cristiano, el que mejor llega al final de curso

Ni 'equipo A' ni 'segunda unidad': Zidane ha cuidado a su plantilla para ser campeón

Después de muchísimos años, décadas, en las que se hablaba de las individualidades del Madrid, de su pegada y de su suerte, el entrenador francés acaricia un doblete a través del colectivo

Foto: Cristiano hizo uno de sus mejores partidos como madridista ante el Atlético. (Reuters)
Cristiano hizo uno de sus mejores partidos como madridista ante el Atlético. (Reuters)

Si al final de la temporada de clubes, es decir, el 3 de junio, el Madrid obtiene un doblete Liga-Champions League, va a haber un principal triunfador del año futbolístico mundial: Zinédine Zidane. Cuando levantó la Copa de Europa en Milán, hubo algún elogio para el trabajo del entrenador francés. Había cogido a un equipo desestabilizado, con vacas sagradas desconectadas del ritmo del resto de sus compañeros, líneas descompensadas... todo lo cual generaba una presión mayúscula sobre el palco. Cinco meses después, era campeón, por lo que su mano, de alguna manera, había influido. Su papel no se valoró, sin embargo, pues se achacó el triunfo blanco a la suerte en los cruces y a la pegada. Si acaba ganando, las casualidades van a dejar de tener su espacio en las valoraciones generales.

Ante sí, el Madrid tiene todo para obtener esos dos títulos, los cuales no combina en un mismo año desde 1958. Sí, el Real Madrid en color ha ganado cinco Copas de Europa, pero ninguna de ellas la acompañó proclamándose campeón de España. Segundo en Liga, con un partido menos y, por lo tanto, dependiendo de sí mismo para obtener el alirón y con un pie puesto ya en Cardiff tras vapulear al Atlético. Y Zidane sigue apareciendo en las ruedas de prensa y en las entrevistas posparitdo con la misma sonrisa que cuando pierde. Tranquilo, confiando en sí mismo, en su equipo de trabajo y en que lo que hace, está bien hecho.

Sin esta plantilla, Zizou no estaría en disposición de ganar Liga y Champions, obviamente. Pero quizá otro entrenador tampoco lo estaría contando con los mismos jugadores. No todos los técnicos de los grandes clubes del planeta están capacitados para gestionar con una mezcla perfecta de corrección, autoridad y empatía un vestuario como el del Real Madrid. A Zidane le entregaron una plantilla de 24 jugadores en verano, entre los cuales podría formar dos onces iniciales de plenas garantías. Es decir, que habría jugadores desde el primer momento que sabían que iban a jugar menos, otros convencidos de su titularidad indiscutiblemente. Y en mayo, casi todos los jugadores están encantados con cómo está gestionando el francés el reparto de minutos.

Lucas y Nacho, dos de segunda fila, celebran con el líder, Cristiano. (Reuters)
Lucas y Nacho, dos de segunda fila, celebran con el líder, Cristiano. (Reuters)

El Madrid fue campeón de Europa el año pasado, pero arribó a esa final de Milán con sus mejores futbolistas fundidos. Marcelo, Modric y Bale llegaron a la prórroga con problemas físicos, de hecho el galés tiró el penalti cojeando ostensiblemente. A Cristiano prácticamente no se le vio hasta que lanzó el quinto. ¿Qué está sucediendo ahora? Todo lo contrario. Los peores momentos de Cristiano, Modric, Benzema, Kroos, Varane, de los pilares de la tropa, en definitiva, se han vivido a lo largo de los meses pasados y todos ellos se encuentran en mayo a pleno rendimiento. Tan solo hay que apreciar lo que hicieron precisamente esos futbolistas contra el Atlético.

Más que ninguno, Cristiano. Es el paradigma de las decisiones de Zidane a lo largo de los meses. Nunca antes desde que está en el Madrid se había dosificado tanto. Había dejado de jugar en ocasiones por lesiones, pero nunca se había quedado fuera de la convocatoria en tantas ocasiones por decisión técnica. En el último mes, Zidane lo ha dejado sin convocar ante Leganés, Sporting y Deportivo, obteniendo en esos encuentros tres victorias. No estuvo brillante ni ante el el derbi liguero ni ante el Barça, pero ha marcado ocho goles al Bayern y al Atlético en la Copa de Europa. El jugador ha centrado sus esfuerzos en la competición en la que más le necesita su equipo, pues en Liga siguen vivos pese a su bajo nivel. En Europa es devastador.

Se habla del 'equipo A' o de la 'segunda línea' cuando, en realidad, lo que ha hecho Zidane es confiar en toda su plantilla al 100%. Tenía únicamente dos goteras en los laterales. Ni Danilo ni, por supuesto, Coentrao, hacían sombra a Carvajal y Marcelo, a los cuales ha tenido que sobreexplotar más de lo deseado. A Dani, de hecho, se le ha acabado la temporada a no ser que tenga suerte y llegue a Cardiff (si el Madrid confirma su clasificación, claro). Más allá de eso, el resto de puestos los considera cubiertos perfectamente con el titular y su repuesto.

Si falta un defensa, el que sea, puede entrar Nacho. Si hay que rotar a Keylor, entra Casilla y cumple. Isco, James y Kovacic saben ocupar los lugares de los tres titulares en el medio. Morata, Asensio y Lucas miran de tú a tú a Bale, Cristiano y Benzema. Cuando juega uno, lo hace al máximo y aportando justo lo que se le pide. Después de muchísimos años, décadas, en las que se hablaba de las individualidades del Madrid, de su pegada y de su suerte, Zidane acaricia un doblete a través del colectivo.

Champions

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios