, las importaciones presentan un perfil creciente similar en España y en la unión monetaria, “lo que evidencia el progresivo nivel de apertura al comercio exterior de las economías europeas”.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
12 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios