lo normal es que lo deje

La difícil labor de convencer a Piqué para que siga en la Selección tras el Mundial

Llegó a Rusia con la idea clara de que sería su último Mundial y nada ha cambiado a pesar del emotivo homenaje de la Federación para celebrar sus 100 partidos. ¿Cambiará de idea?

De lo mejor que ha sucedido durante el tiempo que lleva la Selección en tierras rusas es el homenaje de la Federación a Piqué después del partido contra Irán para celebrar las 100 internacionalidades del central. Han pasado de puntillas las imágenes, que son saludables y beneficiosas para España, del acto en el salón comedor en el que toda la plantilla, directivos y empleados rompen en aplausos con una sonora ovación y vítores hacia Piqué cuando el capitán Sergio Ramos le llama para darle la camiseta con el número 100. A la fotografía se incorporan el presidente Luis Rubiales y el entrenador Fernando Hierro. Rubiales y Sergio Ramos, sonrientes, se agarran del hombro y Hierro posa al lado del homenajeado. Piqué contribuye a unir lo que se rompió tras el estallido del cese de Lopetegui. Las imágenes, facilitadas por el canal oficial de la Selección, sirven para demostrar que las discrepancias están a un lado y el sentido común se impone en un grupo que no quiere desaprovechar la oportunidad de ganar un Mundial.

[ES TU HORA - La Escuadra del Mundial: guía de Rusia 2018]

El homenaje a Piqué es el reconocimiento a uno de los nuestros. Un patriota de la Selección que se convierte en el decimotercer futbolista que alcanza las 100 internacionalidades. Las mismas que consiguió Puyol y a dos de Raúl. Los leales son patriotas y esto es aplicable a Gerard Piqué por su compromiso y dedicación a la Selección durante todos estos años. En las buenas y en las malas desde que le hizo debutar Vicente del Bosque un 11 de febrero de 2009 en un partido amistoso contra Inglaterra en el Sánchez Pizjuán. Desde el primer día escuchó el himno con la cabeza agachada, gesto serio y pensativo y nadie podía sospechar las polémicas que surgirían con un controvertido futbolista que decidió ser políticamente incorrecto.


Bromista sí. Gamberrete, también. Pero "buen compañero y excelente profesional", como lo define Del Bosque, quien mejor conoce su personalidad de tantas conversaciones que han mantenido y al que ha defendido rotundamente ante los que le han insultado. "Siempre hay cerriles que son imposibles de convencer", apuntilló el exseleccionador. ¿Ha sido injustamente valorado y tratado un futbolista que ya es centenario por aquellos que le han pitado en los entrenamientos y partidos en territorio español? ¿Ha sido Piqué fiel o infiel a España? Interrogantes que forman ya parte del pasado y que parece tener superados Piqué, que vive esta concentración como la última si Rubiales o algún compañero logran con el don de la persuasión convencerle para que continúe después del Mundial de Rusia.

Piqué pugna por un balón con Cristiano Ronaldo. (EFE)
Piqué pugna por un balón con Cristiano Ronaldo. (EFE)


Ha hecho historia con España

Llegó a Rusia con las ideas muy claras de cerrar su etapa como internacional y el incierto futuro de la selección en el banquillo no ayuda. "Lo normal es que lo deje después del Mundial. Ha sido una etapa espectacular y he vivido cosas únicas, pero a veces toca cerrar etapas y hay que cerrarlas bien. La Selección me ha dado mucho y yo se lo he intentado devolver con trabajo y sacrificio. Hay que dejar el pabellón alto", decía el 29 de enero en el acto de renovación en el Barcelona junto Bartomeu. Hoy distanciados por la polémica de la producción del vídeo de Griezmann y señalado por la directiva públicamente.

Como dice Piqué, lo normal es que lo deje y si sigue adelante con su decisión le echaremos de menos. Todos. Los que le valoran por su calidad y compromiso y los que le atizan por su condición de barcelonista y gamberrete. Los primeros mantienen su confianza en un futbolista de 31 años —uno menos que Sergio Ramoso— que tiene, por lo menos, dos años más para rendir a un buen nivel hasta la próxima Eurocopa. Los segundos le han retirado el aplauso hace tiempo por rivalidades absurdas y enfermizas.

Convencer a Piqué de que siga en la Selección española no va a resultar nada fácil por lo que parece que transmite el protagonista, pero qué bien sienta ver esas imágenes de cariño y admiración de la Federación y sus compañeros en pleno Mundial con la camiseta de su centenario. Hasta el mismo Piqué habrá sentido un cosquilleo de emoción por recibir tanto afecto y muestras de reconocimiento. Pese a quien le pese, Piqué ya ha hecho historia con España. ¿Será alguien capaz de hacerle cambiar de idea?

Mundial

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
24 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios