el club trabaja con discreción

Los tiros del Real Madrid para capear el ERTE y la crisis económica del coronavirus

El coronavirus empieza a provocar inquietud y un escenario de incertidumbre en la economía del que no se libra el Real Madrid. Florentino Pérez traza un plan de contención de costes

Foto: Sergio Ramos y Florentino Pérez en la pasada Supercopa de España. (EFE)
Sergio Ramos y Florentino Pérez en la pasada Supercopa de España. (EFE)

En el Real Madrid tienen una agenda para capear la crisis. No hay medidas inmediatas para minimizar el perjuicio económico que provoca el coronavirus, pero no están descartadas si se prolonga el estado de alarma y se dan pasos con prudencia hasta conocer si, definitivamente, se retoman las competiciones. "En este escenario extraordinario conviene actuar con moderación”, comentan desde el club. Florentino Pérez y sus directivos no son ajenos a las medidas que están tomando diferentes clubes de fútbol para amortiguar las pérdidas con la falta de ingresos. Unos de los últimos en aplicar una reducción salarial es el Tottenham, del multimillonario Daniel Levy, con lo que hace pensar el delicado escenario al que se enfrentan los gestores del fútbol.

Llega la época de las vacas flacas. El coronavirus empieza a provocar inquietud y un escenario de incertidumbre en la economía del que no se libra la entidad madridista. Entonces, ¿por qué en el Real Madrid no se aplica un ERTE? Es una de las preguntas que se hacen los aficionados y los dirigentes de otros clubes que ya lo han comunicado de forma oficial. Empezó con el Olympique de Lyon y el Marsella en Francia. Siguió con el Borussia Mönchengladbach, Werder Bremen, Schalke 04, Bayern de Múnich, Borussia Dortmund, Leverkusen y Leipzig en Alemania. Así hasta sumarse la Juventus en Italia y el Barcelona y el Atlético de Madrid en España. Hay muchos más clubes que aplicarán un ERTE o rebajas salariales a las plantillas y empleados.

Florentino Pérez y Zinédine Zidane en la sala de Prensa de Valdebebas. (Efe)
Florentino Pérez y Zinédine Zidane en la sala de Prensa de Valdebebas. (Efe)

Según pasan los días, la esperanza de que Florentino Pérez no aplique una política de recortes es menor. Dependerá de cuándo y cómo se reanuden las competiciones (no es lo mismo con público que sin él) y los cálculos que eche de las secuelas económicas que deja esta crisis sanitaria. El Real Madrid quiere tener más mecanismos para valorar de qué manera puede sortear esta crisis. Esquivarla resultará imposible y tendrá su impacto en el presupuesto marcado por el club (830 millones de euros). La plantilla de fútbol, principalmente, se tiene que ir haciendo a la idea de que saldrán perjudicados. Las pérdidas del club (con las obras del estadio paradas por las medidas más severas del Gobierno) se harán notar.

Dar salida a lo prescindible

Hay diferentes fórmulas para aligerar la masa salarial, que es, al fin y al cabo, la obsesión de Florentino y sus directivos. La cúpula gana tiempo para tomar decisiones en frío y, sobre todo, lo que se pretende es actuar con discreción. Con calma. No quieren llegar en el Madrid a la situación que se ha producido, por ejemplo, en el Barcelona. Bartomeu actuó con un plan de choque a la desesperada y el colofón ha sido un comunicado incendiario de Leo Messi. Lo que más cuida Florentino es la estabilidad institucional y la imagen. En todos los ámbitos. Desde la económica a la social. Guardan silencio en el club. Desde el presidente, el director ejecutivo (José Ángel Sánchez) y el capitán (Sergio Ramos). Si no hay ERTE habrá otro modelo de actuación para reajustar las cuentas y no desviarse, en exceso, del camino marcado.

A falta de un plan de ejecución más concreto en los recortes por los problemas financieros que genera el coronavirus y que depende del fin del estado de alarma, los tiros pasan por planificar las necesidades que tiene la plantilla y de lo que se puede prescindir. El ahorro se puede conseguir con las ventas de los futbolistas que no entran en los planes de Zidane. ¿Se hará más caso ahora a Zidane cuando marca la casilla de los transferibles? Cuando regresó al Real Madrid señaló a dos futbolistas. No contaba ni con Gareth Bale ni con James. Ambos resistieron. Se agarraron a sus contratos y el reto de volver a convencer al entrenador de que podían ser útiles. Florentino respetó esos contratos que hoy suponen un gasto de casi 50 millones de euros brutos. Vuelven a ser los más vulnerables. A uno de los dos o ambos se les buscará una salida. Con la marcha de Cristiano se logró rebajar la masa salarial. Con los últimos fichajes (principalmente la incorporación de Eden Hazard) subió en 62 millones de euros.

Las cuentas del club soportan una masa salarial de 456 millones de euros que tiene que ser reducida (en sueldos y primas). El Real Madrid supera la cifra de los 800 trabajadores entre deportistas y empleados. ¿Tienen que dar un paso Sergio Ramos y los jugadores para donar una cantidad de sus sueldos a estos empleados como han hecho Messi y la plantilla del Barcelona? Es un interrogante que tienen que resolver los capitanes del Real Madrid. Florentino y sus directivos se marcan y trazan estos días una política de contención de costes.

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