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El Real Madrid aumenta su leyenda: gana la Supercopa y confirma que es el rey de Europa
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REAL MADRID 2 - 0 EINTRACHT

El Real Madrid aumenta su leyenda: gana la Supercopa y confirma que es el rey de Europa

El conjunto blanco no perdió la oportunidad de levantar el primer título de la temporada, consiguiendo la Supercopa de Europa tras derrotar al Eintracht en un partido muy completo donde Alaba y Benzema desnivelaron la balanza

Foto: El Real Madrid, campeón de la Supercopa de Europa. (EFE/Chema Moya)
El Real Madrid, campeón de la Supercopa de Europa. (EFE/Chema Moya)

El Real Madrid es el nuevo campeón de la Supercopa de Europa (2-0), después de derrotar en la final al Eintracht de Fráncfort en un partido donde los blancos fueron más sólidos, mantuvieron el dominio y, sobre todo, hicieron gala de su pólvora para lograr un nuevo título para sus vitrinas. Y es que hay un dato que habla por sí solo del poder del Real Madrid: el conjunto blanco tan solo ha perdido una final de las últimas 15 disputadas. Por algo es el rey de Europa.

Bien es cierto que la Supercopa de Europa es un torneo que se disputa en plena pretemporada y, por tanto, los equipos aún no tienen hecho el rodaje, pero los blancos confirmaron que no han perdido su esencia: siguen siendo un equipo difícil de batir, con mucho gol y con capacidad más que suficiente para pelear por todo. En su primera final del curso, el equipo madridista volvió a hacer gala de su esencia para lograr el primer título de la temporada.

Carlo Ancelotti quiso dar la oportunidad a los mismos jugadores que fueron capaces de lograr la Decimocuarta en París, un premio para el equipo y una nueva confirmación de que el técnico italiano confía mucho en su once inicial. Siempre existe la duda entre alinear a Fede Valverde o a Rodrygo, dos piezas que Carletto va variando para dar distintas opciones a su equipo: con el uruguayo, el equipo es más sólido y tiene más músculo; con el brasileño, presume de electricidad.

Valverde, como ante el Liverpool, fue el elegido y la premisa era clara: reforzar el medio del campo. Sin embargo, en los primeros compases de partido, al Real Madrid le costó encontrarse en la medular. Buena parte de la responsabilidad estuvo en la buena presión del Eintracht, que ahogó a los blancos en su propio campo sin ser capaces de encontrar fluidez en salida del balón. Tanto que, fruto de una mala gestión del balón, llegó la primera ocasión para los germanos.

Foto: Karim Benzema y Cristiano Ronaldo, en el Real Madrid. (EFE/Rodrigo Jiménez)

Corría el minuto 13 cuando una pérdida de Mendy dejó a Kamada, sin esperarlo, mano a mano con Thibaut Courtois. Pero el belga, como si viviera en un idilio continuo con su portería, realizó una magnífica parada al japonés para evitar el gol. El Madrid despertó y solo tres minutos más tarde estuvo a un palmo de adelantarse: una gran acción de potencia de Valverde acabó con un balón para Benzema que, generoso, se lo dio a Vinícius y, cuando su disparo se colaba, Tota lo salvó en la línea.

placeholder Benzema y Alaba celebran el gol del austriaco. (EFE/EPA/Petteri Paalasmaa)
Benzema y Alaba celebran el gol del austriaco. (EFE/EPA/Petteri Paalasmaa)

Con el paso de los minutos, el Madrid comenzó a tener balón, pero el Eintracht buscaba su velocidad para hacer daño al espacio, especialmente con un Knauff muy activo que buscaba constantemente a Mendy. Pero el que crearía más peligro sería de nuevo Vinícius, quien, con un diagonal marca de la casa, se inventó un disparo muy ajustado desde la frontal que Kevin Trapp mandó a córner... Precisamente la acción en la que los blancos se adelantaron en el marcador.

Era el minuto 36 cuando el lanzamiento de córner fue a parar al segundo palo donde Casemiro, muy inteligente, volvió a poner el balón en juego. Alaba, entrando desde atrás libre de marca, empujaba el balón a puerta vacía y ponía al Real Madrid por delante en el marcador. Los blancos dominaban en ocasiones, en el control de juego y, a partir de entonces, también en el electrónico. En ese momento, el conjunto de Ancelotti dio un paso adelante, bien apoyado por la ventaja obtenida a balón parado.

El Madrid se había soltado la presión, los nervios y la tensión, momento en que empezó a disfrutar de la final. Primero Benzema, en una clara ocasión desde la frontal del área tras un regalo de Kroos que salió rozando el palo izquierdo, y después Casemiro, con un disparo lejano pero contundente desde fuera del área. Los blancos no se conformaban con una ventaja mínima. Así se llegó al descanso: el Real Madrid apretaba seriamente; el Eintracht aguantaba los golpes.

placeholder Vinícius, en un momento del partido. (EFE/EPA/Petteri Paalasmaa)
Vinícius, en un momento del partido. (EFE/EPA/Petteri Paalasmaa)

Y apareció Karim

La segunda mitad comenzó con el mismo guion de los primeros 45 minutos, pero con una diferencia: el Madrid estaba más seguro con el balón. Los blancos monopolizaban el esférico, mientras que el Eintracht trataba de aprovechar los espacios para sorprender a su rival. El primero en intentarlo fue Vinícius que, rozando la hora de encuentro, tuvo una clara ocasión a la media vuelta desde el punto de penalti, que salvó Trapp con una gran intervención.

Oliver Glasner decidió arriesgar, dando entrada a Götze y Kolo Muani, en busca de un equipo más ofensivo... Pero esto vació el medio del campo alemán, permitiendo que Modric creciera exponencialmente en su juego: fruto de una gran acción del croata, el Madrid estuvo a punto de aumentar su ventaja, con un disparo de Casemiro que se estrelló en el larguero. El Real Madrid dominaba clarísimamente y el Eintracht aparecía en fogonazos, como un disparo sin mordiente de Knauff.

placeholder Karim Benzema celebra su tanto ante el Eintrach. (EFE/Chema Moya)
Karim Benzema celebra su tanto ante el Eintrach. (EFE/Chema Moya)

Pero, entonces, Benzema sentenció el partido. En una jugada coral del Madrid, con paciencia, toque y mucho control, Mendy puso un inteligente balón en carrera a Vinícius. El brasileño, tras encarar a su par, puso el balón al corazón del área donde Karim, llegando desde atrás, batía a Trapp para aumentar la distancia en el marcador. Un gol que no solo daba más ventaja al Madrid, sino que le servía para superar a Raúl como segundo máximo goleador histórico del club, con 324 goles.

De aquí al final, el Madrid dio un par de pasos atrás para mantener su ventaja, donde brillaron especialmente Alaba, Militao y Casemiro, firmando un brillante partido los tres y confirmando que, con Courtois, son la gran razón de la fortaleza defensiva del equipo. Rüdiguer y Tchouaméni tuvieron la oportunidad de debutar en partido oficial con el Real Madrid y, así, lograr su primer título en su nuevo club. Seguro que es el inicio de una bonita historia de títulos y éxitos.

El Real Madrid es el nuevo campeón de la Supercopa de Europa (2-0), después de derrotar en la final al Eintracht de Fráncfort en un partido donde los blancos fueron más sólidos, mantuvieron el dominio y, sobre todo, hicieron gala de su pólvora para lograr un nuevo título para sus vitrinas. Y es que hay un dato que habla por sí solo del poder del Real Madrid: el conjunto blanco tan solo ha perdido una final de las últimas 15 disputadas. Por algo es el rey de Europa.

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