Un cambio revolucionario

El PSOE propone planes de empresa como complemento a las pensiones públicas

El Pacto de Toledo abre la polémica de los planes individuales de empresa que, esta vez sí, tienen un respaldo mayoritario en el Congreso. En algunos países suponen la principal renta de los mayores

Foto: Pedro Sánchez en una reunión con Mariano Rajoy en la Moncloa. (Reuters)
Pedro Sánchez en una reunión con Mariano Rajoy en la Moncloa. (Reuters)

La izquierda española ha huido, tradicionalmente, de cualquier discurso próximo a los planes de pensiones individuales ya que temen que se interprete como una claudicación a los bancos. Sin embargo, la situación de la Seguridad Social es tan delicada que es el momento de buscar soluciones sin apriorismos. Desde esta posición, el PSOE ha decidido apoyar los planes de empresa obligatorios como complemento a la pensión pública dentro de las reuniones que se están realizando en la Comisión del Pacto de Toledo.

Los socialistas consideran que los planes de empresa pueden ser una buena ayuda para los trabajadores que se jubilen en las próximas décadas ante el reto que supone el envejecimiento de la sociedad. Sería un complemento al sistema público de pensiones que permitiría elevar la renta de los mayores ante el reto demográfico que se avecina, explican fuentes del partido. Eso sí, cualquier acuerdo para aceptar estos planes de pensiones tiene que incluir la derogación de la reforma del sistema de pensiones de 2013 para eliminar el índice de revalorización de las pensiones (IRP) y el factor de sostenibilidad.

Los planes de empresa que está dispuesto a negociar el PSOE van siempre al margen de las cotizaciones sociales, lo que sería el modelo inglés, pero rechazan de plano que una parte de las cotizaciones vaya a realizar las aportaciones a los planes de empresa, en lo que sería el modelo sueco.

[El PSOE plantea crear nuevos impuestos para pagar las pensiones]

¿En qué consistiría la propuesta del PSOE? El partido quiere fomentar la creación de planes de empresa que se llenarían con las aportaciones que realice el empleador para sus trabajadores. Esto significa un incremento directo del coste del empleo, ya que además de pagar la cotización a la Seguridad Social de los trabajadores, que es del 23,6% del sueldo del asalariado, tendría que soportar también la aportación al plan de empresa.

Los planes de empresa supondrían un aumento del coste del empleo similar al que generaría un aumento de las cotizaciones sociales

De esta forma, cada trabajador iría acumulando una 'hucha' cada año que sería obligatoria y que dispondría de ella y de los intereses generados tras la jubilación. Se trataría de una forma forzosa de fomentar el ahorro privado y de generar un colchón que ayudase al sistema público de pensiones en el futuro. Este dinero no se perdería cada vez que un trabajador cambia de empleo, sino que se mantiene como un plan de pensiones ordinario, y que continuará llenándose con las aportaciones que realice la siguiente empresa.

[Diez años de crisis: el empleo envejece y se olvida de los jóvenes]

La gestión de estos planes de empresa podrían llevarla a cabo las entidades financieras (una o varias), o bien que se encargase directamente la Seguridad Social, igual que gestiona actualmente el Fondo de Reserva (conocido popularmente como la 'hucha de las pensiones'). Este punto todavía no está planteado y está pendiente de negociación con el resto de partidos del Pacto de Toledo. Tampoco está claro si los planes de empresa tienen que llenarse solo con las aportaciones del empleador o si el trabajador también tiene que contribuir.

El Pacto de Toledo todavía no ha entrado a discutir con profundidad los sistemas complementarios, por lo que todos los flecos están todavía en el aire. Lo que es cierto es que tienen una buena acogida entre la mayor parte de formaciones del Congreso, por lo que podría ser una de las grandes novedades de la futura reforma del sistema.

Ciudadanos también pide hablar de sistemas complementarios y el Gobierno cree que sería una buena forma de fomentar el ahorro privado

El PSOE está convencido de que es el momento idóneo para establecer los planes de empresa obligatorios y también Ciudadanos apuesta por ellos. La formación liderada por Albert Rivera considera que es el momento de profundizar en los sistemas de pensiones complementarios ahora que todavía la generación del 'baby boom' está trabajando y, por tanto, pueden contar con esa ayuda de la empresa incrementar su ahorro.

El Gobierno también está dispuesto a negociar la implantación de planes de empresa, ya que podrían ser un buen complemento para unas pensiones que se irán reduciendo en los próximos años. Para mantener la suficiencia de las pensiones y la solvencia del Sistema cuando el envejecimiento de la población llegue a su pico, será muy útil contar con ahorro privado que complemente las prestaciones públicas.

Más impuestos, más contributividad

La introducción de planes de pensiones de empresa obligatorios no significa que los ganadores vayan a ser los bancos. Como ocurre en otros países que tienen este mismo sistema, puede ser la Seguridad Social quien que se encargue de este dinero como ha hecho con la 'hucha de las pensiones'. En este caso, como se trata de ahorro individual, algunos países permiten que sea el propio trabajador quien decida quién gestiona su activo o, al menos, que el sistema público ofrezca diversas opciones (más conservadoras o más arriesgadas) para que tenga alternativas. En el caso del modelo inglés, es la empresa pública NEST, introducida en la reforma del año 2008.

Los planes de empresa no contribuyen a la solidaridad, ya que no reparten entre los trabajadores. Aquí, quien más aporta, más recibirá en un futuro, por lo que reforzarían la contributividad de las rentas de los jubilados. Al mismo tiempo, suponen establecer un 'pseudoimpuesto' al trabajo, ya que aunque no genera recaudación para el Estado (el dinero siempre es privado), sí es una aportación obligatoria que tienen que asumir las empresas. A efectos prácticos, para el empleador le da lo mismo que sea una cotización a la Seguridad Social o una aportación al plan de empresa, el coste y el resultado son parecidos (la aportación a los planes de empresa podría generar algún tipo de desgravación).

[El envejecimiento de la población es un freno para los salarios]

Es por esto que una parte de la izquierda comprende que, aunque no sirve para redistribuir la renta, sí supone un incremento de la presión sobre las empresas para complementar las pensiones públicas. No es una reforma fiscal como tal, pero está a medio camino, por lo que podría ser interesante. Si este sistema ayuda a elevar la contributividad de las pensiones (cuanto más se aporta, más se cobra después), será posible que el sistema público se centre en mejorar las pensiones más bajas sin romper el principio básico de la contributividad.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
18 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios