Este año no habrá campaña de verano

Adiós a la temporada turística: el gasto de los extranjeros se hundió un 50% en julio

El registro de transacciones de BBVA corrobora que el turismo internacional no acaba de repuntar tras la pandemia. Los nuevos rebrotes son la condena definitiva para el sector

Foto: Una cala casi vacía en Menorca el pasado 1 de agosto. (EFE)
Una cala casi vacía en Menorca el pasado 1 de agosto. (EFE)

Antes de que España empezara la actual ola de rebrotes y antes de que Boris Johnson pusiera en ‘cuarentena’ al país, los datos de alta frecuencia ya marcaban que este año se perderá la temporada turística. El inicio de la desescalada vino acompañada con un cierto repunte en la llegada de visitantes internacionales, pero en julio, cuando empezó la temporada alta, la recuperación se frenó en seco. Ahora, a las puertas de agosto, ya está claro que este año el turista extranjero ni está ni se le espera.

Durante las semanas del confinamiento absoluto, la llegada de turistas se hundió un 100% como consecuencia del cierre de fronteras. A partir de mayo, con el inicio de la reapertura, el turismo empezó a recuperarse. En junio se abrieron las fronteras, pero los datos todavía eran muy malos: los hoteles registraban caídas interanuales de la llegada de viajeros extranjeros de más del 90%. La gran esperanza estaba en julio. La temporada alta debía marcar la vuelta del turismo foráneo, pero la realidad ha terminado por arrasar cualquier esperanza: el turista extranjero no vendrá este verano a España.

Los datos del uso de tarjetas de crédito permiten hacer un seguimiento en tiempo real de la evolución del consumo y son el mejor indicador disponible sobre la llegada de turistas extranjeros. En julio, las compras en España con tarjetas de crédito extranjeras estaba todavía más de un 50% por debajo de los niveles de hace un año, según los datos registrados por BBVA.

BBVA Research.
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Esto significa que en torno a la mitad del turismo internacional se perdió durante el mes de julio, ya en plena temporada alta. La recuperación experimentada hasta junio se cortó en seco en julio, y eso incluso antes de que surgieran los rebrotes. Sencillamente, los turistas eligieron quedarse en su país o, al menos, evitaron viajar a España. Estos datos demuestran que, a pesar de la mejoría de los datos de la pandemia durante todo el mes de julio, la incertidumbre entre los turistas siguió siendo muy elevada.

Los datos de alta frecuencia permiten ir un paso más lejos y analizar también la evolución del turismo extranjero durante las dos últimas semanas de julio en las que se produjeron los rebrotes. En estos días, no sólo se frenó la recuperación, sino que a finales de julio se produjo una pequeña recaída. Malas noticias justo cuando empieza el mes en el que España recibe más viajeros, agosto.

Estos datos registrados por BBVA muestran cómo las advertencias de los distintos países europeos a sus ciudadanos empezaban a repercutir en el turismo. Todavía es pronto para precisar cuál será su impacto total, pero el augurio que lanza no es optimista.

A estas alturas del año, el gasto de los extranjeros en España debería suponer en torno al 12% de las compras con tarjeta de crédito. Una cifra que muestra la dependencia que tiene el país de los visitantes internacionales. Este año, sin embargo, el peso de su consumo no llega al 6%, menos de la mitad. Un desplome que es la otra cara de la misma moneda: el turismo internacional no se recupera.

En las dos regiones que sufrieron los primeros rebrotes del virus: Aragón y Cataluña, los datos de gasto con tarjetas extranjeras sufrieron una fuerte recaída. Zaragoza, por ejemplo, a principios de julio estaba cerca de recuperar los niveles de consumo de turistas próximos a los que había al inicio del año. La recuperación llegó a quedarse a menos de un 15% cuando surgió el rebrote. A partir de ahí retrocedió hasta el punto de situarse ya en torno a un 30% por debajo.

BBVA Research.
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En Barcelona la situación fue similar, con el agravante de que la ciudad ha perdido un porcentaje mucho mayor del turismo. Es el resultado de que los viajeros estén evitando las grandes urbes por temor a las aglomeraciones. En concreto, Barcelona había conseguido limitar la caída del gasto de viajeros extranjeros al 55% a principios de julio, pero a finales del mes registraba nuevamente un descenso superior al 60% respecto al gasto de los meses de enero y febrero. En un año normal, debería tener un gasto un 60% superior, no uno un 60% inferior.

En el resto de territorios muy turísticos pero que no sufrieron fuertes rebrotes en julio, la recuperación siguió su curso pero los datos siguen muy lejos de los de hace un año. En Baleares, por ejemplo, el gasto con tarjetas extranjeras es casi la mitad del de hace un año y en Canarias el descenso es casi del 60%. Estas regiones con alta dependencia del turismo internacional están atravesando su peor verano en décadas.

BBVA Research.
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El desplome del gasto de los extranjeros en España responde, principalmente, al hundimiento del consumo en hostelería y restauración. En total, durante el mes de julio se registra un descenso que se sitúa en el entorno del 70%. Sin embargo, hay una rúbrica en la que el consumo ha recuperado casi la totalidad de la caída: la alimentación (consumo en tiendas y supermercados). En julio, el descenso en las compras de este tipo de bienes se limitó al 10% respecto al año anterior. Estos datos evidencian que muchos turistas extranjeros han optado por el alquiler vacacional para evitar las aglomeraciones de los hoteles y los restaurantes.

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