Cuando los desconocidos Éder y Pellè bailaron a España: el peor antecedente
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En la Eurocopa de 2016

Cuando los desconocidos Éder y Pellè bailaron a España: el peor antecedente

Italia se enfrentó a la Selección en los octavos de la última Eurocopa. Aquel día, los delanteros italianos mostraron las costuras de la defensa española

Foto: Éder y Pellè celebran un gol durante la Eurocopa de 2016. (EFE)
Éder y Pellè celebran un gol durante la Eurocopa de 2016. (EFE)

España se vuelve a ver las caras con Italia en una Eurocopa, un partido que es ya un clásico dentro del torneo. Aunque el último partido frente a la 'Azzurra' fue en 2017 y finalizó con victoria española por 3-0 (y donde se vio la mejor versión de Isco), el precedente más reciente en una gran competición fue en la Euro de 2016. Aquel día, los delanteros italianos, Éder y Pellè, volvieron loca a la zaga de la Roja. Este es un aciago recuerdo de este habitual cruce.

La Selección aterrizó en Francia en 2016 tras el fiasco en el Mundial. En Brasil fue eliminada en la fase de grupos y después del torneo dos de las piezas claves de la etapa gloriosa se despidieron del equipo, Xavi y Xabi Alonso. A pesar del bochorno de 2014, la RFEF confió en Del Bosque para el nuevo proyecto.

España comenzó bien la fase de grupos. A la victoria in extremis ante la República Checa (1-0) le sucedió un gran partido ante Turquía (3-0). Tras aquel triunfo, se catalogó a la Selección como una de las candidatas. Sin embargo, todo cambió en el encuentro ante Croacia. Un gol de Morata adelantó a los de Del Bosque, pero los croatas remontaron y acabaron como primeros del grupo. Ramos erró un penalti aquel día. Como consecuencia de la derrota, el rival de octavos fue Italia. A Croacia, en cambio, le tocó el lado fácil del cuadro.

El equipo ya no tenía el doble pivote que tan bien le funcionó a la Selección en la época gloriosa. Del Bosque apostó por un 4-3-3 cuyo centro del campo estaba comandado por Iniesta, Busquets y Cesc, que fue titular a pesar de que muchos pedían a Thiago. Aquel día fue su último partido con la Selección. Fue el que acabó con el maleficio en la tanda de penaltis de 2008 y el claro ejemplo de la revolución que se realizó tras aquella eliminación.

Sergio Ramos estrenó capitanía en aquel torneo por la titularidad de De Gea en detrimento de Casillas. “Míster, me había ganado el respeto como para que perdiera cinco minutos conmigo y me hubiera dicho: ‘Iker, que sepas que mañana empieza David’. Me sentó mal”, confesó Casillas en una charla con Del Bosque. El portero del United fue el mejor de los españoles. De no ser por sus paradas, la goleada italiana podría haber sido histórica.

placeholder Iniesta y Ramos, tras la eliminación ante Italia. (EFE)
Iniesta y Ramos, tras la eliminación ante Italia. (EFE)

El ataque español, al igual que en esta Eurocopa, estaba liderado por Morata. El madrileño regresó al Madrid ese verano tras ejercer la opción de recompra por 30 millones. Anotó tres goles en la fase de grupos. Sin embargo, no estuvo fino frente a Italia. Tampoco sus escuderos, Nolito y Silva.

De nuevo el mal fario

Aduriz sustituyó a Nolito en el descanso. Sin embargo, la mala suerte se cebó con España. Como antes de los éxitos. España tuvo dos delanteros en el terreno de juego antes de que Morata fuera reemplazado por Lucas Vázquez. Once minutos después de aquella sustitución, Aduriz se marchó lesionado. Tuvo que entrar Pedro y la Selección apuró sus últimos minutos sin ningún rematador. El tinerfeño dejó clara su nula disposición durante el torneo: "Si no tengo continuidad, se me hace difícil venir para hacer grupo".

La superioridad italiana fue total. Antonio Conte, seleccionador italiano, planteó el encuentro con su habitual 3-5-2. Sus dos atacantes eran Éder y Pellè. Una pareja que recordaba a Zigic y Munitis por la diferencia de altura. Sus carreras desconcertaron a la defensa española. De hecho, el segundo gol italiano, que certificó la victoria, lo anotó Pellè en el 90’.

placeholder Chiellini remató solo en el primer gol. (EFE)
Chiellini remató solo en el primer gol. (EFE)

Hay una imagen que resume el dominio de ‘La Azurra’. En el primer gol, Chiellini remató el balón tras un rechace de De Gea al lanzamiento de falta. Había cuatro jugadores italianos para rematar y sólo estaba Piqué de los españoles.

Éder y Pellè parecieron aquel día Van Basten y Rummenigge. Su conexión fue total. Y letal para los intereses de la Selección. La derrota supuso el fin del ciclo de Del Bosque. El agradecimiento siempre será eterno por el Mundial y la Eurocopa. Sin embargo, la lealtad que demostró al grupo que lo hizo campeón perjudicó a la Selección en 2014 y 2016. No se acometió la renovación necesaria, que sí llegó con la contratación de Lopetegui.

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