el 1 de julio es libre por 130 millones

El 'hasta aquí hemos llegado' del Atlético de Madrid a Griezmann

Griezmann tiene las puertas abiertas para marcharse del Atlético de Madrid si así lo desea. Pero que lo diga cuanto antes. Los dirigentes no descartan que esté hablando ya con el Barcelona

Foto: Antoine Griezmann, durante un partido en el Wanda Metropolitano. (Reuters)
Antoine Griezmann, durante un partido en el Wanda Metropolitano. (Reuters)

La decisión en el Atlético de Madrid está tomada con Griezmann. Si se quiere ir, que lo diga cuanto antes y no se le pondrá freno ni se perderá tanto tiempo como hace un año. El precio son 130 millones de euros a partir del 1 de julio. Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo son los primeros decepcionados por la apuesta tan fuerte que hicieron para retener al francés y la puesta en marcha de una estrategia de seducción y mucho dinero en la que participaron Simeone y Diego Godín. Era imprescindible que Griezmann siguiera en el equipo en la temporada que se jugaba la final de la Champions en el Metropolitano. Ha salido mal, con el fiasco de la derrota en Turín contra la Juventus, y los dirigentes del Atlético no quieren perder más tiempo con el caso Griezmann.

Hasta aquí han llegado cuando la temporada toca a su fin con un jugador del que sospechan que no está cien por cien motivado para seguir en el Atlético de Madrid. De nada ha servido gastarse un dineral en Griezmann y hacer otro fichaje multimillonario —Thomas Lemar— en la temporada en que se tenía la esperanza de ganar la Champions. Lemar venía avalado por Griezmann. Lo que ha provocado han sido más problemas que satisfacciones. La brecha salarial en la plantilla ha desembocado en celos y agravios comparativos. El club solo lo podía justificar con el argumento de que tenían a uno de los pocos futbolistas que te pueden hacer campeón. Pero ni Griezmann ha marcado la diferencia en los momentos clave ni hay más ganas de desgastarse con su futuro.

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Griezmann tiene contrato y las puertas abiertas para marcharse del Atlético de Madrid si así lo desea. Pero que lo diga cuanto antes. Es lo que se le transmite. Los dirigentes rojiblancos no descartan que esté hablando ya con el Barcelona, porque lo hizo la temporada pasada y llegó a tener un acuerdo verbal con cifras cerradas. En el Atleti, han hecho un análisis de los problemas surgidos esta temporada. Se refieren a las 51 lesiones y, sobre todo, el fallo en la Champions. La plaga de lesiones ha mermado el equipo y se señala como culpable el hecho de no haber hecho una buena pretemporada. Simeone no va a permitir que este verano se vuelvan a hacer las cosas mal porque haya una gira. Volverá al plan que le convence. La base del éxito se relaciona con la excelencia en la preparación física y la actitud. Griezmann, al margen de la cantidad de lesiones, no ha rendido al nivel que se esperaba de él y el fuerte desembolso que se hizo.

El Barcelona se plantea el fichaje

La renovación de Griezmann, con un salario de 20 millones de euros netos, generó conflictos en la plantilla. Diego Costa quería más dinero —gana ocho millones de euros netos—. Oblak tuvo en vilo a los dirigentes. Consiguieron la renovación. Lucas Hernández precipitó su marcha al Bayern de Múnich. Decidió buscar un club que le pagara más dinero y se fue a Alemania. Godín desestimó todas las ofertas de renovación para jugar en el Inter de Milán. Queda por conocer qué harán Juanfran y Filipe Luís. El Atlético de Madrid se ha ido desmantelando y el miedo está ahora más en que el Manchester City pague la cláusula de rescisión de Rodri 70 millones de euros que en retener a Griezmann. No ha salido bien la apuesta del francés se mire por donde se mire.

La postura de Simeone es la de quedarse con Griezmann. Pero si está motivado, comprometido y es realmente feliz. Centrado en el Atlético. El entrenador tampoco quiere vivir un segundo episodio en el que las dudas tengan distraídos al jugador, al club, la afición, y resten foco a lo deportivo. Quiere a Griezmann, como a todos, más enchufado, y la sospecha es que el francés vuelve a estar con la cabeza en otro sitio. Afectado, en parte, por la decepción de no ganar ningún título esta temporada y la marcha de su gran amigo Diego Godín.

Griezmann, en el Metropolitano. (EFE)
Griezmann, en el Metropolitano. (EFE)

Vuelve a aparecer la posibilidad real de que el Barcelona se refuerce con Antoine Griezmann y no se descarta después del batacazo en la Champions con la derrota en Anfield ante el Liverpool. Bartomeu tiene la espina clavada de no haber conseguido este fichaje cuando creía tenerlo cerrado. El documental en el que Griezmann desecha al Barcelona y anuncia su decisión de seguir en el Atlético de Madrid no le gustó nada. Ese malestar se ha ido pasando, aunque no ha desaparecido, y el Barcelona y Griezmann se vuelven a encontrar en el camino. Se necesitan. El francés, porque cree que tiene más posibilidades de ganar títulos de blaugrana, y el Barça, porque está buscando un atacante. Salió Munir, llegó cedido Boateng y Luis Suárez sufre el desgaste. Necesita un relevo. Y Messi un acompañante. El uruguayo acaba de pasar por el quirófano para ser operado del menisco en la rodilla derecha. Urge fichar un atacante.

Bartomeu necesita un buen golpe de efecto para reforzar la plantilla y Antoine Griezmann vuelve a estar sobre la mesa, aunque antes tiene que tener claro si conviene desprenderse de Coutinho —pitado por el Camp Nou— y aclarar el futuro de Ernesto Valverde cuando pase la final de Copa del Rey. Puede ser una nueva oportunidad para volver a por Griezmann, aunque en el Barcelona aseguran que no llegarán a los 20 millones de salario. El Atlético de Madrid ya no se volverá más loco con Griezmann.

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