Lleva tres goles y es el más entonado

Vinicius, el goleador: ¿Quién iba a pensar que es vital para el Real Madrid en el Clásico?

El Real Madrid de Zidane llega al Clásico con dos bochornos: las derrotas contra el Cádiz y el Shakhtar. Para recuperar la frescura, el alma y la energía es imprescindible que juegue Vinicius

Foto: Vinicius celebra el gol del triunfo en el partido entre el Real Madrid y el Valladolid. (Efe)
Vinicius celebra el gol del triunfo en el partido entre el Real Madrid y el Valladolid. (Efe)

No tiene gol. Falla más que una escopeta de feria. Define horrible y solo sirve como agitador de partidos. Todo esto que se dice de Vinicius choca con el peso que tiene hoy en el Real Madrid. Puede ser un fiel reflejo de lo mal que está el equipo de Zidane o se puede mirar con el optimismo de que el brasileño progresa adecuadamente en lo que es su punto débil. Hacer goles. La realidad dice que Vinicius es el máximo goleador del equipo, con tres tantos en cinco partidos, y se convierte en indiscutible para el entrenador en el once del Clásico contra el Barcelona en el Camp Nou.

No hay otro futbolista en la plantilla que esté más entonado y en mejor forma que el brasileño. Ni en lo físico ni en lo anímico. Así que los que se ríen de Vinicius tienen que reconocer que, dentro de todo lo malo que hay en el juego del Real Madrid, es de lo poco salvable. Él y Courtois. Pero del belga hay pocas dudas de que es un valor seguro. Fiable y esencial en la consecución de la pasada Liga. A 'Vini' siempre se le ve como una moneda al aire. Lo que no se podía imaginar es que en el primer gran partido de esta temporada hubiera una unanimidad en que Vinicius tiene que jugar, sí o sí, de inicio el Clásico.

Se lo ha ganado. Lo merece. Lo dicen los números y las sensaciones que transmite en cada partido que le ha tocado jugar. Sea de inicio o saliendo desde el banquillo. Es lo más destacable de un Real Madrid que ha ido a menos y que ha caído en la mediocridad con dos derrotas seguidas ante el Cádiz y el Shakhtar Donetsk. A Vinicius se le puede cuestionar si le falta acierto y puntería, pero no se le pueden reprochar las ganas, actitud y hambre que no han demostrado otros compañeros. Los casos más evidentes son los de Luka Jovic y Rodrygo. El serbio juega andando y, por sus gestos corporales e ineficacia, transmite que con él no va el partido cuando está atascado. Rodrygo está más espeso que cuando debutó la temporada pasada y parecía un rayo.

Se libra del bochorno

Vinicius le da hoy un plus al Real Madrid que no tienen otros jugadores jóvenes y tampoco algunos de los veteranos que están en el disparadero (caso Marcelo, Isco, Lucas Vázquez, Marco Asensio…) El brasileño es el máximo goleador del equipo con tres goles en cinco partidos, de los que uno sirvió para ganar al Valladolid, otro para abrir el marcador contra el Levante y el tercero lo hizo contra el Shakhtar nada más salir al campo, con la decisión y la agresividad de presionar, robar y marcar. La pegada. Lo que se le pedía. Esta es la actitud y la personalidad que exige, como mínimo, cualquier aficionado del Real Madrid que se siente avergonzado por la imagen que está dando el equipo.

Para salir del bochorno y de los problemas que tiene el equipo para hacer goles, en el Real Madrid se encomienda a Vinicius en el Clásico. Es curioso su caso. Tampoco es que Zidane se vuelva loco con este jugador, al que ve con una energía y una personalidad apabullante para ser un revulsivo. Pero le necesita más que nunca contra el Barcelona desde el minuto uno para enchufar al equipo. Zidane se refirió, tras la derrota en la Champions contra el rival ucraniano, de un problema de confianza. Y lo que le sobra a Vinicius es precisamente esto. Tiene demasiado descaro, confianza y alma. No es un jugador que se viene abajo con el fallo. Todo lo contrario. Si tiene un error, si no le salen las cosas, pone más atrevimiento. Esto le lleva a tener mejores registros goleadores que Benzema, que solo ha marcado un gol.

Vinicius celebra el gol que marcó a Ter Stegen en el Clásico del Bernabéu. (Efe)
Vinicius celebra el gol que marcó a Ter Stegen en el Clásico del Bernabéu. (Efe)

El Real Madrid necesita de frescura y la osadía de Vinicius para salir de la vulgaridad en el Clásico y tener opciones de hacerle daño al equipo de Koeman. Arrojo es algo que define el juego del brasileño, que cada vez que le ha tocado jugar un partido grande, con Solari y después con Zidane, ha demostrado que se quiere comer el mundo. En las dos anteriores temporadas destacó en partidos contra el Atlético de Madrid, tanto en el Wanda Metropolitano y el Bernabéu, y también contra el Barça en el Camp Nou. Su brío le convierte en una amenaza, pese a que no destaque por su facilidad para hacer goles. Enfrente estará Ansu Fati, con el que tendrá que aguantar la comparación.

El Real Madrid está tan bajo, en lo físico, anímico y futbolístico, que tiene que agarrarse al único futbolista de campo que crece en su juego y hace goles. Vinicius lleva tres tantos. Los mismos que en su primera temporada y dos menos que la pasada. Es la mejor solución a los problemas que tiene que resolver Zidane y que, probablemente, pasen por proteger al equipo con más centrocampistas y hacerlo más consistente. Necesita solidez. La noticia positiva es que regresa Sergio Ramos a la defensa después del caos que tuvieron Militao y Varane contra el Shakthar.

Pero también hace falta riesgo y Vinicius es el mejor aventurero para ir a cazar. Se atreve con todo, lo da todo y más, es un incordio cuando encara, insiste, y parece que tiene más afinado el olfato de gol. Es vital para un Real Madrid que llega en horas bajas al Clásico.

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