el colombiano, tentado por simeone

Por qué el Real Madrid no denuncia al Atlético cuando toca a James

El Atlético de Madrid y James se han encontrado en el camino y no de forma casual. Florentino deja fluir las conversaciones y renuncia a ser más inflexible o adoptar una postura intransigente

Foto: James Rodríguez, con la selección de Colombia durante la Copa América disputada en Brasil. (EFE)
James Rodríguez, con la selección de Colombia durante la Copa América disputada en Brasil. (EFE)

La piel fina que tiene el Atlético de Madrid y que le ha llevado a emitir un comunicado de denuncia contra el Barcelona por pagar solo 120 millones de euros por Griezmann contrasta con la costra del Real Madrid en todo este asunto de James Rodríguez. El colombiano tiene la tentación de quedarse en la capital de España, pero para jugar en el equipo de Simeone. Se ha metido por medio el Atleti y en el Madrid nadie pone el grito en el cielo por ‘tocar’ a un jugador que tiene dos años de contrato. Se da por sentado que el representante, Jorge Mendes, puede entrar en contacto con Miguel Ángel Gil Marín. Juntos han sacado a la perla portuguesa, Joao Félix, del Benfica por 127,2 millones de euros. Ahora hablan de las posibilidades de fichar a James, aprovechando la ruptura en las negociaciones entre el Real Madrid y el Nápoles.

El Atleti tiene dinero fresco con los 120 millones de euros ingresados por Griezmann y un plan alternativo para hacerle hueco a James. Podrían salir Correa y Kalinic. Tiene, además, el beneplácito del Cholo para fichar al colombiano y darle un punto más de creatividad al ataque del equipo. Hay, por lo tanto, dinero y ganas por hacerse con la estrella del fútbol colombiano. Hay más conexiones en todo este asunto. A James le apetece quedarse a vivir en Madrid, donde tiene su casa, y formar parte del nuevo proyecto de Simeone. Un equipo que, pese a las bajas (Godín, Griezmann, Juanfran…), tiene trazas de ser ambicioso.

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El Atlético de Madrid y James se han encontrado en el camino y no de forma casual. Los contactos llevados por Jorge Mendes y la aprobación de Simeone dan opciones al club que dirige Miguel Ángel Gil Marín de poder hacerse con este fichaje. En esta película tendría algo que decir el Real Madrid, que es el propietario del jugador y podría sentirse molesto. No tanto porque le hayan tocado a un jugador que tiene contrato. James no cuenta para Zidane y, después de ser rechazado por el Bayern de Múnich tras dos temporadas, vuelve a estar en el escaparate de los transferibles. En el Madrid deberían estar subiéndose por las paredes porque uno de sus máximos rivales vuelve a fijarse en un jugador suyo. Después de Marcos Llorente se tira el anzuelo a James. En enero consiguieron reforzarse con Morata. Aquí poco o nada podía hacer el club blanco, pero muy bien no sienta ver meter goles al delantero que pasó por el Castilla y estuvo en la temporada del doblete de Zidane.

James con la selección colombiana. (Reuters)
James con la selección colombiana. (Reuters)

El Nápoles embarra

Florentino Pérez, con todos los frentes abiertos que tiene para dar salida a los numerosos jugadores con los que no cuenta Zidane, no se le ha pasado que sería un error ver a James triunfar en el Atlético de Madrid. A muchos madridistas no les gusta nada eso de que cuando su club se fija en uno del Atleti se les llama desestabilizadores y hay amenazas de denuncia. Florentino deja fluir las conversaciones de James con el Atleti. Renuncia a ser más inflexible o adoptar una postura más firme e intransigente. James tiene opciones de acabar vistiendo la rojiblanca y en el Madrid no se plantean denunciar. Habría que tener pruebas tangibles. Las mismas que, según Bartomeu, no tienen ni Gil Marín ni Cerezo cuando reclaman los 200 millones de Griezmann.

Hablar y negociar con jugadores que tienen contratos en vigor, a espaldas de los clubes, es una práctica habitual en el fútbol. Al Atleti le recuerdan cómo fichó a Vitolo (un lío gigantesco), por ejemplo. Florentino está fastidiado cuando le dicen que James prefiere ir al Atlético de Madrid, pero de buena gana acepta la salida si Gil Marín desembolsa los 45 millones de euros al contado. Podría evitarlo. Lo prioritario es hacer caja y aligerar el exceso de jugadores que tiene Zidane.

Intentará subir la cantidad para sacar el mayor dinero posible. Pero no denuncia porque necesita un comprador y el Nápoles, el club con el que se contaba como destino del colombiano, embarra las negociaciones. Aurelio de Laurentis, el presidente napolitano, pretende llevarse a James cedido y pagar menos dinero dentro de un año. Lo estropea más cuando acusa a Florentino de injusto por las condiciones del traspaso. Ancelotti y James ya tenían un compromiso que ahora se puede romper con la irrupción del Atlético, que se siente libre para fichar sin ser denunciado.

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