Se avecina un otoño muy complicado

El sector textil no levanta cabeza: ha perdido uno de cada cuatro euros de facturación

Durante el confinamiento las ventas de ropa se hundieron y, a pesar de la reapertura, siguen muy lejos del resto de sectores. Las empresas auguran despidos en los próximos meses

Foto: Ni siquiera las rebajas han logrado reanimar al sector. (EFE)
Ni siquiera las rebajas han logrado reanimar al sector. (EFE)
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La crisis del coronavirus ha sido la puntilla para el sector de la moda, que lleva años sin conseguir salir de una crisis permanente de ventas e ingresos. Al inicio del año, antes de la pandemia del coronavirus, las ventas del sector estaban un 19% por debajo de los niveles de 2007 y, tras la crisis de Lehman Brothers, apenas había conseguido recuperar el volumen de ventas de 2011. El estallido de la pandemia del coronavirus ha terminado por barrer al sector. Durante los meses del confinamiento la compra de ropa se hundió y, aunque se ha recuperado levemente con la reapertura, sigue muy lejos de los niveles previos al virus.

La pandemia ha asestado un duro golpe al sector textil que afecta a todos los tramos de la cadena de valor, desde la distribución en tienda hasta la confección en los talleres. Todos están sufriendo con dureza el golpe provocado por la caída de la demanda. En el mes de julio, las ventas del sector textil se situaron todavía un 23% por debajo del mismo nivel del año anterior.

Aunque durante los meses de la pandemia las caídas de doble dígito han sido habituales, en las últimas semanas ya no lo son tanto, lo que muestra la situación excepcional del sector textil. Por ejemplo, el consumo del conjunto de sectores en España limitó su caída en julio hasta el 5%. Las ventas de prendas de vestir y calzado están registrando una caída que es casi cinco veces superior, lo que sí explica la magnitud de la crisis que atraviesa.

Las familias han optado por ahorrar en moda durante estos meses de nueva normalidad. Este tipo de consumo es prescindible para la mayor parte de hogares, ya sea reduciendo las compras o buscando productos más baratos. De ahí que rápidamente es una de las partidas de los presupuestos familiares que se recortan inicialmente. Y el sector lo está sintiendo con dureza. Sin embargo, hay otros sectores que ya están por encima de las ventas de 2019, como es el caso de los bienes del hogar, lo que muestra que las familias están priorizando mejorar sus viviendas antes que su armario.

[Los rebrotes del virus afectan al consumo]

Los datos de producción industrial publicados esta semana por el INE muestran como los talleres están trabajando bajo mínimos como consecuencia de la caída de la demanda. La confección de prendas de vestir en julio fue un 24% inferior a la del mismo mes del año anterior, mientras que la industria del calzado y el cuero registró un hundimiento del 31%. El sector textil es el que está sufriendo la crisis más grave dentro de la industria. La caída general de la producción industrial de España fue del 9,3%, menos de la mitad.

La caída de las ventas también se refleja en las estadísticas de la Agencia Tributaria a través de la declaración del IVA. Las grandes empresas hacen su autoliquidación mensual, lo que permite realizar un seguimiento detallado de las ventas reales de cada sector. En la última semana, la AEAT ha publicado los registros de ventas de las grandes empresas del mes de julio y también en este indicador se observa la situación dramática del sector textil.

En concreto, las ventas de julio fueron un 20% inferiores a las del mismo mes del año anterior, el peor sector de todos. Sirva como comparación que el conjunto de la industria sufrió una caída de ventas del 5,7%, esto es, casi cuatro veces menos. Solo hubo dos sectores peores en los servicios: la hostelería y el ocio, con caídas del 63% y 24% respectivamente.

El sector anticipa despidos

Aunque todavía no hay datos oficiales relativos al mes de agosto, el sector asegura que la crisis siguió golpeando con dureza. Según Acotec (Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel), las ventas en tienda han registrado un desplome del 32% en agosto. Esto significa que el sector sufrió una recaída en pleno verano, ya que en julio el descenso registrado por la patronal fue del 22,5%.

Los rebrotes provocaron la congelación del turismo internacional desde finales del mes de julio. Estos viajeros foráneos sostienen el consumo durante el verano, de modo que esto explicaría el dato tan malo registrado en el mes de agosto por las tiendas de ropa.

La caída de las ventas ha provocado que muchas tiendas sigan cerradas a pesar de la reapertura económica. Según los datos de Acotec, el 15% de los establecimientos no ha reabierto tras el virus, ya que no cuentan con un nivel de demanda suficiente como para evitar las pérdidas.

Una vez finalicen los ERTE y con la caída de ventas va a ser imposible mantener al 100% de la plantilla

Si se tiene en cuenta que las grandes cadenas han realizado ya su apertura de forma generalizada, esto significa que el pequeño comercio está debatiéndose entre la vida y la muerte. "Una vez finalicen los ERTE y con la caída de ventas va a ser imposible mantener al 100% de la plantilla y muchas empresas van a tener dificultades serias de poder hacer frente a las indemnizaciones por despidos", explica el sector.

Las rebajas agresivas que han puesto en marcha las tiendas durante las últimas semanas tampoco han logrado reactivar la demanda. Esto significa que realmente el sector se encuentra ante unos meses muy delicados. El problema no es de precios, es que sencillamente los hogares han decidido recortar su consumo en prendas de ropa y calzado. Malas noticias para un sector del que dependen más de 100.000 familias.

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